Sábado, 14 de Febrero de 2026

Actualizada Viernes, 13 de Febrero de 2026 a las 18:52:03 horas

Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

Viernes, 13 de Febrero de 2026 Tiempo de lectura:
Estudio en Science

Un sistema planetario desafía los modelos clásicos de formación: cuatro mundos rocosos nacieron sin grandes reservas de gas alrededor de una enana roja

[Img #29837]Un equipo internacional de astrónomos ha descubierto que los cuatro planetas que orbitan la estrella enana roja LHS 1903, situada en nuestra galaxia, se formaron en un entorno sorprendentemente pobre en gas, lo que cuestiona algunos modelos clásicos sobre el nacimiento de sistemas planetarios.

 

El estudio, basado en observaciones combinadas de los telescopios espaciales TESS y CHEOPS, junto con mediciones de velocidad radial obtenidas con el espectrógrafo HARPS-N, ha permitido identificar y caracterizar con precisión cuatro planetas que orbitan muy cerca de su estrella, completando sus vueltas en periodos que van desde poco más de dos días hasta aproximadamente un mes.

 

Los investigadores detectaron inicialmente tres planetas mediante el método del tránsito —cuando un planeta pasa frente a su estrella y reduce levemente su brillo— y posteriormente confirmaron la existencia de un cuarto mundo más exterior, ampliando así el sistema conocido.

 

Lo más llamativo del trabajo es la conclusión sobre el modo en que estos planetas se formaron. Según el análisis de sus masas y radios, los cuatro cuerpos poseen composiciones mayoritariamente rocosas y contienen cantidades mínimas de hidrógeno y helio, los gases ligeros que suelen dominar en planetas formados cuando aún existe abundante material gaseoso en el disco protoplanetario.

 

En este caso, sin embargo, los científicos concluyen que los planetas surgieron cuando el gas del sistema ya estaba prácticamente agotado, lo que indica una formación tardía o extremadamente rápida de cuerpos sólidos antes de que el disco gaseoso desapareciera.

 

Además, los modelos de evolución atmosférica muestran que la pérdida de atmósfera por radiación estelar no basta para explicar la escasez de gas observada hoy, lo que refuerza la hipótesis de que estos mundos nunca llegaron a acumular grandes envolturas gaseosas.

 

El sistema presenta asimismo una arquitectura orbital notablemente estable, con planetas compactos que mantienen órbitas regulares incluso tras millones de años de evolución dinámica, aunque algunos podrían encontrarse cerca de resonancias orbitales débiles.

 

Este descubrimiento resulta especialmente relevante porque las enanas rojas son el tipo de estrella más abundante de la Vía Láctea. Comprender cómo se forman los planetas a su alrededor ayuda a estimar cuántos mundos rocosos podrían existir en nuestra galaxia y cómo evolucionan.

 

Los investigadores señalan que sistemas como el de LHS 1903 ofrecen una oportunidad única para estudiar la diversidad de procesos de formación planetaria y mejorar los modelos que intentan explicar el origen de la multitud de mundos detectados en los últimos años.

 

El trabajo refuerza la idea de que no existe un único camino para crear planetas y que muchos sistemas pueden haber seguido historias evolutivas muy distintas a la de nuestro propio Sistema Solar.

 

https://amzn.to/3JK1Swo

 

 

Portada

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.