Sábado, 14 de Febrero de 2026

Actualizada Sábado, 14 de Febrero de 2026 a las 18:26:08 horas

Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

Sábado, 14 de Febrero de 2026 Tiempo de lectura:
Reseña del libro "El auge de la economía china" de Wang Hui

China, economía y poder: claves de su ascenso

Shanghai. Imagen cortesía de A. Kasakow en PixabayShanghai. Imagen cortesía de A. Kasakow en Pixabay

[Img #29842]El libro El auge de la economía china, del intelectual chino Wang Hui y publicado por Letras Inquietas, se presenta como una obra de análisis profundo sobre el desarrollo económico y político de la República Popular China en las últimas décadas. Más que un simple ensayo económico, se trata de una reflexión estructural sobre el modelo chino, su soberanía, su evolución institucional y su papel en la transformación del equilibrio global de poder.

 

Para el lector interesado en economía internacional, geopolítica, modelos de desarrollo y cambios en el orden global, esta obra ofrece una perspectiva alternativa a los enfoques anglosajones predominantes. El texto no solo analiza el crecimiento chino, sino que propone una interpretación política del éxito económico, defendiendo la primacía del Estado, la soberanía nacional y el rechazo al neoliberalismo como pilares del modelo chino.

 

Contexto intelectual del autor y enfoque ideológico del libro

 

Wang Hui es una figura destacada del pensamiento crítico chino contemporáneo, vinculado a la denominada “Nueva Izquierda china”, corriente que cuestiona tanto el neoliberalismo como el marxismo ortodoxo. Su trayectoria académica y su participación en los debates sobre la reforma y apertura le otorgan autoridad para analizar el proceso histórico que ha llevado a China a convertirse en una potencia global.

 

Desde el prólogo se percibe una orientación claramente política: el desarrollo económico chino no se interpreta como una simple transición hacia el capitalismo, sino como un proceso híbrido en el que el Estado mantiene el control estratégico del mercado. Esta idea resulta especialmente relevante desde una perspectiva europea, donde el debate sobre el papel del Estado en la economía vuelve a cobrar protagonismo tras las crisis financieras, energéticas e industriales de las últimas décadas.

 

El libro defiende que la apertura económica de China en los años noventa no implicó una renuncia al control político, sino una adaptación pragmática que permitió integrar el mercado sin perder soberanía económica ni estabilidad institucional.

 

La soberanía económica como eje del modelo chino

 

Uno de los conceptos centrales del libro es la “soberanía independiente” como base del desarrollo económico. Wang Hui sostiene que el crecimiento chino no puede explicarse únicamente por reformas de mercado, sino por la capacidad del Estado para mantener autonomía frente a las presiones externas y las dinámicas del capitalismo global.

 

Según el autor, a diferencia de los países de Europa del Este tras la Guerra Fría, China evitó el colapso institucional gracias a su independencia política y a la existencia de un sistema económico nacional autónomo previo a la apertura.

 

Este planteamiento tiene implicaciones geopolíticas claras:

 

1. El crecimiento económico chino no sería fruto de la liberalización pura.

 

2. La estabilidad política habría sido un factor clave frente al “tratamiento de choque” aplicado en otras economías post-socialistas.

 

3. El control estatal actuaría como mecanismo corrector de desigualdades y crisis estructurales.

 

Desde una óptica europea, y particularmente vasca, este debate conecta con discusiones sobre política industrial, soberanía energética y autonomía estratégica dentro de la Unión Europea.

 

Estado, mercado y planificación: la arquitectura económica china

 

El libro insiste en que el éxito de China no responde a un modelo neoliberal clásico, sino a una economía de mercado dirigida por el Estado. Wang Hui subraya que el atractivo de la economía china para el capital extranjero no se basa solo en la mano de obra barata, sino en la calidad del capital humano, la estabilidad institucional y la capacidad productiva interna.

 

Desde el punto de vista económico, el autor identifica tres pilares estructurales:

 

1. Capacidad estatal: La fortaleza del Estado chino le ha permitido intervenir en crisis financieras, orientar la política industrial y evitar desregulaciones extremas. Esta capacidad contrasta con las economías occidentales, donde la financiarización ha debilitado el control público sobre el mercado.

 

2. Reforma gradual y pragmática: El libro destaca que China reformó su economía “sin modelo preconcebido”, mediante ajustes progresivos basados en la práctica y el debate teórico interno.

 

3. Economía nacional integrada: A diferencia de economías dependientes de exportaciones primarias, China construyó una base industrial autónoma antes de abrirse al mercado global, lo que le permitió negociar en condiciones de mayor fortaleza.

 

Este análisis resulta especialmente relevante en el contexto actual de relocalización industrial en Europa y Estados Unidos.

 

El papel del campesinado y la transformación social

 

Un elemento original del libro es su énfasis en el dinamismo campesino como motor histórico del desarrollo chino. La reforma agraria, la movilización rural y la reorganización territorial se presentan como factores fundamentales para la creación de una economía laboral moderna y competitiva.

 

Desde un enfoque económico-político, esta tesis sugiere que el desarrollo chino no puede entenderse sin su base social: alta alfabetización rural, movilización social organizada y transformación de la estructura agraria.

 

Para lectores europeos, esta perspectiva introduce una variable que suele omitirse en los análisis macroeconómicos occidentales: la dimensión sociopolítica del desarrollo económico.

 

Globalización y cambio en la estructura del poder mundial

 

Uno de los apartados más interesantes del libro es su análisis de la globalización. Wang Hui sostiene que la integración de China en la economía mundial generó una transformación estructural de la soberanía estatal y del sistema internacional.

 

El autor identifica dos dinámicas clave: globalización del capital transnacional y creación de instituciones reguladoras internacionales.

 

Sin embargo, advierte que la dependencia excesiva de las exportaciones y del mercado estadounidense implica riesgos estructurales para la economía china.

 

Desde el punto de vista geopolítico, el libro anticipa el surgimiento de un mundo multipolar, donde el ascenso de Asia oriental, y especialmente China, cuestiona la hegemonía económica occidental.

 

La crítica al neoliberalismo y sus implicaciones económicas

 

Una de las tesis más claras del libro es la crítica al neoliberalismo como modelo dominante desde los años ochenta. Wang Hui considera que la crisis financiera global evidenció las limitaciones estructurales del capitalismo desregulado y abrió el debate sobre nuevos modelos de desarrollo.

 

El autor interpreta la crisis no solo como un fenómeno financiero, sino como una crisis estructural del sistema económico global vinculada a la sobreproducción y la especulación. Esta lectura conecta con corrientes heterodoxas de economía política que cuestionan la ortodoxia neoclásica.

 

Para un público empresarial y político, esta reflexión resulta especialmente pertinente en un contexto de transición industrial, digitalización y competencia global.

 

Democracia, legitimidad y estatización del partido

 

El libro aborda también la dimensión política del modelo chino, señalando una paradoja: alta capacidad estatal y tensiones de legitimidad política.

 

Wang Hui analiza la “estatización del Partido Comunista” como un proceso en el que el partido se convierte en el núcleo de la soberanía nacional, expresando la voluntad colectiva más allá de intereses particulares.

 

Desde una perspectiva comparada, el autor cuestiona la democracia liberal occidental, argumentando que la mercantilización y la financiación electoral han vaciado de contenido la representación política.

 

Este análisis puede generar debate en contextos europeos, donde el equilibrio entre democracia, mercado y Estado sigue siendo objeto de discusión académica y política.

 

Impacto geopolítico: China y el nuevo orden internacional

 

El libro no oculta su dimensión geoestratégica. Wang Hui plantea que el ascenso de China no implica necesariamente un reemplazo directo de Estados Unidos, sino una transformación estructural del sistema internacional hacia un orden multipolar.

 

Además, destaca:

 

1. El debilitamiento progresivo del dólar como hegemonía absoluta.

 

2. El papel creciente de los BRICS.

 

3. La expansión económica china en África y el Sur Global.

 

Este enfoque resulta clave para comprender las relaciones comerciales, energéticas y tecnológicas que afectan directamente a Europa y a economías abiertas como la española.

 

Un libro estratégico para comprender la economía global

 

El auge de la economía china es una obra fundamental para quienes desean comprender el ascenso económico y político de China desde una perspectiva estructural, no meramente estadística. Su enfoque combina economía política, historia, geopolítica y teoría del Estado, lo que la convierte en una lectura especialmente valiosa para analistas, empresarios, académicos y responsables públicos.

 

El libro ofrece claves estratégicas sobre la competencia global, la soberanía económica y el papel del Estado en el desarrollo industrial. En un contexto de reconfiguración del comercio internacional, tensiones geopolíticas y debate sobre autonomía estratégica europea, esta obra aporta una visión alternativa que invita a repensar el modelo económico dominante.

 

Más que un estudio sobre China, el ensayo de Wang Hui es, en última instancia, una reflexión sobre el futuro del capitalismo, la crisis del neoliberalismo y la posible transición hacia un orden mundial multipolar en el que la política vuelve a situarse por encima del mercado. Una lectura imprescindible para entender el siglo XXI desde una óptica económica y política rigurosa.

 

CLIC AQUÍ PARA COMPRAR EN AMAZON

Portada

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.