No, Obama no ha dicho que los extraterrestres estén entre nosotros
![[Img #29857]](https://latribunadelpaisvasco.com/upload/images/02_2026/2532_screenshot-2026-02-16-at-14-22-50-obama-extraterrestres-buscar-con-google.png)
La frase viajó más rápido que la luz. "They're real" ("Son reales"), dijo Barack Obama el sábado cuando el podcaster Brian Tyler Cohen le preguntó si los alienígenas existen. Tres palabras que bastaron para incendiar las redes sociales, alimentar teorías conspirativas y generar titulares sensacionalistas en medios de medio mundo.
El problema es que casi nadie esperó a escuchar el resto de la frase.
La conversación formaba parte de una ronda rápida de preguntas en el podcast No Lie de Cohen, publicado el 14 de febrero. Tras ese lapidario "son reales", el expresidente añadió de inmediato: "pero no los he visto". Y continuó desmontando la mitología alienígena más popular: no hay extraterrestres guardados en el Área 51 ni instalaciones subterráneas secretas, a menos que exista una conspiración tan vasta que se la ocultaron al presidente de Estados Unidos.
Cuando Cohen le preguntó cuál fue lo primero que quiso saber al llegar a la Casa Blanca, Obama respondió entre risas: "¿Dónde están los alienígenas?". La respuesta que obtuvo entonces, según ha contado en anteriores ocasiones, fue un rotundo "no hay nada".
Pero el daño estaba hecho. Los clips circularon descontextualizados, los titulares sacrificaron la precisión en el altar del clic, y durante 24 horas Internet estuvo convencido de que un expresidente acababa de confirmar el contacto extraterrestre.
Obama tuvo que intervenir. El domingo, 24 horas después, publicó una aclaración en Instagram, explicando lo que cualquier persona razonable habría entendido desde el principio: que estadísticamente, dada la inmensidad del universo, es probable que exista vida en algún lugar del cosmos. Pero que las distancias entre sistemas solares hacen improbable que nos hayan visitado, y que durante su presidencia no vio evidencia alguna de contacto extraterrestre.
La distinción es importante: una cosa es la vida microbiana en las lunas de Júpiter o planetas en galaxias lejanas, y otra muy distinta son los platillos voladores en el desierto de Nevada. Obama se refería a lo primero; Internet entendió lo segundo.
No es la primera vez que el expresidente aborda el tema. En 2021, durante una aparición en el programa de James Corden, ya había comentado que indagó sobre supuestos estudios secretos de alienígenas al llegar al poder. La respuesta fue negativa.
El episodio ilustra perfectamente cómo funcionan los malentendidos en la era digital: una respuesta ambigua en un formato rápido, amplificada por algoritmos que premian la provocación sobre la precisión, y consumida por audiencias que leen titulares, pero no artículos completos.
Obama no confirmó que los extraterrestres estén entre nosotros. Confirmó que las matemáticas sugieren que no estamos solos en el universo. Que es, literalmente, lo que cualquier astrónomo lleva décadas diciendo.
Pero claro, eso no genera tantos clics.
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La frase viajó más rápido que la luz. "They're real" ("Son reales"), dijo Barack Obama el sábado cuando el podcaster Brian Tyler Cohen le preguntó si los alienígenas existen. Tres palabras que bastaron para incendiar las redes sociales, alimentar teorías conspirativas y generar titulares sensacionalistas en medios de medio mundo.
El problema es que casi nadie esperó a escuchar el resto de la frase.
La conversación formaba parte de una ronda rápida de preguntas en el podcast No Lie de Cohen, publicado el 14 de febrero. Tras ese lapidario "son reales", el expresidente añadió de inmediato: "pero no los he visto". Y continuó desmontando la mitología alienígena más popular: no hay extraterrestres guardados en el Área 51 ni instalaciones subterráneas secretas, a menos que exista una conspiración tan vasta que se la ocultaron al presidente de Estados Unidos.
Cuando Cohen le preguntó cuál fue lo primero que quiso saber al llegar a la Casa Blanca, Obama respondió entre risas: "¿Dónde están los alienígenas?". La respuesta que obtuvo entonces, según ha contado en anteriores ocasiones, fue un rotundo "no hay nada".
Pero el daño estaba hecho. Los clips circularon descontextualizados, los titulares sacrificaron la precisión en el altar del clic, y durante 24 horas Internet estuvo convencido de que un expresidente acababa de confirmar el contacto extraterrestre.
Obama tuvo que intervenir. El domingo, 24 horas después, publicó una aclaración en Instagram, explicando lo que cualquier persona razonable habría entendido desde el principio: que estadísticamente, dada la inmensidad del universo, es probable que exista vida en algún lugar del cosmos. Pero que las distancias entre sistemas solares hacen improbable que nos hayan visitado, y que durante su presidencia no vio evidencia alguna de contacto extraterrestre.
La distinción es importante: una cosa es la vida microbiana en las lunas de Júpiter o planetas en galaxias lejanas, y otra muy distinta son los platillos voladores en el desierto de Nevada. Obama se refería a lo primero; Internet entendió lo segundo.
No es la primera vez que el expresidente aborda el tema. En 2021, durante una aparición en el programa de James Corden, ya había comentado que indagó sobre supuestos estudios secretos de alienígenas al llegar al poder. La respuesta fue negativa.
El episodio ilustra perfectamente cómo funcionan los malentendidos en la era digital: una respuesta ambigua en un formato rápido, amplificada por algoritmos que premian la provocación sobre la precisión, y consumida por audiencias que leen titulares, pero no artículos completos.
Obama no confirmó que los extraterrestres estén entre nosotros. Confirmó que las matemáticas sugieren que no estamos solos en el universo. Que es, literalmente, lo que cualquier astrónomo lleva décadas diciendo.
Pero claro, eso no genera tantos clics.




