Informe del Real Instituto Elcano
España, a la cabeza de Europa en la lucha contra el yihadismo: más detenciones, condenas y vigilancia preventiva
España se ha consolidado como uno de los países más activos de la Unión Europea en la persecución del terrorismo yihadista durante la última década, según un nuevo informe del Real Instituto Elcano que analiza la respuesta policial y judicial entre 2015 y 2025. El estudio concluye que la actividad antiterrorista ha sido “intensa y sostenida” bajo un nivel de alerta elevado, con operaciones constantes para desarticular redes, prevenir atentados y procesar a los implicados. Entre 2014 y 2024, España fue el segundo Estado miembro más activo tras Francia, aunque en los últimos años del periodo analizado llegó a superarla en número de detenidos.
El informe se basa en datos originales de la Base de Datos Elcano sobre Yihadistas en España y en las sentencias de la Audiencia Nacional, tribunal competente en materia de terrorismo. Entre enero de 2015 y abril de 2025 se estudiaron los casos de 273 individuos juzgados por actividades vinculadas al yihadismo: 224 fueron condenados y 49 resultaron absueltos. Esta elevada tasa de condenas refleja, según los autores, la solidez de las investigaciones policiales y la coordinación entre fuerzas de seguridad, inteligencia y sistema judicial.
Uno de los rasgos distintivos de la estrategia española es su carácter preventivo. Las autoridades han adelantado la intervención penal a fases tempranas del proceso de radicalización, actuando incluso antes de que se produzcan preparativos concretos de atentado. Este enfoque permite detener a sospechosos por delitos como autoadoctrinamiento, difusión de propaganda o captación de nuevos miembros, con el objetivo de neutralizar amenazas antes de que se materialicen.
El contexto geopolítico internacional y el auge de la propaganda extremista en internet han obligado a mantener una vigilancia constante. España permanece desde 2015 en niveles altos de alerta antiterrorista, lo que implica un refuerzo permanente de la protección de infraestructuras críticas, espacios públicos y eventos multitudinarios. El informe subraya que la amenaza ha evolucionado hacia formas más descentralizadas, con individuos radicalizados en solitario o pequeñas células difíciles de detectar.
En conjunto, el análisis del Real Instituto Elcano dibuja un panorama en el que España ha logrado contener la violencia yihadista mediante una combinación de acción policial temprana, persecución judicial firme y cooperación internacional. Sin embargo, advierte de que la amenaza no ha desaparecido y sigue transformándose, especialmente a través de la radicalización online y la movilización de individuos sin vínculos operativos directos con organizaciones terroristas.
España se ha consolidado como uno de los países más activos de la Unión Europea en la persecución del terrorismo yihadista durante la última década, según un nuevo informe del Real Instituto Elcano que analiza la respuesta policial y judicial entre 2015 y 2025. El estudio concluye que la actividad antiterrorista ha sido “intensa y sostenida” bajo un nivel de alerta elevado, con operaciones constantes para desarticular redes, prevenir atentados y procesar a los implicados. Entre 2014 y 2024, España fue el segundo Estado miembro más activo tras Francia, aunque en los últimos años del periodo analizado llegó a superarla en número de detenidos.
El informe se basa en datos originales de la Base de Datos Elcano sobre Yihadistas en España y en las sentencias de la Audiencia Nacional, tribunal competente en materia de terrorismo. Entre enero de 2015 y abril de 2025 se estudiaron los casos de 273 individuos juzgados por actividades vinculadas al yihadismo: 224 fueron condenados y 49 resultaron absueltos. Esta elevada tasa de condenas refleja, según los autores, la solidez de las investigaciones policiales y la coordinación entre fuerzas de seguridad, inteligencia y sistema judicial.
Uno de los rasgos distintivos de la estrategia española es su carácter preventivo. Las autoridades han adelantado la intervención penal a fases tempranas del proceso de radicalización, actuando incluso antes de que se produzcan preparativos concretos de atentado. Este enfoque permite detener a sospechosos por delitos como autoadoctrinamiento, difusión de propaganda o captación de nuevos miembros, con el objetivo de neutralizar amenazas antes de que se materialicen.
El contexto geopolítico internacional y el auge de la propaganda extremista en internet han obligado a mantener una vigilancia constante. España permanece desde 2015 en niveles altos de alerta antiterrorista, lo que implica un refuerzo permanente de la protección de infraestructuras críticas, espacios públicos y eventos multitudinarios. El informe subraya que la amenaza ha evolucionado hacia formas más descentralizadas, con individuos radicalizados en solitario o pequeñas células difíciles de detectar.
En conjunto, el análisis del Real Instituto Elcano dibuja un panorama en el que España ha logrado contener la violencia yihadista mediante una combinación de acción policial temprana, persecución judicial firme y cooperación internacional. Sin embargo, advierte de que la amenaza no ha desaparecido y sigue transformándose, especialmente a través de la radicalización online y la movilización de individuos sin vínculos operativos directos con organizaciones terroristas.




















