Día 15
Seis soldados de EE.UU. mueren al estrellarse su avión en Iraq, explosiones junto a la cúpula iraní y Goldman sube el crudo un 20%
Dos semanas exactas. Catorce días desde el primer misil sobre Teherán, y el conflicto sigue encontrando nuevas formas de ensancharse. Este viernes trajo la mayor pérdida de vidas estadounidenses en un solo incidente desde el inicio de la guerra, un atentado fallido contra la cúpula del régimen iraní en plena capital, y la confirmación de que los mercados han asumido que este conflicto no termina pronto.
Cuatro tripulantes de un avión cisterna de reabastecimiento de la Fuerza Aérea estadounidense murieron cuando la aeronave se estrelló en el oeste de Iraq el jueves. El incidente no fue causado por fuego hostil ni por fuego amigo, aunque implicó a un segundo avión cisterna. Las operaciones de rescate continuaban para localizar a los dos tripulantes restantes. Horas después, el CENTCOM confirmó seis muertos en total tras el siniestro, elevando el número total de militares estadounidenses fallecidos en el conflicto a trece. Es la pérdida más grande de vidas americanas en un solo episodio desde el 28 de febrero, y no fue un misil iraní: fue la propia maquinaria de la guerra devorándose a sí misma sobre el cielo de Iraq.
En Teherán, el día trajo una escena de alto voltaje político. Explosiones estallaron cerca de una concentración masiva por el Día de Al-Quds en la capital iraní, a la que asistían altos cargos del régimen, incluidos el jefe de seguridad Ali Larijani, el presidente Masoud Pezeshkian y el ministro de Exteriores Abbas Araghchi. Al menos una persona murió. Israel atacó checkpoints de la Basij en la capital iraní. Irán prometió dar "una lección inolvidable" a EE.UU. e Israel.
El Día de Al-Quds — celebración fundada por Jomeini para expresar solidaridad con Palestina — tiene este año una dimensión nueva y cargada: se celebra bajo las bombas, con el nuevo líder supremo en paradero protegido, y probablemente herido de gravedad, y con la cúpula del Estado literalmente expuesta al fuego mientras hace acto de presencia ante sus ciudadanos.
Desde el Pentágono, Pete Hegseth ofreció una declaración inusualmente personal sobre el nuevo líder supremo iraní: "Sabemos que el nuevo, autoproclamado y no-tan-supremo líder está herido y probablemente desfigurado." Israel atacó a Mojtaba en los primeros días de la guerra, en un bombardeo del que se dijo que solo le causó una fractura en el pie. La afirmación de Hegseth sugiere que las lesiones fueron más graves.
Trump, por su parte, declaró que es un "gran honor" ser responsable de haber matado al liderazgo iraní, y los describió como "lunáticos de mierda." Es el tono de un presidente que se dirige a su base doméstica tanto como al enemigo en el frente.
El jueves, el gobierno de Trump emitió una licencia que permite a países terceros adquirir determinados productos petrolíferos rusos, el mismo día en que el Brent cerró por encima de los 100 dólares por primera vez desde 2022. La medida es una anomalía: Washington abre la puerta al petróleo ruso mientras sus soldados mueren en una guerra contra un aliado de Moscú.
Goldman Sachs no esperó: revisó al alza en un 20% su previsión del precio del crudo para 2026. En Corea del Sur, el gobierno implementó por primera vez en casi treinta años un tope al precio de los combustibles. En Estados Unidos, el precio medio de la gasolina alcanzó los 3,63 dólares por galón, un máximo de 22 meses.
Las Fuerzas de Defensa de Israel anunciaron el despliegue de tropas adicionales en la frontera norte, como parte de "un refuerzo de la preparación para varios escenarios ofensivos y defensivos", incluyendo una división, brigadas y batallones de ingeniería. El movimiento confirma lo que llevaba días insinuándose: Israel estudia una expansión terrestre en el sur de Líbano. La cuenta de muertos en ese frente llegó este viernes a 773, con 103 niños entre las víctimas.
El Cuerpo de Marines estadounidense, mientras tanto, envía 2.200 efectivos adicionales a la región.
En el terreno político, el vicepresidente JD Vance esquivó una pregunta directa sobre qué le aconsejó a Trump antes de la guerra: dijo que esas conversaciones ocurrieron en espacios clasificados y que podría ir a prisión si las revelara. El silencio institucional es ya una política en Washington.
En Irán, el silencio es tecnológico. Las autoridades iraníes arrestaron a un hombre de 37 años por ofrecer acceso a internet sin restricciones mediante un dispositivo Starlink. La conectividad a internet en Irán ha caído al 4% de los niveles ordinarios, según NetBlocks. Diez millones de personas en Teherán viven bajo humo negro y silencio digital.
La CNN estima más de 2.000 muertos en total — civiles y militares — desde el inicio de la guerra. HRANA cifra en al menos 1.858 los muertos en Irán, incluyendo personal militar. En Líbano, 773 muertos. En Israel, 15. Trece soldados estadounidenses fallecidos. Y Hegseth, en su rueda de prensa del viernes, recordó que "denegar a Irán armas nucleares sigue siendo la misión central" de la operación, y que EE.UU. tiene "una gama de opciones, incluyendo que Irán decida renunciar a ellas por su cuenta."
Dos semanas. Sin salida diplomática a la vista. Con un avión americano en el fondo del desierto iraquí y la cúpula iraní esquivando misiles en el Día de Al-Quds.
Dos semanas exactas. Catorce días desde el primer misil sobre Teherán, y el conflicto sigue encontrando nuevas formas de ensancharse. Este viernes trajo la mayor pérdida de vidas estadounidenses en un solo incidente desde el inicio de la guerra, un atentado fallido contra la cúpula del régimen iraní en plena capital, y la confirmación de que los mercados han asumido que este conflicto no termina pronto.
Cuatro tripulantes de un avión cisterna de reabastecimiento de la Fuerza Aérea estadounidense murieron cuando la aeronave se estrelló en el oeste de Iraq el jueves. El incidente no fue causado por fuego hostil ni por fuego amigo, aunque implicó a un segundo avión cisterna. Las operaciones de rescate continuaban para localizar a los dos tripulantes restantes. Horas después, el CENTCOM confirmó seis muertos en total tras el siniestro, elevando el número total de militares estadounidenses fallecidos en el conflicto a trece. Es la pérdida más grande de vidas americanas en un solo episodio desde el 28 de febrero, y no fue un misil iraní: fue la propia maquinaria de la guerra devorándose a sí misma sobre el cielo de Iraq.
En Teherán, el día trajo una escena de alto voltaje político. Explosiones estallaron cerca de una concentración masiva por el Día de Al-Quds en la capital iraní, a la que asistían altos cargos del régimen, incluidos el jefe de seguridad Ali Larijani, el presidente Masoud Pezeshkian y el ministro de Exteriores Abbas Araghchi. Al menos una persona murió. Israel atacó checkpoints de la Basij en la capital iraní. Irán prometió dar "una lección inolvidable" a EE.UU. e Israel.
El Día de Al-Quds — celebración fundada por Jomeini para expresar solidaridad con Palestina — tiene este año una dimensión nueva y cargada: se celebra bajo las bombas, con el nuevo líder supremo en paradero protegido, y probablemente herido de gravedad, y con la cúpula del Estado literalmente expuesta al fuego mientras hace acto de presencia ante sus ciudadanos.
Desde el Pentágono, Pete Hegseth ofreció una declaración inusualmente personal sobre el nuevo líder supremo iraní: "Sabemos que el nuevo, autoproclamado y no-tan-supremo líder está herido y probablemente desfigurado." Israel atacó a Mojtaba en los primeros días de la guerra, en un bombardeo del que se dijo que solo le causó una fractura en el pie. La afirmación de Hegseth sugiere que las lesiones fueron más graves.
Trump, por su parte, declaró que es un "gran honor" ser responsable de haber matado al liderazgo iraní, y los describió como "lunáticos de mierda." Es el tono de un presidente que se dirige a su base doméstica tanto como al enemigo en el frente.
El jueves, el gobierno de Trump emitió una licencia que permite a países terceros adquirir determinados productos petrolíferos rusos, el mismo día en que el Brent cerró por encima de los 100 dólares por primera vez desde 2022. La medida es una anomalía: Washington abre la puerta al petróleo ruso mientras sus soldados mueren en una guerra contra un aliado de Moscú.
Goldman Sachs no esperó: revisó al alza en un 20% su previsión del precio del crudo para 2026. En Corea del Sur, el gobierno implementó por primera vez en casi treinta años un tope al precio de los combustibles. En Estados Unidos, el precio medio de la gasolina alcanzó los 3,63 dólares por galón, un máximo de 22 meses.
Las Fuerzas de Defensa de Israel anunciaron el despliegue de tropas adicionales en la frontera norte, como parte de "un refuerzo de la preparación para varios escenarios ofensivos y defensivos", incluyendo una división, brigadas y batallones de ingeniería. El movimiento confirma lo que llevaba días insinuándose: Israel estudia una expansión terrestre en el sur de Líbano. La cuenta de muertos en ese frente llegó este viernes a 773, con 103 niños entre las víctimas.
El Cuerpo de Marines estadounidense, mientras tanto, envía 2.200 efectivos adicionales a la región.
En el terreno político, el vicepresidente JD Vance esquivó una pregunta directa sobre qué le aconsejó a Trump antes de la guerra: dijo que esas conversaciones ocurrieron en espacios clasificados y que podría ir a prisión si las revelara. El silencio institucional es ya una política en Washington.
En Irán, el silencio es tecnológico. Las autoridades iraníes arrestaron a un hombre de 37 años por ofrecer acceso a internet sin restricciones mediante un dispositivo Starlink. La conectividad a internet en Irán ha caído al 4% de los niveles ordinarios, según NetBlocks. Diez millones de personas en Teherán viven bajo humo negro y silencio digital.
La CNN estima más de 2.000 muertos en total — civiles y militares — desde el inicio de la guerra. HRANA cifra en al menos 1.858 los muertos en Irán, incluyendo personal militar. En Líbano, 773 muertos. En Israel, 15. Trece soldados estadounidenses fallecidos. Y Hegseth, en su rueda de prensa del viernes, recordó que "denegar a Irán armas nucleares sigue siendo la misión central" de la operación, y que EE.UU. tiene "una gama de opciones, incluyendo que Irán decida renunciar a ellas por su cuenta."
Dos semanas. Sin salida diplomática a la vista. Con un avión americano en el fondo del desierto iraquí y la cúpula iraní esquivando misiles en el Día de Al-Quds.











