Día 18
La decapitación continúa — Larijani eliminado, Mojtaba desaparecido y Trump admite que no sabe con quién negociar
Dieciocho días de guerra y la campaña de decapitación del Estado iraní acaba de dar su golpe más contundente desde el 28 de febrero. Ali Larijani, el hombre más poderoso de Irán tras Mojtaba Jameneí, ha muerto esta madrugada en Teherán. Irán no lo ha confirmado todavía. Israel no tiene dudas.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, confirmó esta mañana que el jefe de la seguridad nacional iraní, Ali Larijani, y el comandante de la Basij, Gholamreza Soleimani, fueron eliminados en ataques nocturnos sobre Teherán. También murió el subdirector de la Basij, Rassem Qoreishi.
Larijani no era un nombre menor. Veterano negociador nuclear, expresidente del Parlamento iraní, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional: era, junto a Pezeshkian y al invisible Mojtaba, el eje político del régimen en guerra. Katz declaró que los dos "se habían unido a Jameneí y a los demás miembros eliminados del eje del mal, en las profundidades del infierno."
Los medios estatales iraníes publicaron una nota manuscrita de Larijani — se desconoce si es una prueba de vida o una nota póstuma — en la que conmemoraba la memoria de los marineros iraníes caídos. Irán no ha confirmado ni desmentido su muerte.
Si se confirma, sería la eliminación de más alto rango desde que los ataques estadounidenses e israelíes mataron al líder supremo Ayatollah Ali Jameneí y a varios miembros de su familia el primer día de la guerra.
En medio de la presión narrativa occidental sobre el agotamiento iraní, el portavoz del CGRI ofreció una declaración que merece atención: los misiles utilizados en esta guerra son de "hace una década" y Irán no ha disparado aún los proyectiles producidos desde la guerra de los Doce Días de junio de 2025. Si es cierto, la reserva de misiles de última generación iraní permanece intacta. La guerra de desgaste que Teherán diseñó podría tener capas que Washington aún no ha visto.
La incógnita más perturbadora de la jornada la planteó el propio presidente estadounidense. Trump declaró el lunes por la tarde que no sabía si el líder supremo iraní Mojtaba Jameneí estaba vivo o muerto, y que eso dificultaba saber con quién podía negociar Washington en Teherán. Trump también anunció que aplaza un mes su viaje a China, originalmente previsto para finales de marzo: "Tenemos una guerra en curso," explicó escuetamente.
Las autoridades libanesas confirmaron que el número de desplazados en el país ha superado el millón de personas. Israel expandió sus operaciones terrestres en el sur de Líbano y desplegó fuerzas adicionales en la frontera. Cinco líderes occidentales — los dirigentes de Canadá, Francia, Alemania, Italia y el Reino Unido — publicaron una declaración conjunta advirtiendo de que una gran ofensiva terrestre israelí en Líbano "debe evitarse", describiendo sus posibles consecuencias humanitarias como "devastadoras".
Una señal pequeña pero simbólica: el buque cisterna Karachi, cargado con crudo de Abu Dabi, se convirtió en el primer barco no iraní en transitar el estrecho de Ormuz con su señal AIS activa, según MarineTraffic. Una golondrina no hace verano, pero en un estrecho que lleva dieciocho días paralizado, un buque que pasa es una noticia.
El balance
Más de 2.300 personas han muerto en toda la región desde el 28 de febrero. Ali Larijani, si la muerte se confirma, sería el funcionario de más alto rango eliminado desde el propio Jameneí padre.
Dieciocho días de guerra y la campaña de decapitación del Estado iraní acaba de dar su golpe más contundente desde el 28 de febrero. Ali Larijani, el hombre más poderoso de Irán tras Mojtaba Jameneí, ha muerto esta madrugada en Teherán. Irán no lo ha confirmado todavía. Israel no tiene dudas.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, confirmó esta mañana que el jefe de la seguridad nacional iraní, Ali Larijani, y el comandante de la Basij, Gholamreza Soleimani, fueron eliminados en ataques nocturnos sobre Teherán. También murió el subdirector de la Basij, Rassem Qoreishi.
Larijani no era un nombre menor. Veterano negociador nuclear, expresidente del Parlamento iraní, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional: era, junto a Pezeshkian y al invisible Mojtaba, el eje político del régimen en guerra. Katz declaró que los dos "se habían unido a Jameneí y a los demás miembros eliminados del eje del mal, en las profundidades del infierno."
Los medios estatales iraníes publicaron una nota manuscrita de Larijani — se desconoce si es una prueba de vida o una nota póstuma — en la que conmemoraba la memoria de los marineros iraníes caídos. Irán no ha confirmado ni desmentido su muerte.
Si se confirma, sería la eliminación de más alto rango desde que los ataques estadounidenses e israelíes mataron al líder supremo Ayatollah Ali Jameneí y a varios miembros de su familia el primer día de la guerra.
En medio de la presión narrativa occidental sobre el agotamiento iraní, el portavoz del CGRI ofreció una declaración que merece atención: los misiles utilizados en esta guerra son de "hace una década" y Irán no ha disparado aún los proyectiles producidos desde la guerra de los Doce Días de junio de 2025. Si es cierto, la reserva de misiles de última generación iraní permanece intacta. La guerra de desgaste que Teherán diseñó podría tener capas que Washington aún no ha visto.
La incógnita más perturbadora de la jornada la planteó el propio presidente estadounidense. Trump declaró el lunes por la tarde que no sabía si el líder supremo iraní Mojtaba Jameneí estaba vivo o muerto, y que eso dificultaba saber con quién podía negociar Washington en Teherán. Trump también anunció que aplaza un mes su viaje a China, originalmente previsto para finales de marzo: "Tenemos una guerra en curso," explicó escuetamente.
Las autoridades libanesas confirmaron que el número de desplazados en el país ha superado el millón de personas. Israel expandió sus operaciones terrestres en el sur de Líbano y desplegó fuerzas adicionales en la frontera. Cinco líderes occidentales — los dirigentes de Canadá, Francia, Alemania, Italia y el Reino Unido — publicaron una declaración conjunta advirtiendo de que una gran ofensiva terrestre israelí en Líbano "debe evitarse", describiendo sus posibles consecuencias humanitarias como "devastadoras".
Una señal pequeña pero simbólica: el buque cisterna Karachi, cargado con crudo de Abu Dabi, se convirtió en el primer barco no iraní en transitar el estrecho de Ormuz con su señal AIS activa, según MarineTraffic. Una golondrina no hace verano, pero en un estrecho que lleva dieciocho días paralizado, un buque que pasa es una noticia.
El balance
Más de 2.300 personas han muerto en toda la región desde el 28 de febrero. Ali Larijani, si la muerte se confirma, sería el funcionario de más alto rango eliminado desde el propio Jameneí padre.











