Día 25
Trump dice "paz", Irán dice "mentira", Israel dice "seguimos bombardeando" y el mundo no sabe a quién creer
Veinticinco días de guerra y esta madrugada llegó el giro más desconcertante desde el primer misil: Trump anunció en letras mayúsculas que EE.UU. e Irán mantienen conversaciones productivas, que Teherán ha aceptado no tener armas nucleares, y que suspende los ataques sobre las centrales eléctricas iraníes durante cinco días. Irán respondió en menos de una hora: no hay ninguna conversación, no hay ningún acuerdo, el anuncio es propaganda para bajar el precio del petróleo.
El presidente Trump dijo el lunes que había instruido al Pentágono para "posponer todos y cada uno de los ataques militares contra las centrales eléctricas e infraestructuras energéticas de Irán durante un período de cinco días, sujeto al éxito de las reuniones y conversaciones en curso." Describió el "tono y tenor" de las negociaciones como suficientemente esperanzadores para justificar la pausa. Afirmó que Irán había acordado "nunca tener un arma nuclear."
En un evento en Memphis horas después, Trump abundó: "Creo que son muy buenas. Quieren la paz. Han acordado que no tendrán un arma nuclear. Diría que hay una muy buena probabilidad."
Fuentes israelíes indicaron que EE.UU. e Irán podrían celebrar conversaciones en Pakistán ya esta semana.
La respuesta iraní fue inmediata y total. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Ghalibaf, declaró que "no han tenido lugar conversaciones con EE.UU." y que "los informes que afirman lo contrario son noticias falsas destinadas a influir en los mercados financieros y del petróleo y a distraer de los desafíos que afrontan EE.UU. e Israel."
El Ministerio de Exteriores iraní, citado por Fars News, fue igualmente categórico: Teherán no está involucrado en ninguna negociación directa con EE.UU. ni a través de intermediarios. Una fuente iraní señaló que el régimen cree que Trump está intentando bajar los precios de la energía y ganar tiempo para sus planes militares.
La brecha narrativa entre Washington y Teherán es absoluta. Uno de los dos miente. O ambos dicen su propia verdad.
Netanyahu viaja a Washington para una cumbre en el Departamento de Estado que comienza este martes 24 de marzo y concluye el día siguiente en la Casa Blanca. El primer ministro israelí declaró que habló con Trump por teléfono y que el presidente le trasladó que "existe una oportunidad de aprovechar los tremendos logros alcanzados junto al ejército estadounidense para realizar los objetivos de la guerra a través de un acuerdo que salvaguarde nuestros intereses vitales." Añadió: "Al mismo tiempo, continuamos atacando, tanto en Irán como en Líbano. Hay más por venir. Protegeremos nuestros intereses vitales en cualquier situación."
En paralelo a los anuncios diplomáticos, el CENTCOM publicó su balance de 24 días de guerra: más de 9.000 objetivos iraníes alcanzados, más de 140 buques navales iraníes destruidos o dañados, y más de 9.000 vuelos de combate realizados desde el 28 de febrero. Es la campaña aérea más intensa protagonizada por EE.UU. desde la Segunda Guerra Mundial en términos de sorties diarias.
Las bolsas asiáticas repuntaron el martes tras el anuncio de Trump. El Nikkei subió un 0,9%, el Kospi un 1,1% y el Hang Seng un 1,4%. El petróleo cayó ligeramente. Pero la volatilidad permaneció: los mercados saben que la pausa es de cinco días, que Irán la niega, y que Israel sigue bombardeando mientras Trump negocia.
Mientras Trump anunciaba la tregua sobre las centrales, Israel lanzó lo que el corresponsal de Al Jazeera en Teherán describió como ataques "sin precedentes" sobre la capital, especialmente en el lado oriental de la ciudad. Un misil de racimo alcanzó Nesher, cerca de Haifa. En el norte de Israel, un edificio resultó dañado por misiles iraníes. El Parlamento israelí, la Knéset, tuvo que suspender una sesión nocturna por las alertas de misiles.
Fuentes de inteligencia estadounidense confirmaron a CBS News que hay al menos doce minas iraníes en el estrecho de Ormuz. Irán amenazó durante el fin de semana con extenderlas por todo el Golfo Pérsico si EE.UU. ataca sus centrales. La pausa de Trump suspende ese escenario por cinco días.
El portaaviones USS Gerald R. Ford llegó a la base naval de Souda Bay, en Creta, para reparaciones tras el incendio que sufrió a bordo a principios de mes. Si el Ford permanece desplegado más de un mes, batirá el récord del despliegue más largo de un portaaviones estadounidense desde Vietnam. El Abraham Lincoln continúa operativo en el Mar de Arabia.
Veinticinco días de guerra y esta madrugada llegó el giro más desconcertante desde el primer misil: Trump anunció en letras mayúsculas que EE.UU. e Irán mantienen conversaciones productivas, que Teherán ha aceptado no tener armas nucleares, y que suspende los ataques sobre las centrales eléctricas iraníes durante cinco días. Irán respondió en menos de una hora: no hay ninguna conversación, no hay ningún acuerdo, el anuncio es propaganda para bajar el precio del petróleo.
El presidente Trump dijo el lunes que había instruido al Pentágono para "posponer todos y cada uno de los ataques militares contra las centrales eléctricas e infraestructuras energéticas de Irán durante un período de cinco días, sujeto al éxito de las reuniones y conversaciones en curso." Describió el "tono y tenor" de las negociaciones como suficientemente esperanzadores para justificar la pausa. Afirmó que Irán había acordado "nunca tener un arma nuclear."
En un evento en Memphis horas después, Trump abundó: "Creo que son muy buenas. Quieren la paz. Han acordado que no tendrán un arma nuclear. Diría que hay una muy buena probabilidad."
Fuentes israelíes indicaron que EE.UU. e Irán podrían celebrar conversaciones en Pakistán ya esta semana.
La respuesta iraní fue inmediata y total. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Ghalibaf, declaró que "no han tenido lugar conversaciones con EE.UU." y que "los informes que afirman lo contrario son noticias falsas destinadas a influir en los mercados financieros y del petróleo y a distraer de los desafíos que afrontan EE.UU. e Israel."
El Ministerio de Exteriores iraní, citado por Fars News, fue igualmente categórico: Teherán no está involucrado en ninguna negociación directa con EE.UU. ni a través de intermediarios. Una fuente iraní señaló que el régimen cree que Trump está intentando bajar los precios de la energía y ganar tiempo para sus planes militares.
La brecha narrativa entre Washington y Teherán es absoluta. Uno de los dos miente. O ambos dicen su propia verdad.
Netanyahu viaja a Washington para una cumbre en el Departamento de Estado que comienza este martes 24 de marzo y concluye el día siguiente en la Casa Blanca. El primer ministro israelí declaró que habló con Trump por teléfono y que el presidente le trasladó que "existe una oportunidad de aprovechar los tremendos logros alcanzados junto al ejército estadounidense para realizar los objetivos de la guerra a través de un acuerdo que salvaguarde nuestros intereses vitales." Añadió: "Al mismo tiempo, continuamos atacando, tanto en Irán como en Líbano. Hay más por venir. Protegeremos nuestros intereses vitales en cualquier situación."
En paralelo a los anuncios diplomáticos, el CENTCOM publicó su balance de 24 días de guerra: más de 9.000 objetivos iraníes alcanzados, más de 140 buques navales iraníes destruidos o dañados, y más de 9.000 vuelos de combate realizados desde el 28 de febrero. Es la campaña aérea más intensa protagonizada por EE.UU. desde la Segunda Guerra Mundial en términos de sorties diarias.
Las bolsas asiáticas repuntaron el martes tras el anuncio de Trump. El Nikkei subió un 0,9%, el Kospi un 1,1% y el Hang Seng un 1,4%. El petróleo cayó ligeramente. Pero la volatilidad permaneció: los mercados saben que la pausa es de cinco días, que Irán la niega, y que Israel sigue bombardeando mientras Trump negocia.
Mientras Trump anunciaba la tregua sobre las centrales, Israel lanzó lo que el corresponsal de Al Jazeera en Teherán describió como ataques "sin precedentes" sobre la capital, especialmente en el lado oriental de la ciudad. Un misil de racimo alcanzó Nesher, cerca de Haifa. En el norte de Israel, un edificio resultó dañado por misiles iraníes. El Parlamento israelí, la Knéset, tuvo que suspender una sesión nocturna por las alertas de misiles.
Fuentes de inteligencia estadounidense confirmaron a CBS News que hay al menos doce minas iraníes en el estrecho de Ormuz. Irán amenazó durante el fin de semana con extenderlas por todo el Golfo Pérsico si EE.UU. ataca sus centrales. La pausa de Trump suspende ese escenario por cinco días.
El portaaviones USS Gerald R. Ford llegó a la base naval de Souda Bay, en Creta, para reparaciones tras el incendio que sufrió a bordo a principios de mes. Si el Ford permanece desplegado más de un mes, batirá el récord del despliegue más largo de un portaaviones estadounidense desde Vietnam. El Abraham Lincoln continúa operativo en el Mar de Arabia.












