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Enrique Arias Vega
Martes, 24 de Marzo de 2026 Tiempo de lectura:

No hay tres sin cuatro

Aún falta tiempo para las recién convocadas elecciones autonómicas andaluzas y muchas cosas pueden suceder hasta entonces. Sin embargo, a fecha de hoy, las encuestas son claras. Mayoría, aunque no absoluta del Partido Popular de Juanma Bonilla y descalabro del PSOE con María Jesús Montero al frente.

 

Los puntos que pierde el PP parecen debidos al asunto de los cribados de las mamografías, que algún coste le había de suponer. El desgaste clamoroso del partido socialista, en cambio, lo debe a la política de Pedro Sánchez, de quien María Jesús Montero ha sido mano derecha y hábil ejecutora.

 

En ésas estamos, pues, en un escenario muy parecido al de las tres anteriores elecciones autonómicas, en las que los populares, de la mano de Vox, si llegan a un acuerdo con él, podrían repetir Gobierno, Porque otra característica de los sondeos hasta la fecha es que no parecen haber mellado la subida de los de Santiago Abascal, pese a los escándalos y purgas sucedidos en su seno.

 

Para ser más precisos, las encuestas hunden al PSOE hasta los 25 escaños, frente a los 50-54 de los de Núñez Feijóo, que quedarían suficientemente lejos de la mayoría absoluta, pero con muchos más votos y escaños que toda la izquierda junta. ¿Les suena este panorama? Pues sí, ya que es algo visto con anterioridad en las últimas elecciones, donde la extrema izquierda ni siquiera tenía el predicamento que aún conserva en Andalucía, con dos agrupaciones electorales todavía vivas.

 

Nos encontramos, por consiguiente, ante la cuarta ocasión consecutiva en la que las urnas someterían a un fuerte castigo al Gobierno central y mandatarían que PP y Vox se pongan de acuerdo para ensayar a nivel regional la coalición necesaria para que en las próximas elecciones generales haya un vuelco político. Mientras tanto, el Ejecutivo de Pedro Sánchez sobrevive y va aprobando medidas que amplíen su base electoral de cara a próximos comicios.

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