La biblia progresista llama "idiotas útiles" a Pablo Iglesias y sus corifeos
"The Washington Post" denuncia el “turismo ideológico” de activistas occidentales en Cuba y atribuye la crisis de la isla al régimen comunista
En un destacado artículo editorial, The Washington Post, la biblia periodística de la progresía occidental, sostiene que la grave crisis económica y energética que atraviesa Cuba es consecuencia directa de más de seis décadas de gestión del régimen comunista, y no principalmente de las sanciones estadounidenses, al tiempo que critica con dureza la reciente visita de activistas y políticos de izquierda internacionales a la isla, a la que describe como un acto de “turismo ideológico” llevado a cabo por "idiotas útiles" y desconectado de la realidad de los cubanos.
Según el diario estadounidense, delegados procedentes de decenas de países, entre ellos personajes como Pablo Iglesias, viajaron a Cuba en una misión supuestamente “humanitaria” para protestar contra el embargo petrolero de Estados Unidos, llevando alimentos, medicinas y otros suministros en medio de la actual crisis energética. Sin embargo, el periódico subraya la contradicción de que muchos de estos visitantes se alojaran en hoteles de lujo administrados por el propio Estado cubano, lo que —afirma— evidencia una falta de coherencia entre su discurso solidario y sus acciones.
El artículo editorial menciona entre los asistentes a figuras políticas y activistas conocidos internacionalmente, como el exlíder laborista británico Jeremy Corbyn, organizaciones como Code Pink o el People’s Forum —vinculado al Partido Comunista chino— y representantes del activismo estadounidense. A juicio del diario, estos grupos centraron sus críticas en Washington en lugar de denunciar la falta de libertades políticas y la situación interna de la isla.
The Washington Post argumenta que las propias autoridades cubanas son las principales responsables del deterioro económico de la isla, señalando que más de un millón de cubanos han abandonado el país desde 2021 tras la represión de protestas populares en medio de la crisis. En este contexto, el periódico sostiene que muchos ciudadanos de la isla atribuyen sus dificultades a las políticas del Gobierno desde 1959 más que a las sanciones externas.
El editorial también recuerda que la legislación estadounidense restringe el alojamiento de ciudadanos bajo jurisdicción de EE. UU. en instalaciones controladas por el Estado cubano, debido a la consideración oficial de Cuba como país patrocinador del terrorismo y a su historial de represión política. Según el diario, estas normas buscan evitar que los ingresos turísticos beneficien directamente al aparato gubernamental.
Asimismo, el texto apunta que, aunque la Administración estadounidense actual ha mostrado interés en un cambio de régimen en la isla, los visitantes extranjeros no promovieron reformas democráticas durante su estancia. En cambio, sostiene el periódico, su discurso se centró en denunciar a Estados Unidos mientras participaban en actividades sociales y eventos organizados por las autoridades cubanas.
En su conclusión, el editorial afirma que este tipo de viajes responden más a motivaciones ideológicas que a una preocupación real por la situación de la población cubana, y que la solidaridad efectiva con el pueblo de la isla pasaría, en su opinión, por apoyar cambios políticos que permitan superar décadas de autoritarismo y estancamiento económico.
![[Img #30121]](https://latribunadelpaisvasco.com/upload/images/03_2026/5507_screenshot-2026-03-24-at-14-54-11-opinion-useful-idiots-visit-cuba-right-on-time-the-washington-post.png)
En un destacado artículo editorial, The Washington Post, la biblia periodística de la progresía occidental, sostiene que la grave crisis económica y energética que atraviesa Cuba es consecuencia directa de más de seis décadas de gestión del régimen comunista, y no principalmente de las sanciones estadounidenses, al tiempo que critica con dureza la reciente visita de activistas y políticos de izquierda internacionales a la isla, a la que describe como un acto de “turismo ideológico” llevado a cabo por "idiotas útiles" y desconectado de la realidad de los cubanos.
Según el diario estadounidense, delegados procedentes de decenas de países, entre ellos personajes como Pablo Iglesias, viajaron a Cuba en una misión supuestamente “humanitaria” para protestar contra el embargo petrolero de Estados Unidos, llevando alimentos, medicinas y otros suministros en medio de la actual crisis energética. Sin embargo, el periódico subraya la contradicción de que muchos de estos visitantes se alojaran en hoteles de lujo administrados por el propio Estado cubano, lo que —afirma— evidencia una falta de coherencia entre su discurso solidario y sus acciones.
El artículo editorial menciona entre los asistentes a figuras políticas y activistas conocidos internacionalmente, como el exlíder laborista británico Jeremy Corbyn, organizaciones como Code Pink o el People’s Forum —vinculado al Partido Comunista chino— y representantes del activismo estadounidense. A juicio del diario, estos grupos centraron sus críticas en Washington en lugar de denunciar la falta de libertades políticas y la situación interna de la isla.
The Washington Post argumenta que las propias autoridades cubanas son las principales responsables del deterioro económico de la isla, señalando que más de un millón de cubanos han abandonado el país desde 2021 tras la represión de protestas populares en medio de la crisis. En este contexto, el periódico sostiene que muchos ciudadanos de la isla atribuyen sus dificultades a las políticas del Gobierno desde 1959 más que a las sanciones externas.
El editorial también recuerda que la legislación estadounidense restringe el alojamiento de ciudadanos bajo jurisdicción de EE. UU. en instalaciones controladas por el Estado cubano, debido a la consideración oficial de Cuba como país patrocinador del terrorismo y a su historial de represión política. Según el diario, estas normas buscan evitar que los ingresos turísticos beneficien directamente al aparato gubernamental.
Asimismo, el texto apunta que, aunque la Administración estadounidense actual ha mostrado interés en un cambio de régimen en la isla, los visitantes extranjeros no promovieron reformas democráticas durante su estancia. En cambio, sostiene el periódico, su discurso se centró en denunciar a Estados Unidos mientras participaban en actividades sociales y eventos organizados por las autoridades cubanas.
En su conclusión, el editorial afirma que este tipo de viajes responden más a motivaciones ideológicas que a una preocupación real por la situación de la población cubana, y que la solidaridad efectiva con el pueblo de la isla pasaría, en su opinión, por apoyar cambios políticos que permitan superar décadas de autoritarismo y estancamiento económico.
![[Img #30121]](https://latribunadelpaisvasco.com/upload/images/03_2026/5507_screenshot-2026-03-24-at-14-54-11-opinion-useful-idiots-visit-cuba-right-on-time-the-washington-post.png)











