Trump anuncia el final sin condiciones, Irán anuncia seis meses más y el Golfo registra otro petrolero alcanzado
Treinta y tres días. Hoy, primer día de abril, Trump ha dicho lo que llevaba semanas insinuando con más cautela: que la guerra puede terminar en dos o tres semanas aunque no haya ningún trato con Irán. La respuesta iraní ha sido igualmente directa: estamos preparados para al menos seis meses más. El abismo entre ambas posiciones tiene casi la misma anchura que el primero de marzo. Y esta noche, Trump dirige un discurso a la nación.
El presidente Trump dijo que Teherán no tiene que llegar a un acuerdo para que él ponga fin a la guerra, añadiendo que el conflicto podría terminar en dos o tres semanas. Es la primera vez que Trump desvincula públicamente el fin de las hostilidades de las exigencias que ha venido formulando — rendición incondicional, apertura de Ormuz, desnuclearización, reparaciones. Ahora sugiere que podría simplemente... parar.
La razón es económica y política. Los precios de la gasolina en EE.UU. superaron los 4 dólares por galón por primera vez desde 2022. Las encuestas muestran que el 59% de los americanos cree que la guerra ha ido demasiado lejos. Y los mercados se mueven con cada palabra presidencial.
Los precios del petróleo bajaron y las bolsas subieron tras los comentarios de Trump. Irán, sin embargo, no reaccionó con gestos de apertura: el canciller Araghchi dijo que no tiene "ninguna fe" en las conversaciones con Washington. De hecho, Teherán dijo estar preparada para "al menos seis meses" de guerra. El contraste con la posición estadounidense no podría ser más nítido. Trump habla de semanas; Irán planifica semestres. La asimetría de horizontes temporales es, en sí misma, un dato estratégico relevante: el régimen que aguanta más tiempo gana la guerra de desgaste.
Los hutíes de Yemen dijeron haber lanzado "una andanada de misiles balísticos" contra el sur de Israel, en lo que describieron como una operación ejecutada conjuntamente con Irán y Hezbolá en Líbano. El portavoz hutí Yahya Saree prometió continuar los ataques ante la "escalada" de la guerra. Una niña de 10 años resultó gravemente herida en el centro de Israel por fragmentos de misiles iraníes.
Uno de tres misiles lanzados desde Irán impactó en un petrolero frente a las costas de Qatar. No se informó de víctimas. La guerra marítima se extiende. Un petrolero kuwaití fue alcanzado por lo que Kuwait describió como un ataque de dron iraní. La campaña sistemática contra el tráfico marítimo del Golfo lleva más de un mes sin pausa.
Imágenes de medios iraníes muestran los daños en la Gran Hoseiniya de Zanyán, un importante centro religioso chií y mezquita en la ciudad central de Zanyán. El ataque mató a tres personas e hirió a varias más. El bombardeo de un presunto lugar de culto islámico — la versión israelí señala que se usaba para fines militares — añade una dimensión religiosa al conflicto que puede agudizar la movilización popular en todo el mundo musulmán.
Una comisión parlamentaria iraní aprobó el cobro de peajes a los buques que transiten por el estrecho de Ormuz. Irán está institucionalizando la soberanía sobre el estrecho — exactamente la condición que puso como exigencia de paz y que Washington rechazó. Si la ley se aprueba formalmente, el bloqueo funcional se convertiría en una realidad jurídica permanente.
Trump dijo que dirigirá un discurso a la nación esta noche sobre el conflicto. Es la primera alocución formal al país desde el inicio de la guerra. Los mercados, los aliados y los millones de desplazados de Irán y Líbano esperarán las palabras de un presidente que en las últimas 72 horas ha dicho que quiere "tomar el petróleo iraní", que la guerra puede terminar "en dos o tres semanas", y que le da igual si hay acuerdo o no.
Treinta y tres días. Hoy, primer día de abril, Trump ha dicho lo que llevaba semanas insinuando con más cautela: que la guerra puede terminar en dos o tres semanas aunque no haya ningún trato con Irán. La respuesta iraní ha sido igualmente directa: estamos preparados para al menos seis meses más. El abismo entre ambas posiciones tiene casi la misma anchura que el primero de marzo. Y esta noche, Trump dirige un discurso a la nación.
El presidente Trump dijo que Teherán no tiene que llegar a un acuerdo para que él ponga fin a la guerra, añadiendo que el conflicto podría terminar en dos o tres semanas. Es la primera vez que Trump desvincula públicamente el fin de las hostilidades de las exigencias que ha venido formulando — rendición incondicional, apertura de Ormuz, desnuclearización, reparaciones. Ahora sugiere que podría simplemente... parar.
La razón es económica y política. Los precios de la gasolina en EE.UU. superaron los 4 dólares por galón por primera vez desde 2022. Las encuestas muestran que el 59% de los americanos cree que la guerra ha ido demasiado lejos. Y los mercados se mueven con cada palabra presidencial.
Los precios del petróleo bajaron y las bolsas subieron tras los comentarios de Trump. Irán, sin embargo, no reaccionó con gestos de apertura: el canciller Araghchi dijo que no tiene "ninguna fe" en las conversaciones con Washington. De hecho, Teherán dijo estar preparada para "al menos seis meses" de guerra. El contraste con la posición estadounidense no podría ser más nítido. Trump habla de semanas; Irán planifica semestres. La asimetría de horizontes temporales es, en sí misma, un dato estratégico relevante: el régimen que aguanta más tiempo gana la guerra de desgaste.
Los hutíes de Yemen dijeron haber lanzado "una andanada de misiles balísticos" contra el sur de Israel, en lo que describieron como una operación ejecutada conjuntamente con Irán y Hezbolá en Líbano. El portavoz hutí Yahya Saree prometió continuar los ataques ante la "escalada" de la guerra. Una niña de 10 años resultó gravemente herida en el centro de Israel por fragmentos de misiles iraníes.
Uno de tres misiles lanzados desde Irán impactó en un petrolero frente a las costas de Qatar. No se informó de víctimas. La guerra marítima se extiende. Un petrolero kuwaití fue alcanzado por lo que Kuwait describió como un ataque de dron iraní. La campaña sistemática contra el tráfico marítimo del Golfo lleva más de un mes sin pausa.
Imágenes de medios iraníes muestran los daños en la Gran Hoseiniya de Zanyán, un importante centro religioso chií y mezquita en la ciudad central de Zanyán. El ataque mató a tres personas e hirió a varias más. El bombardeo de un presunto lugar de culto islámico — la versión israelí señala que se usaba para fines militares — añade una dimensión religiosa al conflicto que puede agudizar la movilización popular en todo el mundo musulmán.
Una comisión parlamentaria iraní aprobó el cobro de peajes a los buques que transiten por el estrecho de Ormuz. Irán está institucionalizando la soberanía sobre el estrecho — exactamente la condición que puso como exigencia de paz y que Washington rechazó. Si la ley se aprueba formalmente, el bloqueo funcional se convertiría en una realidad jurídica permanente.
Trump dijo que dirigirá un discurso a la nación esta noche sobre el conflicto. Es la primera alocución formal al país desde el inicio de la guerra. Los mercados, los aliados y los millones de desplazados de Irán y Líbano esperarán las palabras de un presidente que en las últimas 72 horas ha dicho que quiere "tomar el petróleo iraní", que la guerra puede terminar "en dos o tres semanas", y que le da igual si hay acuerdo o no.











