Autor del libro "Bolcheviques. De ETA al Movimiento Socialista: el rearme del comunismo"
Fernando José Vaquero Oroquieta: “El Movimiento Socialista se encuentra operativo en todos los territorios españoles”
![[Img #30286]](https://latribunadelpaisvasco.com/upload/images/04_2026/2551_22222222222222.jpg)
En octubre del año pasado vio la luz el primer libro editado en España sobre el autodenominado Movimiento Socialista, un conjunto de organizaciones marxistas-revolucionarias ya operativas, a partir de su origen territorial en el País Vasco y Navarra, por toda España. Nos referimos a Bolcheviques. De ETA al Movimiento Socialista: el rearme del comunismo.
Su autor, el pamplonés Fernando José Vaquero Oroquieta, colaborador habitual de La Tribuna del País Vasco, repasa este fenómeno, e máxima actualidad durante las últimas semanas.
¿Qué acogida ha alcanzado su libro a lo largo de estos seis meses?
Para poder responder de la manera más precisa posible, vamos a diferenciar varios planos.
En primer término, por lo que se refiere a las organizaciones autoenglobadas en el Movimiento Socialista, no se han pronunciado en público a nivel oficial.
Segundo, por lo que respecta a las redes sociales, he detectado algunos escuetos y escasos comentarios, mayormente en cuentas de extrema izquierda en X, que van desde señalar que “es un libro muy bien documentado” a afirmar que su autor, es decir, un servidor, “es puro CNI”: ¡será que en estos tiempos de recortes sociales y presupuestarios el CNI contrata a jubilados cuyos libros son editados por modestas editoriales que funcionan mediante recursos gratuitos de Amazon…! Espero que se entienda la ironía.
A nivel de prensa generalista, escrita y digital, el libro ha sido reseñado o citado, además de por La Tribuna del País Vasco, en El Debate, El Mundo, The Objetive, La Razón... ¡Lo que no está nada mal!, aunque su reflejo real en ventas sea mínimo; todo hay que decirlo.
Y, volviendo a las redes sociales, y en otros entornos, destacaré que el ensayista y economista Mikel Buesa, en su cuenta personal en X, afirmó, nada menos, que “Es un gran libro. Muy bien documentado y muy revelador de hacia dónde va la juventud más radical del País Vasco. Me parece de lectura imprescindible”. Agradezco mucho el comentario, de veras.
Ciertamente, debemos destacar, también por lo que respecta a estos últimos meses, cómo muchos diarios impresos y digitales han “descubierto”, casi de golpe, la existencia e impacto de este fenómeno político, a raíz de su acreditada capacidad de movilización y, especialmente, por su enfrentamiento con la izquierda abertzale “oficial” de origen. Es por ello por lo que se vienen publicando diversos reportajes, más o menos afortunados, orientados al gran público, mayormente desconocedor del fenómeno. ¡Incluso Diario de Navarra, desbordando su endogámico ecosistema, le dedicó varias páginas en noviembre pasado!, seguramente siguiendo las señales previas de los medios del Grupo Correo...
Por lo que respecta a los múltiples medios de extrema izquierda, digitales o impresos, no me consta reseña alguna… Y bien que me gustaría analizar alguna crítica bien fundada procedente de los anteriores, más allá de las inevitables descalificaciones apriorísticas, de perspectiva marxista. Sería una buena manera de aprender y mejorar en mis análisis.
A lo largo de estos meses, ¿qué novedades se han producido en el entorno de las diversas organizaciones del MS?
Más que de novedades, yo hablaría de eventos organizativos y simbólicos que profundizan en sus características tácticas y estrategia común.
De entrada, en su último congreso de noviembre de 2025, Ikasle Abertzaleak cambió su histórica denominación por Ikasle Antolakunde Sozialista, eliminando el término “abertzale”; lo que indica una ruptura ideológica y simbólica definitiva y terminante con su nacionalismo vasquista originario. Se trata de una decisión del todo coherente, según entiendo, que ha sido bien entendida por sus militantes y seguidores, desatando, ¡no podía ser de otra manera!, desde la izquierda abertzale, nuevas acusaciones de “españolismo”; un fenómeno similar, según he observado en redes sociales, al desplegado desde sectores nacionalistas radicales catalanistas en su descalificación de los comunistas del MS presentes en Cataluña, es decir, la OJS. En suma, si alguien duda, todavía, de si estos grupos forman parte de la izquierda abertzale, debe respondérsele que todas las decisiones y movimientos políticos sucesivamente desvelados, también en estos seis últimos meses, acreditan la veracidad y radicalidad de la ruptura.
Por otra parte, y a nivel orgánico, Creba Socialista, en Galicia, alumbraría a la Coordinadora da Mocidade Socialista en octubre 2025; presente en media docena de localidades gallegas y organizando, además, una quincena de Asambleas de la Juventud Trabajadora. Por finalizar, en lo que respecta al ámbito territorial, en enero de 2026 se iniciaron los “Encuentros por el Socialismo en Canarias”, cuyo objetivo es la creación de una organización juvenil comunista, hermana de las anteriores, en aquellas islas, desde su propia identidad y tradición comunista. De esta manera, el Movimiento Socialista, con mayor o menor calado según los casos, se encuentra operativo en todos los territorios españoles.
¿Y en el ámbito de las movilizaciones callejeras y demás?
De igual modo, lo que ha desatado en parte aquel repentino interés informativo de numerosos medios, las diversas organizaciones del MS mantienen su característico ritmo de movilizaciones, que bien puede calificarse de frenético, especialmente allí donde se encuentran más estructuradas y operativas. Sin duda, GKS, IAS, Itaia, EHKS, etc., mantienen sus habituales -y otras nuevas- convocatorias, con unos niveles de participación muy notables y, aparentemente, en ascenso. Así acaeció el 31 de enero último en las dos manifestaciones “contra el fascismo” desarrolladas en Bilbao y Pamplona, precedidas de incontables actividades preparatorias muy diversas, donde superarían en asistentes, disciplina y niveles estéticos, los números de la convocatoria similar de 2025. También movilizarían contingentes notables, en cortejos propios o junto a los libertarios de CNT, CGT y Solidari, el 17 de marzo siguiente, con motivo de la huelga general liderada en País Vasco y Navarra por los sindicatos de clase netamente abertzales.
En el resto de España, las organizaciones “hermanas” del MS, aunque en su mayor modestia, también se vienen esforzando notablemente, imitando en gran medida el modelo activista de sus “hermanos mayores”, hasta el punto de que bien puede afirmarse que hoy en día no existe ninguna otra organización marxista que les suponga competencia real en agenda activista, persistencia, contingentes movilizados y “pedagogía revolucionaria”.
De igual modo, sus activistas continúan consolidando y lanzando por toda España nuevas Asambleas de la Juventud Trabajadora (de barrio, de universidad); así como una nueva convocatoria de Universidad Popular (“estudiar, educar, organizar”, en febrero de 2026) en numerosos centros universitarios; continuas movilizaciones de sus Sindicatos Socialistas de Vivienda; Jornadas Anti-imperialistas de la Coordinadora de la Juventud Socialista (CJS), con una buena presencia y organización, esta vez en Marinaleda y Artieda... Señalemos, también, que alguno de sus elementos más significativos han acudido a muy determinados encuentros internacionales de cariz antifascista y antiimperialista… Y vienen anunciando una primera incursión en el ámbito de los documentales políticos por medio del film, producido por su Diario Socialista, titulado Cuando surgen los monstruos. Conocer y confrontar el fascismo en el siglo XXI, quien será presentado por toda España.
Señalemos, por último, que, a nivel de producción teórica, han editado nuevos textos de la mano de sus revistas Nuevo Ciclo, Marx XXI y, sobre todo, Arteka, quien ha alcanzado ya su edición número 68. Igualmente, y a nivel “oficial”, lanzaron un manifiesto estratégico en Diario Socialista y demás medios afines sobre el fascismo, en noviembre pasado, en el marco que denominan Línea política, titulado Línea comunista y antifascismo.
A nivel de violencia callejera y kale borroka, ¿destacaría algunos acontecimientos?
En primer lugar, considero que ya no existe la kale borroka como tal, que fue una táctica desarrollada en apoyo de la estrategia y papel central de ETA, cuya acción específica cesó en 2011. Sí se han desarrollado algunos actos violentos en las calles españolas y con enorme repercusión mediática. Por ejemplo, es evidente que militantes del MS, junto a otros de los grupos abertzales juveniles “oficialistas” (Ernai) y “disidentes” (Jarki), participaron en Pamplona en su rechazo a la presencia de Vito Quiles el 30 de octubre. De igual modo acaeció el 12 de octubre pasado, con motivo del acto falangista en Vitoria por la Hispanidad y en diversas confrontaciones con efectivos de Desokupa y análogos. Y no olvidemos sus contundentes movilizaciones en diversas localidades españolas con motivo de la instalación por Vox de carpas propagandísticas o con ocasión de algunas etapas de la última Vuelta Ciclista a España.
Constatamos, por tanto, que la “carga” antifascista forma parte central, y ascendente, de los vectores militantes de las organizaciones del MS por toda España; de ahí, también, su movilización, por ejemplo, en Valladolid, en marzo, frente a activistas pro-vida, o en Valencia y Burgos con motivo de una manifestación o apertura de local, respectivamente, de Núcleo Nacional. Eso sí, siempre con sus propias consignas y marcando su espacio; pues todo “movimentismo”, desde la ortodoxia del MS, o se encuadra en la lucha por la construcción de un sujeto comunista o apuntalaría fatalmente a la socialdemocracia “claudicante”.
¿Y por lo que respecta a los medios laborales-sindicales?
Se trata de una pregunta muy pertinente, aunque difícil en su respuesta... De entrada, para todo comunista la práctica sindical es fundamental. Algo ya hemos mencionado. Así, su Red de Autodefensa Laboral sigue trabajando con firmeza e intransigencia en algunos casos de conflictos laborales, difundiendo en redes sociales tales señalamientos.
A nivel más estratégico, diríamos, en su día, concretamente en torno a mayo de 2025, se habló en algunos medios vascos de la existencia de conversaciones entre el MS y el sindicato ELA, quien viene desbordando por su izquierda ¡al propio LAB! Pero no me consta resultado concreto alguno... Lo cierto es que, en la citada huelga general de marzo pasado, celebrada recientemente en el ámbito vasco-navarro, no se movilizaron de manera conjunta… Así, ELA lo hizo con LAB y demás sindicatos afines a la “construcción nacional vasca”, juzgados como socialdemócratas por el MS. Por su parte, EHKS, embrión vasco del futuro “partido comunista europeo de combate”, se manifestó en las cuatro capitales, en algún caso -sorprendentemente- junto a los que denominan “sindicatos rupturistas”, mayormente libertarios, antes citados.
Finalmente, y con motivo del 1º de mayo, sus convocatorias por cuenta propia, bajo el lema “Contra la guerra imperialista y el fascismo”, en diversas ciudades españolas, deben entenderse como particularmente significativas e indicativas de su impulso de una agenda propia en los medios laborales; siempre orientada a la “rearticulación de la independencia política del proletariado” mediante instrumentos propios.
Sin duda, el laboral, se trata de un ámbito decisivo en su pretensión de construcción de un sujeto comunista, por lo que aún tienen que madurar en juicios y experiencias y crecer en número, cómo no, antes de propiciar un sindicato propio o entrar en bloque en otro… Mientras tanto, buscan un espacio y una imagen bien diferenciado de los “reformistas”, pero también de aquellos “destacamentos comunistas” incapaces, durante décadas, de superar un estado grupuscular.
Lo de una posible “entrada en bloque”, me sugiere... ¿son trotskistas?
Se trata de una acusación recurrente en redes sociales…, pero no le veo una base ideológica real. Es cierto que han coincidido en alguna propuesta conjunta y de calle con grupos trotskistas, caso de la Asamblea Internacionalista de Madrid (integrada por el sindicato Cobas, BDS, Ecologistas en Acción, la Coordinadora de Pensionistas de Madrid... y los grupos trotskistas Anticapitalistas, Corriente Revolucionaria de Trabajadores/as, Corriente Roja–IV Internacional, Izar, Izquierda Revolucionaria, Contracorriente y el Sindicato de Estudiantes), pero entiendo que se trata más de una iniciativa puntual, aunque del todo coherente con su Línea política antes mencionada, que sirve también para darse a conocer y afirmarse en el magma de los grupos marxistas extraparlamentarios, en un momento de reactivación por toda Europa de las movilizaciones antiimperialistas, contra la guerra y el fascismo.
Lo cierto es que los contenidos de los documentos estratégicos que vienen difundiendo (los específicos de cada organización del MS, así como los denominados Línea política, el primero de los cuáles es el dedicado al fascismo) son netamente marxistas, incluso algo rudos o rudimentarios a juicio de algunos; pero mayormente más próximos, desde mi modesto punto de vista, a los textos históricos de la IIIª Internacional que a ninguna secta trotskista u otra. Tampoco entran, desde el MS o sus teóricos más significativos, en ninguno de los debates especializados, tan extremadamente casuísticos, paralizantes y “pesados”, casi esotéricos, propios de maoístas o trotskos… Su marxismo doctrinario, estratégico y táctico, me atrevo a afirmar, es previo e indiferente a aquellas fracturas que nada aportan a los retos del mundo de hoy.
Transcurridos estos meses, y en base a las novedades hasta ahora comentadas, ¿considera que sus informaciones, juicios y análisis sobre el Movimiento Socialista, desarrollados en su libro, permanecen vigentes?
Pues…, de entrada, recordemos que ha sido el primer texto publicado al respecto; y ello antes de la “explosión” de reportajes periodísticos citados. En segundo lugar, dichas investigaciones no han proporcionado novedad alguna respecto a las propias del libro; es más, presentan, en no pocos casos, notables errores y lagunas.
Así, confunden la naturaleza de diversas organizaciones, señalando en algunos casos a Jardun o ATA como grupos afines al MS (Mikel Segovia en El Independiente). Y no, no lo son: comparten banderas rojas, cierta beligerancia ante la izquierda abertzale “oficial”, e incluso podrían rastrearse raíces comunes, como las viejas tesis de Euskal Herriko Komunistak, aquella pequeña organización de comunistas vascos que, a finales del siglo pasado trabajaba en el seno del MLNV; por entenderlo, la expresión más genuina del movimiento popular y su papel central en la liberación nacional y social del “pueblo trabajador vasco”. Pero son dos propuestas muy diferentes, pues ambas siglas no dejan de ser un intento de retorno a los orígenes ya míticos del MLNV; sin ETA, por cierto, como organización de vanguardia. Por su parte el MS asume y construye un paradigma propio, comunista, internacionalista, sin nostalgias nacionalistas…
Otros autores se empeñan en vincular su destino y relevancia real a futuros comicios electorales (por ejemplo, Javier Ojembarrena en Crónica Vasca o Ander Balanzategi en El Diario Vasco), cuando los tiempos del MS no los determinan estas convocatorias “burguesas”, sino su propia agenda, ante todo orientada a la construcción de un “partido comunista europeo de combate” que rearticule políticamente al proletariado.
Por último, no pocos periodistas o comentaristas (caso de Luis R. Aizpeolea, en El País, autor, por otra parte, de análisis muy matizados) omiten su extensión por toda España, mediante organizaciones “hermanas” de carácter territorial y juvenil, limitando su impacto a País Vasco y Navarra, cuando debe destacarse, junto a dicho “salto” territorial, su particular peso en la revitalización del antifascismo callejero por toda España.
Y los hay, incluso, quienes se han preguntado si GKS no sería sino una “fachada comunista” de EH Bildu y Sortu, a modo de reparto de papeles de “poli malo” y “poli bueno”, y con la kale borroka de fondo...
Ante todo lo anterior, sin duda, el formato libro permite abordar de manera más global y completa, este tipo de fenómenos, que el del clásico artículo periodístico, muchas veces más fruto de una emergencia informativa que de una reflexión de fondo… En definitiva, sí, me atrevo a afirmar: el libro permanece muy vigente, confirmándose sus intuiciones y afirmaciones centrales.
![[Img #30286]](https://latribunadelpaisvasco.com/upload/images/04_2026/2551_22222222222222.jpg)
En octubre del año pasado vio la luz el primer libro editado en España sobre el autodenominado Movimiento Socialista, un conjunto de organizaciones marxistas-revolucionarias ya operativas, a partir de su origen territorial en el País Vasco y Navarra, por toda España. Nos referimos a Bolcheviques. De ETA al Movimiento Socialista: el rearme del comunismo.
Su autor, el pamplonés Fernando José Vaquero Oroquieta, colaborador habitual de La Tribuna del País Vasco, repasa este fenómeno, e máxima actualidad durante las últimas semanas.
¿Qué acogida ha alcanzado su libro a lo largo de estos seis meses?
Para poder responder de la manera más precisa posible, vamos a diferenciar varios planos.
En primer término, por lo que se refiere a las organizaciones autoenglobadas en el Movimiento Socialista, no se han pronunciado en público a nivel oficial.
Segundo, por lo que respecta a las redes sociales, he detectado algunos escuetos y escasos comentarios, mayormente en cuentas de extrema izquierda en X, que van desde señalar que “es un libro muy bien documentado” a afirmar que su autor, es decir, un servidor, “es puro CNI”: ¡será que en estos tiempos de recortes sociales y presupuestarios el CNI contrata a jubilados cuyos libros son editados por modestas editoriales que funcionan mediante recursos gratuitos de Amazon…! Espero que se entienda la ironía.
A nivel de prensa generalista, escrita y digital, el libro ha sido reseñado o citado, además de por La Tribuna del País Vasco, en El Debate, El Mundo, The Objetive, La Razón... ¡Lo que no está nada mal!, aunque su reflejo real en ventas sea mínimo; todo hay que decirlo.
Y, volviendo a las redes sociales, y en otros entornos, destacaré que el ensayista y economista Mikel Buesa, en su cuenta personal en X, afirmó, nada menos, que “Es un gran libro. Muy bien documentado y muy revelador de hacia dónde va la juventud más radical del País Vasco. Me parece de lectura imprescindible”. Agradezco mucho el comentario, de veras.
Ciertamente, debemos destacar, también por lo que respecta a estos últimos meses, cómo muchos diarios impresos y digitales han “descubierto”, casi de golpe, la existencia e impacto de este fenómeno político, a raíz de su acreditada capacidad de movilización y, especialmente, por su enfrentamiento con la izquierda abertzale “oficial” de origen. Es por ello por lo que se vienen publicando diversos reportajes, más o menos afortunados, orientados al gran público, mayormente desconocedor del fenómeno. ¡Incluso Diario de Navarra, desbordando su endogámico ecosistema, le dedicó varias páginas en noviembre pasado!, seguramente siguiendo las señales previas de los medios del Grupo Correo...
Por lo que respecta a los múltiples medios de extrema izquierda, digitales o impresos, no me consta reseña alguna… Y bien que me gustaría analizar alguna crítica bien fundada procedente de los anteriores, más allá de las inevitables descalificaciones apriorísticas, de perspectiva marxista. Sería una buena manera de aprender y mejorar en mis análisis.
A lo largo de estos meses, ¿qué novedades se han producido en el entorno de las diversas organizaciones del MS?
Más que de novedades, yo hablaría de eventos organizativos y simbólicos que profundizan en sus características tácticas y estrategia común.
De entrada, en su último congreso de noviembre de 2025, Ikasle Abertzaleak cambió su histórica denominación por Ikasle Antolakunde Sozialista, eliminando el término “abertzale”; lo que indica una ruptura ideológica y simbólica definitiva y terminante con su nacionalismo vasquista originario. Se trata de una decisión del todo coherente, según entiendo, que ha sido bien entendida por sus militantes y seguidores, desatando, ¡no podía ser de otra manera!, desde la izquierda abertzale, nuevas acusaciones de “españolismo”; un fenómeno similar, según he observado en redes sociales, al desplegado desde sectores nacionalistas radicales catalanistas en su descalificación de los comunistas del MS presentes en Cataluña, es decir, la OJS. En suma, si alguien duda, todavía, de si estos grupos forman parte de la izquierda abertzale, debe respondérsele que todas las decisiones y movimientos políticos sucesivamente desvelados, también en estos seis últimos meses, acreditan la veracidad y radicalidad de la ruptura.
Por otra parte, y a nivel orgánico, Creba Socialista, en Galicia, alumbraría a la Coordinadora da Mocidade Socialista en octubre 2025; presente en media docena de localidades gallegas y organizando, además, una quincena de Asambleas de la Juventud Trabajadora. Por finalizar, en lo que respecta al ámbito territorial, en enero de 2026 se iniciaron los “Encuentros por el Socialismo en Canarias”, cuyo objetivo es la creación de una organización juvenil comunista, hermana de las anteriores, en aquellas islas, desde su propia identidad y tradición comunista. De esta manera, el Movimiento Socialista, con mayor o menor calado según los casos, se encuentra operativo en todos los territorios españoles.
¿Y en el ámbito de las movilizaciones callejeras y demás?
De igual modo, lo que ha desatado en parte aquel repentino interés informativo de numerosos medios, las diversas organizaciones del MS mantienen su característico ritmo de movilizaciones, que bien puede calificarse de frenético, especialmente allí donde se encuentran más estructuradas y operativas. Sin duda, GKS, IAS, Itaia, EHKS, etc., mantienen sus habituales -y otras nuevas- convocatorias, con unos niveles de participación muy notables y, aparentemente, en ascenso. Así acaeció el 31 de enero último en las dos manifestaciones “contra el fascismo” desarrolladas en Bilbao y Pamplona, precedidas de incontables actividades preparatorias muy diversas, donde superarían en asistentes, disciplina y niveles estéticos, los números de la convocatoria similar de 2025. También movilizarían contingentes notables, en cortejos propios o junto a los libertarios de CNT, CGT y Solidari, el 17 de marzo siguiente, con motivo de la huelga general liderada en País Vasco y Navarra por los sindicatos de clase netamente abertzales.
En el resto de España, las organizaciones “hermanas” del MS, aunque en su mayor modestia, también se vienen esforzando notablemente, imitando en gran medida el modelo activista de sus “hermanos mayores”, hasta el punto de que bien puede afirmarse que hoy en día no existe ninguna otra organización marxista que les suponga competencia real en agenda activista, persistencia, contingentes movilizados y “pedagogía revolucionaria”.
De igual modo, sus activistas continúan consolidando y lanzando por toda España nuevas Asambleas de la Juventud Trabajadora (de barrio, de universidad); así como una nueva convocatoria de Universidad Popular (“estudiar, educar, organizar”, en febrero de 2026) en numerosos centros universitarios; continuas movilizaciones de sus Sindicatos Socialistas de Vivienda; Jornadas Anti-imperialistas de la Coordinadora de la Juventud Socialista (CJS), con una buena presencia y organización, esta vez en Marinaleda y Artieda... Señalemos, también, que alguno de sus elementos más significativos han acudido a muy determinados encuentros internacionales de cariz antifascista y antiimperialista… Y vienen anunciando una primera incursión en el ámbito de los documentales políticos por medio del film, producido por su Diario Socialista, titulado Cuando surgen los monstruos. Conocer y confrontar el fascismo en el siglo XXI, quien será presentado por toda España.
Señalemos, por último, que, a nivel de producción teórica, han editado nuevos textos de la mano de sus revistas Nuevo Ciclo, Marx XXI y, sobre todo, Arteka, quien ha alcanzado ya su edición número 68. Igualmente, y a nivel “oficial”, lanzaron un manifiesto estratégico en Diario Socialista y demás medios afines sobre el fascismo, en noviembre pasado, en el marco que denominan Línea política, titulado Línea comunista y antifascismo.
A nivel de violencia callejera y kale borroka, ¿destacaría algunos acontecimientos?
En primer lugar, considero que ya no existe la kale borroka como tal, que fue una táctica desarrollada en apoyo de la estrategia y papel central de ETA, cuya acción específica cesó en 2011. Sí se han desarrollado algunos actos violentos en las calles españolas y con enorme repercusión mediática. Por ejemplo, es evidente que militantes del MS, junto a otros de los grupos abertzales juveniles “oficialistas” (Ernai) y “disidentes” (Jarki), participaron en Pamplona en su rechazo a la presencia de Vito Quiles el 30 de octubre. De igual modo acaeció el 12 de octubre pasado, con motivo del acto falangista en Vitoria por la Hispanidad y en diversas confrontaciones con efectivos de Desokupa y análogos. Y no olvidemos sus contundentes movilizaciones en diversas localidades españolas con motivo de la instalación por Vox de carpas propagandísticas o con ocasión de algunas etapas de la última Vuelta Ciclista a España.
Constatamos, por tanto, que la “carga” antifascista forma parte central, y ascendente, de los vectores militantes de las organizaciones del MS por toda España; de ahí, también, su movilización, por ejemplo, en Valladolid, en marzo, frente a activistas pro-vida, o en Valencia y Burgos con motivo de una manifestación o apertura de local, respectivamente, de Núcleo Nacional. Eso sí, siempre con sus propias consignas y marcando su espacio; pues todo “movimentismo”, desde la ortodoxia del MS, o se encuadra en la lucha por la construcción de un sujeto comunista o apuntalaría fatalmente a la socialdemocracia “claudicante”.
¿Y por lo que respecta a los medios laborales-sindicales?
Se trata de una pregunta muy pertinente, aunque difícil en su respuesta... De entrada, para todo comunista la práctica sindical es fundamental. Algo ya hemos mencionado. Así, su Red de Autodefensa Laboral sigue trabajando con firmeza e intransigencia en algunos casos de conflictos laborales, difundiendo en redes sociales tales señalamientos.
A nivel más estratégico, diríamos, en su día, concretamente en torno a mayo de 2025, se habló en algunos medios vascos de la existencia de conversaciones entre el MS y el sindicato ELA, quien viene desbordando por su izquierda ¡al propio LAB! Pero no me consta resultado concreto alguno... Lo cierto es que, en la citada huelga general de marzo pasado, celebrada recientemente en el ámbito vasco-navarro, no se movilizaron de manera conjunta… Así, ELA lo hizo con LAB y demás sindicatos afines a la “construcción nacional vasca”, juzgados como socialdemócratas por el MS. Por su parte, EHKS, embrión vasco del futuro “partido comunista europeo de combate”, se manifestó en las cuatro capitales, en algún caso -sorprendentemente- junto a los que denominan “sindicatos rupturistas”, mayormente libertarios, antes citados.
Finalmente, y con motivo del 1º de mayo, sus convocatorias por cuenta propia, bajo el lema “Contra la guerra imperialista y el fascismo”, en diversas ciudades españolas, deben entenderse como particularmente significativas e indicativas de su impulso de una agenda propia en los medios laborales; siempre orientada a la “rearticulación de la independencia política del proletariado” mediante instrumentos propios.
Sin duda, el laboral, se trata de un ámbito decisivo en su pretensión de construcción de un sujeto comunista, por lo que aún tienen que madurar en juicios y experiencias y crecer en número, cómo no, antes de propiciar un sindicato propio o entrar en bloque en otro… Mientras tanto, buscan un espacio y una imagen bien diferenciado de los “reformistas”, pero también de aquellos “destacamentos comunistas” incapaces, durante décadas, de superar un estado grupuscular.
Lo de una posible “entrada en bloque”, me sugiere... ¿son trotskistas?
Se trata de una acusación recurrente en redes sociales…, pero no le veo una base ideológica real. Es cierto que han coincidido en alguna propuesta conjunta y de calle con grupos trotskistas, caso de la Asamblea Internacionalista de Madrid (integrada por el sindicato Cobas, BDS, Ecologistas en Acción, la Coordinadora de Pensionistas de Madrid... y los grupos trotskistas Anticapitalistas, Corriente Revolucionaria de Trabajadores/as, Corriente Roja–IV Internacional, Izar, Izquierda Revolucionaria, Contracorriente y el Sindicato de Estudiantes), pero entiendo que se trata más de una iniciativa puntual, aunque del todo coherente con su Línea política antes mencionada, que sirve también para darse a conocer y afirmarse en el magma de los grupos marxistas extraparlamentarios, en un momento de reactivación por toda Europa de las movilizaciones antiimperialistas, contra la guerra y el fascismo.
Lo cierto es que los contenidos de los documentos estratégicos que vienen difundiendo (los específicos de cada organización del MS, así como los denominados Línea política, el primero de los cuáles es el dedicado al fascismo) son netamente marxistas, incluso algo rudos o rudimentarios a juicio de algunos; pero mayormente más próximos, desde mi modesto punto de vista, a los textos históricos de la IIIª Internacional que a ninguna secta trotskista u otra. Tampoco entran, desde el MS o sus teóricos más significativos, en ninguno de los debates especializados, tan extremadamente casuísticos, paralizantes y “pesados”, casi esotéricos, propios de maoístas o trotskos… Su marxismo doctrinario, estratégico y táctico, me atrevo a afirmar, es previo e indiferente a aquellas fracturas que nada aportan a los retos del mundo de hoy.
Transcurridos estos meses, y en base a las novedades hasta ahora comentadas, ¿considera que sus informaciones, juicios y análisis sobre el Movimiento Socialista, desarrollados en su libro, permanecen vigentes?
Pues…, de entrada, recordemos que ha sido el primer texto publicado al respecto; y ello antes de la “explosión” de reportajes periodísticos citados. En segundo lugar, dichas investigaciones no han proporcionado novedad alguna respecto a las propias del libro; es más, presentan, en no pocos casos, notables errores y lagunas.
Así, confunden la naturaleza de diversas organizaciones, señalando en algunos casos a Jardun o ATA como grupos afines al MS (Mikel Segovia en El Independiente). Y no, no lo son: comparten banderas rojas, cierta beligerancia ante la izquierda abertzale “oficial”, e incluso podrían rastrearse raíces comunes, como las viejas tesis de Euskal Herriko Komunistak, aquella pequeña organización de comunistas vascos que, a finales del siglo pasado trabajaba en el seno del MLNV; por entenderlo, la expresión más genuina del movimiento popular y su papel central en la liberación nacional y social del “pueblo trabajador vasco”. Pero son dos propuestas muy diferentes, pues ambas siglas no dejan de ser un intento de retorno a los orígenes ya míticos del MLNV; sin ETA, por cierto, como organización de vanguardia. Por su parte el MS asume y construye un paradigma propio, comunista, internacionalista, sin nostalgias nacionalistas…
Otros autores se empeñan en vincular su destino y relevancia real a futuros comicios electorales (por ejemplo, Javier Ojembarrena en Crónica Vasca o Ander Balanzategi en El Diario Vasco), cuando los tiempos del MS no los determinan estas convocatorias “burguesas”, sino su propia agenda, ante todo orientada a la construcción de un “partido comunista europeo de combate” que rearticule políticamente al proletariado.
Por último, no pocos periodistas o comentaristas (caso de Luis R. Aizpeolea, en El País, autor, por otra parte, de análisis muy matizados) omiten su extensión por toda España, mediante organizaciones “hermanas” de carácter territorial y juvenil, limitando su impacto a País Vasco y Navarra, cuando debe destacarse, junto a dicho “salto” territorial, su particular peso en la revitalización del antifascismo callejero por toda España.
Y los hay, incluso, quienes se han preguntado si GKS no sería sino una “fachada comunista” de EH Bildu y Sortu, a modo de reparto de papeles de “poli malo” y “poli bueno”, y con la kale borroka de fondo...
Ante todo lo anterior, sin duda, el formato libro permite abordar de manera más global y completa, este tipo de fenómenos, que el del clásico artículo periodístico, muchas veces más fruto de una emergencia informativa que de una reflexión de fondo… En definitiva, sí, me atrevo a afirmar: el libro permanece muy vigente, confirmándose sus intuiciones y afirmaciones centrales.
















