Pedro Sánchez enfanga también la Internacional Socialista: acusaciones de acoso laboral, manipulación de cuentas y blanqueo de dinero narcoterrorista
No hay institución sobre la que el tirano Pedro Sánchez y su Gobierno ponga sus manos y quede inmune. Tras enfangar prácticamente todas las principales instituciones españolas, ahora le ha llegado el turno a la Internacional Socialista (IS). La exsecretaria general de esta organización, Benedicta Lasi, ha presentado una denuncia contra Pedro Sánchez por presunto acoso laboral y prácticas irregulares durante su etapa al frente de la organización. El procedimiento se tramita en Londres, ciudad donde la institución ha mantenido históricamente su sede.
La jurista ghanesa, elegida en 2022 como secretaria general junto al propio Sánchez, sostiene en una carta —adelantada por Artículo14— que durante meses estuvo sometida a un entorno de creciente hostilidad interna. En ese documento describe presiones continuadas, desautorizaciones reiteradas y un progresivo deterioro de su relación con el equipo del presidente del Gobierno español, al que acusa de haber reducido sus competencias hasta hacer inviable su continuidad en el cargo.
El conflicto se intensificó en 2023 con la decisión de trasladar la operativa financiera de la organización desde Londres a España. Según Lasi, este cambio no siguió los procedimientos habituales ni fue explicado con claridad. En particular, la apertura de una cuenta en Banco Santander para canalizar las cuotas de los partidos miembros se convirtió en el principal foco de fricción.
Durante ese periodo, la exsecretaria afirma que fue objeto de sospechas internas sobre su gestión económica, acusaciones que rechaza. Asimismo, denuncia que se le impidió participar en reuniones clave, incluida una celebrada a finales de enero de 2024. Pocas semanas después, el 24 de febrero, fue destituida de forma inmediata.
La crisis interna no se limita a este episodio. El Partido Revolucionario Institucional de México (PRI), miembro de la organización desde 2003, anunció en diciembre su salida de la misma. La formación mexicana acusa a Sánchez de ejercer una gestión autoritaria y de haber deteriorado el funcionamiento de la institución, y estudia emprender acciones legales tanto en Madrid como en Londres, México, Republica Dominicana y EE.UU. por posibles irregularidades financieras.
Entre las críticas del PRI destaca la supuesta falta de transparencia en las cuentas. Diversas fuentes apuntan a que la organización no habría presentado informes financieros desde la llegada de Sánchez a la presidencia en noviembre de 2022, pese a que las cuotas de los partidos podrían haber generado ingresos superiores a cinco millones de euros en ese periodo.
El partido mexicano también denuncia un clima interno marcado por presiones y maniobras destinadas a limitar la participación de voces críticas. En sus comunicaciones, sostiene que la organización habría quedado subordinada a los intereses políticos del Gobierno socialista español, condicionando tanto su agenda como sus decisiones estratégicas. Concretamente, el PRI anuncia que “iniciaremos procesos de denuncia penal y civil ante autoridades de México, Inglaterra, España, República Dominicana, Estados Unidos y organizaciones internacionales la ausencia de transparencia en el manejo de los recursos públicos y privados, así como la posible triangulación de recursos ilícitos que están siendo sembrados en la IS, provenientes de organizaciones vinculadas con el narcoterrorismo y el tráfico de drogas".
Este caso coincide con otras investigaciones en el ámbito político español. La Audiencia Nacional mantiene diligencias abiertas sobre una posible financiación irregular del PSOE, mientras que en otros procedimientos han surgido testimonios que apuntan a la Internacional Socialista como eventual canal de fondos, lo que ha incrementado la controversia en torno a la gestión de la entidad.
A ello se suma la reclamación económica del exsecretario general Luis Ayala, quien exige el pago de más de medio millón de libras en concepto de indemnización pendiente, lo que añade presión a una organización ya cuestionada por su funcionamiento interno.
En este contexto, decisiones adoptadas durante el mandato de Sánchez —como el nombramiento de nuevos responsables sin respaldo formal o la reestructuración de cargos— han sido interpretadas por algunos miembros como intentos de reforzar su control sobre la organización.
La Internacional Socialista atraviesa así una de las etapas más complejas de su historia reciente, marcada por enfrentamientos internos, acusaciones cruzadas y la amenaza de procesos judiciales que ponen en cuestión su estabilidad y su funcionamiento bajo la actual dirección.
No hay institución sobre la que el tirano Pedro Sánchez y su Gobierno ponga sus manos y quede inmune. Tras enfangar prácticamente todas las principales instituciones españolas, ahora le ha llegado el turno a la Internacional Socialista (IS). La exsecretaria general de esta organización, Benedicta Lasi, ha presentado una denuncia contra Pedro Sánchez por presunto acoso laboral y prácticas irregulares durante su etapa al frente de la organización. El procedimiento se tramita en Londres, ciudad donde la institución ha mantenido históricamente su sede.
La jurista ghanesa, elegida en 2022 como secretaria general junto al propio Sánchez, sostiene en una carta —adelantada por Artículo14— que durante meses estuvo sometida a un entorno de creciente hostilidad interna. En ese documento describe presiones continuadas, desautorizaciones reiteradas y un progresivo deterioro de su relación con el equipo del presidente del Gobierno español, al que acusa de haber reducido sus competencias hasta hacer inviable su continuidad en el cargo.
El conflicto se intensificó en 2023 con la decisión de trasladar la operativa financiera de la organización desde Londres a España. Según Lasi, este cambio no siguió los procedimientos habituales ni fue explicado con claridad. En particular, la apertura de una cuenta en Banco Santander para canalizar las cuotas de los partidos miembros se convirtió en el principal foco de fricción.
Durante ese periodo, la exsecretaria afirma que fue objeto de sospechas internas sobre su gestión económica, acusaciones que rechaza. Asimismo, denuncia que se le impidió participar en reuniones clave, incluida una celebrada a finales de enero de 2024. Pocas semanas después, el 24 de febrero, fue destituida de forma inmediata.
La crisis interna no se limita a este episodio. El Partido Revolucionario Institucional de México (PRI), miembro de la organización desde 2003, anunció en diciembre su salida de la misma. La formación mexicana acusa a Sánchez de ejercer una gestión autoritaria y de haber deteriorado el funcionamiento de la institución, y estudia emprender acciones legales tanto en Madrid como en Londres, México, Republica Dominicana y EE.UU. por posibles irregularidades financieras.
Entre las críticas del PRI destaca la supuesta falta de transparencia en las cuentas. Diversas fuentes apuntan a que la organización no habría presentado informes financieros desde la llegada de Sánchez a la presidencia en noviembre de 2022, pese a que las cuotas de los partidos podrían haber generado ingresos superiores a cinco millones de euros en ese periodo.
El partido mexicano también denuncia un clima interno marcado por presiones y maniobras destinadas a limitar la participación de voces críticas. En sus comunicaciones, sostiene que la organización habría quedado subordinada a los intereses políticos del Gobierno socialista español, condicionando tanto su agenda como sus decisiones estratégicas. Concretamente, el PRI anuncia que “iniciaremos procesos de denuncia penal y civil ante autoridades de México, Inglaterra, España, República Dominicana, Estados Unidos y organizaciones internacionales la ausencia de transparencia en el manejo de los recursos públicos y privados, así como la posible triangulación de recursos ilícitos que están siendo sembrados en la IS, provenientes de organizaciones vinculadas con el narcoterrorismo y el tráfico de drogas".
Este caso coincide con otras investigaciones en el ámbito político español. La Audiencia Nacional mantiene diligencias abiertas sobre una posible financiación irregular del PSOE, mientras que en otros procedimientos han surgido testimonios que apuntan a la Internacional Socialista como eventual canal de fondos, lo que ha incrementado la controversia en torno a la gestión de la entidad.
A ello se suma la reclamación económica del exsecretario general Luis Ayala, quien exige el pago de más de medio millón de libras en concepto de indemnización pendiente, lo que añade presión a una organización ya cuestionada por su funcionamiento interno.
En este contexto, decisiones adoptadas durante el mandato de Sánchez —como el nombramiento de nuevos responsables sin respaldo formal o la reestructuración de cargos— han sido interpretadas por algunos miembros como intentos de reforzar su control sobre la organización.
La Internacional Socialista atraviesa así una de las etapas más complejas de su historia reciente, marcada por enfrentamientos internos, acusaciones cruzadas y la amenaza de procesos judiciales que ponen en cuestión su estabilidad y su funcionamiento bajo la actual dirección.




















