Según la Delegación del Gobierno en Extremadura
Detenidos dos seguidores de la Real Sociedad por acosar a aficionados del Atlético en la A-66
![[Img #30319]](https://latribunadelpaisvasco.com/upload/images/04_2026/7206_999999.jpg)
La Guardia Civil detuvo el mismo domingo a dos individuos implicados en el acoso a una autocaravana con distintivos del Atlético de Madrid en la autovía A-66, a la altura de Mérida. Los arrestados viajaban en una de las tres furgonetas negras que participaron en los hechos y, como se sospechaba inicialmente, eran seguidores de la Real Sociedad.
El delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, ha confirmado que, tras tener conocimiento del incidente, los agentes interceptaron el vehículo y procedieron a la detención de dos de sus ocupantes, que fueron trasladados a Mérida. Ambos, mayores de edad y residentes en el País Vasco, han sido posteriormente puestos en libertad, aunque el caso será tramitado por la vía penal debido a la gravedad de los hechos, ya que “se ha puesto en riesgo la vida de otras personas”, según subrayó Quintana.
El incidente se produjo cuando los implicados regresaban de Sevilla, donde la noche anterior la Real Sociedad se había proclamado campeona de Copa frente al conjunto madrileño. Durante el trayecto, las furgonetas realizaron maniobras peligrosas, llegando a rodear y encajonar a la autocaravana.
Testigos presenciales relataron que los agresores efectuaban volantazos bruscos “como en las películas” con la aparente intención de sacar de la vía al vehículo. Además, abrieron una puerta lateral para increpar a los ocupantes y exigirles que se detuvieran. La situación se prolongó durante aproximadamente diez minutos, generando momentos de gran tensión.
Una de las afectadas, aficionada del Atlético, explicó que decidieron alertar a la Guardia Civil tras vivir una escena que calificó de “vergonzosa”. Según su testimonio, el grupo se vio obligado a detenerse en una vía de servicio por recomendación de las autoridades, después de que los acosadores advirtieran que estaban siendo grabados. “Ya íbamos con mucho miedo”, aseguró.
Quintana insistió en la peligrosidad de este tipo de conductas, recordando que acciones como el lanzamiento de bengalas o maniobras temerarias en carretera pueden provocar accidentes de consecuencias imprevisibles.
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La Guardia Civil detuvo el mismo domingo a dos individuos implicados en el acoso a una autocaravana con distintivos del Atlético de Madrid en la autovía A-66, a la altura de Mérida. Los arrestados viajaban en una de las tres furgonetas negras que participaron en los hechos y, como se sospechaba inicialmente, eran seguidores de la Real Sociedad.
El delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, ha confirmado que, tras tener conocimiento del incidente, los agentes interceptaron el vehículo y procedieron a la detención de dos de sus ocupantes, que fueron trasladados a Mérida. Ambos, mayores de edad y residentes en el País Vasco, han sido posteriormente puestos en libertad, aunque el caso será tramitado por la vía penal debido a la gravedad de los hechos, ya que “se ha puesto en riesgo la vida de otras personas”, según subrayó Quintana.
El incidente se produjo cuando los implicados regresaban de Sevilla, donde la noche anterior la Real Sociedad se había proclamado campeona de Copa frente al conjunto madrileño. Durante el trayecto, las furgonetas realizaron maniobras peligrosas, llegando a rodear y encajonar a la autocaravana.
Testigos presenciales relataron que los agresores efectuaban volantazos bruscos “como en las películas” con la aparente intención de sacar de la vía al vehículo. Además, abrieron una puerta lateral para increpar a los ocupantes y exigirles que se detuvieran. La situación se prolongó durante aproximadamente diez minutos, generando momentos de gran tensión.
Una de las afectadas, aficionada del Atlético, explicó que decidieron alertar a la Guardia Civil tras vivir una escena que calificó de “vergonzosa”. Según su testimonio, el grupo se vio obligado a detenerse en una vía de servicio por recomendación de las autoridades, después de que los acosadores advirtieran que estaban siendo grabados. “Ya íbamos con mucho miedo”, aseguró.
Quintana insistió en la peligrosidad de este tipo de conductas, recordando que acciones como el lanzamiento de bengalas o maniobras temerarias en carretera pueden provocar accidentes de consecuencias imprevisibles.









