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Domingo, 03 de Mayo de 2026 Tiempo de lectura:
Inspector jefe de la Policía Nacional

Ricardo Ferris: "España es ya un narcoestado"

[Img #30398]El inspector de policía Ricardo Ferris no es una voz complaciente dentro del sistema, sino un profesional de la policía que ha convertido su vocación de servicio a los ciudadanos en un compromiso inquebrantable, incluso cuando ello implica enfrentarse a las propias estructuras que debería respaldarle. Con una trayectoria marcada por la integridad y el rigor, Ferris ha decidido alzar la voz para denunciar lo que considera graves disfunciones institucionales: desde el maquillaje de las cifras de inseguridad hasta la existencia de directrices políticas que, según sostiene, condicionan y limitan la actuación policial en determinados escenarios.

 

Sus declaraciones, tan contundentes como incómodas, le han acarreado represalias internas, dibujando el retrato de un sistema que no siempre tolera la disidencia. Ferris va más allá al advertir de una deriva preocupante, afirmando que España se encamina hacia un modelo que califica de “narcoestado”, una acusación que sacude los cimientos del debate público y obliga a mirar de frente realidades que muchos prefieren ignorar.

 

Se atreve a sostener el inspector Ferris que hay agentes colaborando en redes criminales y que las leyes actuales favorecen más a los delincuentes que a las fuerzas de seguridad, lo que define su independencia de criterio, su valentía y su rechazo al corporativismo acrítico.

 

Ricardo Ferris, un inspector jefe de la Policía Nacional que, lejos de replegarse, insiste en anteponer el interés general y la defensa del Estado de derecho por encima de cualquier presión interna.

 

Inspector jefe Ferris, ¿Cómo valora usted que miembros de las fuerzas de seguridad figuren en las listas electorales de SALF en Andalucía?

 

Introducir a profesionales de cualquier ámbito en listas electorales es una iniciativa plausible, y en el caso de la seguridad, más que necesario. No es ninguna novedad, ya que desde Podemos hasta Vox, pasando por todos los partidos intermedios, han presentado a profesionales de ese ámbito, al igual que a miembros de las Fuerzas Armadas. Lamentablemente, el elemento común a todos ellos ha sido la falta de ideas y la mediocridad más absoluta, y estoy siendo comedido.

 

Si uno se fija, las únicas sugerencias políticas de todos los partidos en materia de seguridad desde hace décadas son siempre las mismas: “más policías, y más medios”.

 

Muchos ciudadanos perciben un aumento claro de la inseguridad. ¿Se están maquillando las cifras?


El retoque estadístico ha sido una constante desde su misma creación en el ámbito del Ministerio del Interior, que parte desde la misma estructura en la que fue concebida, donde todos los delitos pesan lo mismo, hasta las malas praxis inducidas por los propios mandos policiales de todas las dependencias oficiales, que continuamente fuerzan a los policías que recogen las denuncias a hacer todo tipo de trampas para maquillar las mismas a la baja. ¿Por qué hay delitos que parecen quedar impunes de forma sistemática?

 

¿Se ha perdido el control en determinadas zonas o barrios?
 

No hay lugar de la geografía española por pequeño que sea que no disponga de barrios o zonas totalmente dominadas por la delincuencia.

 

¿Cree que las leyes actuales favorecen más a los delincuentes que a las fuerzas de seguridad?
 

No lo creo, lo afirmo porque es un hecho. Desde la misma Constitución que estableció que las penas deben ir orientadas hacia la resocialización del delincuente olvidando su faceta punitiva y ejemplarificadora – personalmente no conozco una mejor resocialización que la que provoca una buena pena, hasta la contaminación penal y procesal por las teorías falsamente progres de concepción arenal y su legión de seguidores, con su famoso “ odia el delito y compadece al delincuente”, como si los delitos se cometieran solos, y olvidando a la parte más débil de la ecuación que no es otra que las víctimas de esos delitos.

 

¿Hay órdenes políticas que limiten la actuación policial en ciertos contextos?
 

Sin la más mínima duda, y no sólo políticas en el sentido más estricto de la palabra, sino las provenientes de esos nefastos mandos policiales de libre designación: el ejemplo más sangrante y reciente lo tenemos con ese investigador de la Kitchen que acaba de declarar sin pudor alguno en sede judicial que el propio Comisario de Policía judicial le pidió que dejara fuera de la investigación a dos políticos implicados. Por cierto, seguimos esperando a que el juez procese a su vez al declarante por encubrimiento.

 

– España se ha consolidado como puerta de entrada de droga en Europa, ¿es un fracaso policial o político?

Ojalá estuviésemos hablando solamente de una puerta de entrada. España es ya un narcoestado, principal consumidor de drogas desde hace décadas de toda Europa, y primer país de la UE en producción de cannábicos. Además, se han asentado en nuestro país numerosísimas organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico, armadas hasta los dientes con armas de guerra, con asesinatos y tiroteos diarios no solamente entre ellos, sino contra las fuerzas y cuerpos de seguridad, y han logrado penetrar y corromper a numerosísimos mandos policiales de todas las instituciones.

Las drogas y la inmigración ilegal son los dos mayores desafíos desde el punto de vista de la seguridad que nuestro país debería abordar inmediatamente con dos planes integrales específicos.

 

¿Quién tiene realmente el control en zonas clave: el Estado o las organizaciones criminales?

 

En las ámbitos donde desarrollan sus actividades, sin duda las organizaciones criminales. Disponen de mejor organización, mejor logística, mejor armamento, y sobre todo, de jefes más efectivos que las fuerzas y cuerpos de seguridad.

 

¿Hasta qué punto están infiltradas estas redes en instituciones públicas?

Pues se puede comprobar solamente viendo las noticias de los mandos policiales detenidos, todos ellos de máximo nivel, y en ámbitos directamente relacionados precisamente de la lucha contra el narcotráfico.

 

¿Se está subestimando el poder real del narcotráfico en España?

 

Desde el punto de vista económico no, porque ya tuvimos ocasión de ver como el dinero procedente del tráfico de drogas se incluye habitualmente desde hace años en el PIB español, algo realmente inaudito. Ahora bien, desde el punto de vista de la lucha contra él, desde luego que sí. Como en el resto de delitos graves, se mira hacia otro lado y ni siquiera se habla de ello.

 

¿Faltan medios o falta voluntad para combatirlo con eficacia?

 

Al contrario que en la mayoría de países, falta un cuerpo policial único para combatirlo, faltan leyes específcas y penas contundentes para los narcos – recordemos que las penas deben ir acorde a la gravedad del delito, y no conozco a ningún colectivo que haya matado más gente que los narcos – después de los comunistas, claro está-,

 

Por tanto la prisión permanente para narcos y la tipificación del consumo como delito, al igual que el resto de países del mundo, es algo imprescindible.

 

¿Hay connivencia entre crimen organizado y ciertos sectores económicos o empresariales?

 

Es evidente. De hecho, esas organizaciones se confunden mezclando sus actividades ilegales con actividades legales a través de empresas respetables, y lavando su dinero a través de redes de asesores, abogados, banqueros, paraísos fiscales..la lista es interminable.

 

¿Hay agentes colaborando con redes criminales?

 

Lo prueban las numerosas y crecientes detenciones de mandos de las fuerzas y cuerpos de seguridad.

 

¿Asume la policía alguna responsabilidad directa en la expansión del narcotráfico?

 

La falta de operatividad policial en todos los ámbitos, narcotráfico incluido, el silencio cómplice de la gravedad del problema , y la implicación de algunos mandos policiales con las organizaciones criminales son los tres pecados capitales policiales al respecto.

 

¿Debería confiar la ciudadanía en este sistema?

 

La ciudadanía no debe confiar en el sistema en absoluto.

 

¿Cuándo veremos resultados reales y no solo operaciones mediáticas?

 

El día que la seguridad deje de ser la gran asignatura pendiente en nuestro sistema, y dispongamos de líderes con ideas y valentía para llevarlas a cabo, es decir, con este sistema, nunca.

 

¿Está el cuerpo preparado para una crisis de credibilidad si salen más casos a la luz?

 

La Policía Nacional ya ha pasado de ser la institución más valorada por los españoles a ser una tan denostada como la propia judicatura o los políticos.

 

¿Qué porcentaje de la realidad cree que conoce realmente la ciudadanía?

 

Merced al sacrificio de muchísimos profesionales como usted mismo o el que suscribe, un poco más elevado que el que ofrecían los medios de “incomunicación” masivos, pero nos queda mucho trabajo por delante.

 

Y siendo sincero, inspector: ¿está ganando la policía esta batalla o la está perdiendo?

La policía no es más que la primera línea de separación entre los ciudadano honrados y los delincuentes, la famosa “Delgada Línea Azul”, y desgraciadamente esa ´línea es cada vez más delgada.

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