Reino Unido
Dos investigadores de la Universidad de Oxford rompen el relato políticamente correcto dominante: un estudio concluye que hay más homicidas "trans" que víctimas "trans"
![[Img #30427]](https://latribunadelpaisvasco.com/upload/images/05_2026/1508_111111111111.jpg)
Un estudio elaborado por investigadores de la Universidad de Oxford ha provocado una intensa polémica académica y mediática al concluir que, en el Reino Unido, los homicidios cometidos por personas transgénero entre 2000 y 2025 superaron al número de personas transgénero asesinadas durante ese mismo periodo. El trabajo, titulado Transgender Homicides in Britain, 2000–2025: Victims and Perpetrators, sostiene además que la cobertura mediática habría contribuido a crear una “percepción de vulnerabilidad excepcional” al dedicar mucha más atención a las víctimas trans que a los agresores trans.
Nota: Los suscriptores de La Tribuna del País Vasco pueden solicitar una copia del estudio por los canales habituales: [email protected] o en el teléfono 650114502
La investigación, firmada por el sociólogo Michael Biggs y el biólogo Ace North, ambos vinculados a Oxford, analiza todos los homicidios relacionados con personas trans en Gran Bretaña desde el año 2000 hasta 2025. Según los autores, identificaron 11 víctimas transgénero de homicidio frente a entre 15 y 20 perpetradores transgénero —dependiendo de si se incluyen o no los individuos que adoptaron identidad trans tras ingresar en prisión—.
El estudio introduce además un nuevo indicador estadístico denominado “ratio víctima/perpetrador”, con el que pretende medir si un grupo social aparece más frecuentemente como víctima o como autor de homicidios, sin necesidad de calcular el tamaño exacto de la población trans, algo que los investigadores consideran extremadamente difícil.
Uno de los aspectos más sensibles del trabajo es su conclusión de que las personas nacidas varones que posteriormente se identifican como mujeres trans presentan un patrón de homicidio “más cercano al masculino que al femenino”. El documento señala que la ratio víctima/perpetrador de las mujeres trans analizadas fue similar a la de los hombres en general y muy distinta de la observada entre mujeres biológicas. Los autores afirman que este hallazgo podría tener implicaciones en debates relacionados con políticas penitenciarias y espacios segregados por sexo.
El trabajo también acusa a la izquierdista BBC de haber contribuido a crear una imagen pública distorsionada. Según los datos recopilados, la cadena pública británica publicó más de cuatro veces más noticias sobre víctimas trans que sobre perpetradores trans, especialmente tras el asesinato de la adolescente trans Brianna Ghey, caso que generó una enorme repercusión pública y política. Los investigadores sostienen que esa diferencia informativa “contribuye a la percepción de una epidemia de violencia contra las personas trans”.
El estudio reconoce, sin embargo, importantes limitaciones. Sus autores admiten que no puede descartarse la existencia de casos no detectados o personas cuya identidad trans no fuera conocida públicamente. También señalan que los datos utilizados proceden de listas elaboradas tanto por activistas trans como por activistas críticos con la ideología de género, intentando compensar así posibles sesgos ideológicos.
La publicación del trabajo amenaza con intensificar todavía más el enfrentamiento cultural y político en torno a las cuestiones de identidad de género en Reino Unido y otros países occidentales. El propio estudio subraya que la mayoría de investigaciones académicas sobre violencia y personas trans se han centrado casi exclusivamente en ellas como víctimas, dejando prácticamente sin explorar el análisis de la criminalidad cometida por individuos transgénero.
![[Img #30427]](https://latribunadelpaisvasco.com/upload/images/05_2026/1508_111111111111.jpg)
Un estudio elaborado por investigadores de la Universidad de Oxford ha provocado una intensa polémica académica y mediática al concluir que, en el Reino Unido, los homicidios cometidos por personas transgénero entre 2000 y 2025 superaron al número de personas transgénero asesinadas durante ese mismo periodo. El trabajo, titulado Transgender Homicides in Britain, 2000–2025: Victims and Perpetrators, sostiene además que la cobertura mediática habría contribuido a crear una “percepción de vulnerabilidad excepcional” al dedicar mucha más atención a las víctimas trans que a los agresores trans.
Nota: Los suscriptores de La Tribuna del País Vasco pueden solicitar una copia del estudio por los canales habituales: [email protected] o en el teléfono 650114502
La investigación, firmada por el sociólogo Michael Biggs y el biólogo Ace North, ambos vinculados a Oxford, analiza todos los homicidios relacionados con personas trans en Gran Bretaña desde el año 2000 hasta 2025. Según los autores, identificaron 11 víctimas transgénero de homicidio frente a entre 15 y 20 perpetradores transgénero —dependiendo de si se incluyen o no los individuos que adoptaron identidad trans tras ingresar en prisión—.
El estudio introduce además un nuevo indicador estadístico denominado “ratio víctima/perpetrador”, con el que pretende medir si un grupo social aparece más frecuentemente como víctima o como autor de homicidios, sin necesidad de calcular el tamaño exacto de la población trans, algo que los investigadores consideran extremadamente difícil.
Uno de los aspectos más sensibles del trabajo es su conclusión de que las personas nacidas varones que posteriormente se identifican como mujeres trans presentan un patrón de homicidio “más cercano al masculino que al femenino”. El documento señala que la ratio víctima/perpetrador de las mujeres trans analizadas fue similar a la de los hombres en general y muy distinta de la observada entre mujeres biológicas. Los autores afirman que este hallazgo podría tener implicaciones en debates relacionados con políticas penitenciarias y espacios segregados por sexo.
El trabajo también acusa a la izquierdista BBC de haber contribuido a crear una imagen pública distorsionada. Según los datos recopilados, la cadena pública británica publicó más de cuatro veces más noticias sobre víctimas trans que sobre perpetradores trans, especialmente tras el asesinato de la adolescente trans Brianna Ghey, caso que generó una enorme repercusión pública y política. Los investigadores sostienen que esa diferencia informativa “contribuye a la percepción de una epidemia de violencia contra las personas trans”.
El estudio reconoce, sin embargo, importantes limitaciones. Sus autores admiten que no puede descartarse la existencia de casos no detectados o personas cuya identidad trans no fuera conocida públicamente. También señalan que los datos utilizados proceden de listas elaboradas tanto por activistas trans como por activistas críticos con la ideología de género, intentando compensar así posibles sesgos ideológicos.
La publicación del trabajo amenaza con intensificar todavía más el enfrentamiento cultural y político en torno a las cuestiones de identidad de género en Reino Unido y otros países occidentales. El propio estudio subraya que la mayoría de investigaciones académicas sobre violencia y personas trans se han centrado casi exclusivamente en ellas como víctimas, dejando prácticamente sin explorar el análisis de la criminalidad cometida por individuos transgénero.











