La Administración ignoró los avisos policiales
Huelva acoge este sábado el funeral por los guardias civiles fallecidos en la persecución de una narcolancha
La capilla ardiente de los dos agentes de la Guardia Civil fallecidos al chocar dos embarcaciones del cuerpo mientras perseguían una narcolancha a 80 millas de la costa de Huelva ha abierto a las 9.30 en la Comandancia de la Guardia Civil onubense.
Como estaba previsto, la capilla ardiente ha abierto para estar dos horas recibiendo a las personas que quieran dar el último adiós a los guardias civiles, para posteriormente celebrarse una misa funeral a las 12:00 horas en la Iglesia de la Concepción.
La muerte de dos agentes ha impactado de lleno en la campaña electoral andaluza, en la que los partidos políticos han decidido suspender sus actos este sábado, día de luto oficial decretado por la Junta de Andalucía.
La Guardia Civil investiga el accidente
El instituto armado ha explicado en un comunicado que los hechos sucedieron sobre las 11 de la mañana del viernes durante un operativo contra las organizaciones delictivas que se dedican al narcotráfico, después de que se iniciara una persecución por parte de dos embarcaciones del Servicio Marítimo Provincial de la Comandancia de Huelva sobre una narcolancha en alta mar.
Durante esta persecución, por causas que aún se desconocen, las dos embarcaciones de la Guardia Civil colisionaron.
El fuerte impacto provocó el fallecimiento de dos agentes, uno de ellos en ese momento y otro cuando era trasladado al hospital.
Además, han resultado heridos otros dos agentes, que fueron trasladados al hospital para atender heridas de diversa consideración.
Los dos agentes fallecidos tenían 55 y 56 años y llevaban más de 30 de servicio en el instituto armado, han informado a EFE fuentes de la Guardia Civil.
La primera víctima, Germán P.G., era natural de Teruel. Ingresó en el cuerpo en 1989 y se incorporó al Servicio Marítimo de la Guardia Civil en la Comandancia de Huelva en 1994. En su trayectoria, agregan las mencionadas fuentes, el agente recibió «numerosas distinciones y felicitaciones».
Horas después del accidente, falleció el capitán Jerónimo J.M., de 56 años y nacido en la localidad malagueña de Villanueva del Rosario. Jerónimo J.M. ingresó en el instituto armado en 1994 y estuvo destinado en Guipúzcoa entre 1999 y 2005. En 2005 llegó a la Comandancia de Málaga, como alférez, y entre 2010 y 2018 fue comandante tanto en Málaga como en Córdoba. Se incorporó como capitán al Servicio Marítimo de Huelva en 2020, y, del mismo modo que su compañero fallecido, había recibido varias distinciones en el cuerpo.
La AUGC (Asociación Unificada de Guardias Civiles) ha señalado en un comunicado que "esto no es un accidente imprevisto. Es la consecuencia directa de una situación de riesgo documentada, analizada y trasladada formalmente a la Administración, que optó por no actuar".
AUGC presentó ante la Comisión de Prevención de Riesgos Laborales las siguientes solicitudes específicas:
1. Evaluación específica del riesgo laboral derivado de las intervenciones marítimas frente al narcotráfico, atendiendo a la elevada peligrosidad y desproporción operativa.
2. Dotación mínima de cuatro efectivos por unidad en misiones con posibilidad de abordaje o contacto físico con tripulaciones hostiles.
3. Restricción del uso de embarcaciones semirrígidas sin protección a funciones de vigilancia no hostil, con dotación de medios de visión nocturna, cabinas o pantallas de protección física y medios disuasorios no letales.
4. Revisión del procedimiento de activación de embarcaciones rápidas tipo HS60, para que pueda ser inmediata y descentralizada en situaciones de urgencia operativa.
La Administración respondió con el siguiente mensaje: "No es competencia de la Comisión la limitación en el uso de embarcaciones semirrígidas a funciones de vigilancia no hostil, porque quien debe valorarlo es precisamente la tripulación, tanto la del servicio marítimo como la tripulación operativa, que en un momento determinado son los que van a tener que intervenir".
La diputada Ana Vázquez, portavoz del Grupo Popular en la Comisión de Interior, ya alertó en sede parlamentaria sobre la peligrosidad de intervenir embarcaciones de alta velocidad mediante maniobras y sin medios disuasorios adecuados. Fruto de ese debate se aprobó en el Congreso una Proposición No de Ley sobre la dotación de armas no letales para el Servicio Marítimo de la Guardia Civil. Un mandato parlamentario que, según la AUGC, "no tiene desarrollo. Sin ejecución. Sin respuesta operativa real sobre el terreno. Hoy ese vacío tiene un coste concreto: dos agentes muertos y dos hospitalizados de gravedad"
Según la AUGC, el narcotráfico no eligió Huelva por azar. La creciente presión policial en el Campo de Gibraltar empujó a las organizaciones criminales hacia el oeste, consolidando la costa onubense como uno de los principales puntos de entrada de droga a Europa. La Comandancia de Huelva opera con cerca de 300 agentes menos de los que debería tener, un déficit cercano al 20% de su plantilla teórica. Tiene la mitad de agentes especializados en lucha antidroga que la de Cádiz. "Y ayer mismo, un piloto de narcolancha advertía públicamente en medios locales que Huelva es un punto estratégico para el narcotráfico y que habría muertes de guardias civiles. Lo dijo ayer. Hoy ha ocurrido".
Ante estos sucesos, el presidente de Voz, Santiago Abascal, ha despedido en Marbella a los guardias civiles fallecidos en Huelva durante una persecución marítima a una narcolancha y ha responsabilizado directamente a las políticas del Gobierno de la situación que viven las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. “Hoy han muerto dos compatriotas de la Guardia Civil como consecuencia, una vez más, de la acción del narco y del abandono de las políticas que no les permiten ni defenderse ni defendernos”, ha lamentado.
“Jerónimo y Germán tenían que estar entre nosotros. No tenían que estar muertos, no tenían que estar jugándose la vida persiguiendo a unos narcos. Tenían que tener la posibilidad de dar el alto e inmediatamente de atacar a esa embarcación”, ha señalado, tras defender que los agentes de la Guardia Civil deberían haber contado con respaldo jurídico y político suficiente para actuar contra las embarcaciones del narcotráfico.
Asimismo, el líder de Vox ha advertido de que “los buenos mueren mientras los delincuentes huyen”. “Estamos completamente hartos de que los buenos mueran y de que los delincuentes huyan. Nosotros queremos a nuestros guardias civiles vivos. Y si es necesario a los narcos con los pies por delante o en el fondo del mar”, ha asegurado. Por ello, ha insistido en que “hay que suspender las políticas que llevan a la muerte a los guardias civiles que nos defienden”, y ha acusado al Gobierno de dejar indefensos a los agentes frente al narcotráfico.
La capilla ardiente de los dos agentes de la Guardia Civil fallecidos al chocar dos embarcaciones del cuerpo mientras perseguían una narcolancha a 80 millas de la costa de Huelva ha abierto a las 9.30 en la Comandancia de la Guardia Civil onubense.
Como estaba previsto, la capilla ardiente ha abierto para estar dos horas recibiendo a las personas que quieran dar el último adiós a los guardias civiles, para posteriormente celebrarse una misa funeral a las 12:00 horas en la Iglesia de la Concepción.
La muerte de dos agentes ha impactado de lleno en la campaña electoral andaluza, en la que los partidos políticos han decidido suspender sus actos este sábado, día de luto oficial decretado por la Junta de Andalucía.
La Guardia Civil investiga el accidente
El instituto armado ha explicado en un comunicado que los hechos sucedieron sobre las 11 de la mañana del viernes durante un operativo contra las organizaciones delictivas que se dedican al narcotráfico, después de que se iniciara una persecución por parte de dos embarcaciones del Servicio Marítimo Provincial de la Comandancia de Huelva sobre una narcolancha en alta mar.
Durante esta persecución, por causas que aún se desconocen, las dos embarcaciones de la Guardia Civil colisionaron.
El fuerte impacto provocó el fallecimiento de dos agentes, uno de ellos en ese momento y otro cuando era trasladado al hospital.
Además, han resultado heridos otros dos agentes, que fueron trasladados al hospital para atender heridas de diversa consideración.
Los dos agentes fallecidos tenían 55 y 56 años y llevaban más de 30 de servicio en el instituto armado, han informado a EFE fuentes de la Guardia Civil.
La primera víctima, Germán P.G., era natural de Teruel. Ingresó en el cuerpo en 1989 y se incorporó al Servicio Marítimo de la Guardia Civil en la Comandancia de Huelva en 1994. En su trayectoria, agregan las mencionadas fuentes, el agente recibió «numerosas distinciones y felicitaciones».
Horas después del accidente, falleció el capitán Jerónimo J.M., de 56 años y nacido en la localidad malagueña de Villanueva del Rosario. Jerónimo J.M. ingresó en el instituto armado en 1994 y estuvo destinado en Guipúzcoa entre 1999 y 2005. En 2005 llegó a la Comandancia de Málaga, como alférez, y entre 2010 y 2018 fue comandante tanto en Málaga como en Córdoba. Se incorporó como capitán al Servicio Marítimo de Huelva en 2020, y, del mismo modo que su compañero fallecido, había recibido varias distinciones en el cuerpo.
La AUGC (Asociación Unificada de Guardias Civiles) ha señalado en un comunicado que "esto no es un accidente imprevisto. Es la consecuencia directa de una situación de riesgo documentada, analizada y trasladada formalmente a la Administración, que optó por no actuar".
AUGC presentó ante la Comisión de Prevención de Riesgos Laborales las siguientes solicitudes específicas:
1. Evaluación específica del riesgo laboral derivado de las intervenciones marítimas frente al narcotráfico, atendiendo a la elevada peligrosidad y desproporción operativa.
2. Dotación mínima de cuatro efectivos por unidad en misiones con posibilidad de abordaje o contacto físico con tripulaciones hostiles.
3. Restricción del uso de embarcaciones semirrígidas sin protección a funciones de vigilancia no hostil, con dotación de medios de visión nocturna, cabinas o pantallas de protección física y medios disuasorios no letales.
4. Revisión del procedimiento de activación de embarcaciones rápidas tipo HS60, para que pueda ser inmediata y descentralizada en situaciones de urgencia operativa.
La Administración respondió con el siguiente mensaje: "No es competencia de la Comisión la limitación en el uso de embarcaciones semirrígidas a funciones de vigilancia no hostil, porque quien debe valorarlo es precisamente la tripulación, tanto la del servicio marítimo como la tripulación operativa, que en un momento determinado son los que van a tener que intervenir".
La diputada Ana Vázquez, portavoz del Grupo Popular en la Comisión de Interior, ya alertó en sede parlamentaria sobre la peligrosidad de intervenir embarcaciones de alta velocidad mediante maniobras y sin medios disuasorios adecuados. Fruto de ese debate se aprobó en el Congreso una Proposición No de Ley sobre la dotación de armas no letales para el Servicio Marítimo de la Guardia Civil. Un mandato parlamentario que, según la AUGC, "no tiene desarrollo. Sin ejecución. Sin respuesta operativa real sobre el terreno. Hoy ese vacío tiene un coste concreto: dos agentes muertos y dos hospitalizados de gravedad"
Según la AUGC, el narcotráfico no eligió Huelva por azar. La creciente presión policial en el Campo de Gibraltar empujó a las organizaciones criminales hacia el oeste, consolidando la costa onubense como uno de los principales puntos de entrada de droga a Europa. La Comandancia de Huelva opera con cerca de 300 agentes menos de los que debería tener, un déficit cercano al 20% de su plantilla teórica. Tiene la mitad de agentes especializados en lucha antidroga que la de Cádiz. "Y ayer mismo, un piloto de narcolancha advertía públicamente en medios locales que Huelva es un punto estratégico para el narcotráfico y que habría muertes de guardias civiles. Lo dijo ayer. Hoy ha ocurrido".
Ante estos sucesos, el presidente de Voz, Santiago Abascal, ha despedido en Marbella a los guardias civiles fallecidos en Huelva durante una persecución marítima a una narcolancha y ha responsabilizado directamente a las políticas del Gobierno de la situación que viven las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. “Hoy han muerto dos compatriotas de la Guardia Civil como consecuencia, una vez más, de la acción del narco y del abandono de las políticas que no les permiten ni defenderse ni defendernos”, ha lamentado.
“Jerónimo y Germán tenían que estar entre nosotros. No tenían que estar muertos, no tenían que estar jugándose la vida persiguiendo a unos narcos. Tenían que tener la posibilidad de dar el alto e inmediatamente de atacar a esa embarcación”, ha señalado, tras defender que los agentes de la Guardia Civil deberían haber contado con respaldo jurídico y político suficiente para actuar contra las embarcaciones del narcotráfico.
Asimismo, el líder de Vox ha advertido de que “los buenos mueren mientras los delincuentes huyen”. “Estamos completamente hartos de que los buenos mueran y de que los delincuentes huyan. Nosotros queremos a nuestros guardias civiles vivos. Y si es necesario a los narcos con los pies por delante o en el fondo del mar”, ha asegurado. Por ello, ha insistido en que “hay que suspender las políticas que llevan a la muerte a los guardias civiles que nos defienden”, y ha acusado al Gobierno de dejar indefensos a los agentes frente al narcotráfico.




















