El agresor es un inmigrante sudanés
Un hombre se debate entre la vida y la muerte tras sufrir un brutal ataque con cuchillo, con intento de decapitación, en Belfast
![[Img #30663]](https://latribunadelpaisvasco.com/upload/images/06_2026/4584_screenshot-2026-06-09-at-17-21-21-remix-news-views-en-x-police-in-northern-ireland-have-confirmed-the-suspect-arrested-for-attempting-to-behead-a-man-in-belfast-last-night-is-a-somali-migrant-in-his-30s-no-furt.png)
Un hombre de algo más de cuarenta años se debate entre la vida y la muerte tras ser atacado con un cuchillo de cocina en una calle del norte de Belfast la noche del lunes 8 de junio. El ataque, ocurrido en la zona de Kinnaird Avenue, en el barrio de Duncairn, junto a la Antrim Road, tuvo lugar poco después de las 22:30 horas. La víctima presenta heridas graves en la cara, el cuello y la espalda, ya que sufrió un intento de decapitación.
Un hombre de treinta y tantos años, que la policía cree de origen sudanés, fue detenido bajo sospecha de intento de asesinato y permanece en custodia policial. El caso dio lugar a uno de los primeros errores informativos de la jornada: la PSNI (Policía de Irlanda del Norte) había señalado en un primer momento que el sospechoso era somalí, pero publicó una segunda declaración poco antes de la 1 del mediodía del martes para rectificar y confirmar que el detenido es sudanés.
La intervención de varios ciudadanos evitó consecuencias aún más trágicas. Tres hombres se abalanzaron sobre el agresor para apartarlo de la víctima; uno de ellos lo golpeó repetidamente con un hurling stick —el palo propio del deporte gaélico— hasta que llegaron los agentes.
En una rueda de prensa celebrada el martes, el jefe adjunto de la PSNI, Ryan Henderson, confirmó que se recuperó un cuchillo de cocina en el lugar de los hechos y que la policía cree que el sospechoso residía cerca del lugar del ataque. Ante las preguntas de los periodistas sobre el estatus migratorio del detenido, Henderson señaló que, según su conocimiento, el sospechoso tenía permiso de residencia en el Reino Unido, si bien indicó que el Home Office confirmaría su situación a lo largo del día.
Henderson declaró asimismo un incidente crítico y anunció el inicio de una investigación para determinar el móvil. «Este brutal ataque habrá conmocionado a la comunidad, generando una preocupación real. Quiero tranquilizar a los vecinos: estamos tratando este caso con la máxima seriedad», afirmó.
Las imágenes del ataque se difundieron con rapidez en redes sociales, disparando rumores y datos incorrectos. La PSNI advirtió de la circulación de publicaciones inexactas sobre el estado de la víctima y reiteró que el hombre permanece en estado grave. El primer ministro británico, el socialista extremista Keir Starmer, calificó el ataque de «horrible» y «repugnante», y agradeció la intervención de los ciudadanos que lo atajaron.
![[Img #30663]](https://latribunadelpaisvasco.com/upload/images/06_2026/4584_screenshot-2026-06-09-at-17-21-21-remix-news-views-en-x-police-in-northern-ireland-have-confirmed-the-suspect-arrested-for-attempting-to-behead-a-man-in-belfast-last-night-is-a-somali-migrant-in-his-30s-no-furt.png)
Un hombre de algo más de cuarenta años se debate entre la vida y la muerte tras ser atacado con un cuchillo de cocina en una calle del norte de Belfast la noche del lunes 8 de junio. El ataque, ocurrido en la zona de Kinnaird Avenue, en el barrio de Duncairn, junto a la Antrim Road, tuvo lugar poco después de las 22:30 horas. La víctima presenta heridas graves en la cara, el cuello y la espalda, ya que sufrió un intento de decapitación.
Un hombre de treinta y tantos años, que la policía cree de origen sudanés, fue detenido bajo sospecha de intento de asesinato y permanece en custodia policial. El caso dio lugar a uno de los primeros errores informativos de la jornada: la PSNI (Policía de Irlanda del Norte) había señalado en un primer momento que el sospechoso era somalí, pero publicó una segunda declaración poco antes de la 1 del mediodía del martes para rectificar y confirmar que el detenido es sudanés.
La intervención de varios ciudadanos evitó consecuencias aún más trágicas. Tres hombres se abalanzaron sobre el agresor para apartarlo de la víctima; uno de ellos lo golpeó repetidamente con un hurling stick —el palo propio del deporte gaélico— hasta que llegaron los agentes.
En una rueda de prensa celebrada el martes, el jefe adjunto de la PSNI, Ryan Henderson, confirmó que se recuperó un cuchillo de cocina en el lugar de los hechos y que la policía cree que el sospechoso residía cerca del lugar del ataque. Ante las preguntas de los periodistas sobre el estatus migratorio del detenido, Henderson señaló que, según su conocimiento, el sospechoso tenía permiso de residencia en el Reino Unido, si bien indicó que el Home Office confirmaría su situación a lo largo del día.
Henderson declaró asimismo un incidente crítico y anunció el inicio de una investigación para determinar el móvil. «Este brutal ataque habrá conmocionado a la comunidad, generando una preocupación real. Quiero tranquilizar a los vecinos: estamos tratando este caso con la máxima seriedad», afirmó.
Las imágenes del ataque se difundieron con rapidez en redes sociales, disparando rumores y datos incorrectos. La PSNI advirtió de la circulación de publicaciones inexactas sobre el estado de la víctima y reiteró que el hombre permanece en estado grave. El primer ministro británico, el socialista extremista Keir Starmer, calificó el ataque de «horrible» y «repugnante», y agradeció la intervención de los ciudadanos que lo atajaron.











