Deustobarómetro Verano 2026
Los vascos sitúan a Israel y Estados Unidos como los dos principales "enemigos" de Euskadi
El último estudio de la Universidad de Deusto refleja una fotografía social llena de contrastes: la vivienda se consolida como el principal problema de los ciudadanos, aumenta la preocupación por la inmigración y la inseguridad, una mayoría reclama priorizar a los autóctonos en el acceso a los servicios públicos y, en política internacional, Israel y Estados Unidos aparecen como los países percibidos de forma más negativa para los intereses vascos.
El nuevo DeustoBarómetro Social, elaborado por la Universidad de Deusto, ofrece una radiografía especialmente reveladora y sorprendente del estado de opinión de la sociedad vasca. El estudio, realizado durante la primera quincena de junio, muestra una ciudadanía preocupada por la vivienda, el coste de la vida y la sanidad, pero también profundamente condicionada por la incertidumbre internacional, los cambios geopolíticos y el debate identitario.
Uno de los resultados más llamativos del informe aparece precisamente en el apartado dedicado a la geopolítica. Al preguntar por los países considerados aliados y enemigos de Euskadi, Israel y Estados Unidos encabezan la clasificación de países percibidos como más hostiles, un dato especialmente significativo, teniendo en cuenta que ambos compiten con países como China, Corea del Norte o Irán.
La vivienda, el gran problema de Euskadi
En el ámbito interno, el diagnóstico resulta todavía más contundente.
Casi la mitad de los encuestados (49,5 %) considera que la vivienda constituye el principal problema de Euskadi, muy por delante del resto de preocupaciones. Le siguen la sanidad (37,5 %) y la subida de precios (37,3 %), configurando un panorama donde las cuestiones económicas dominan claramente la agenda ciudadana.
La delincuencia e inseguridad ciudadana aparece ya como el cuarto gran problema (21,6 %), mientras que la inmigración ocupa la quinta posición (18 %), situándose por delante de cuestiones tradicionalmente muy presentes en el debate político vasco, como la corrupción, el paro o la relación con el resto de España.
Una sociedad pesimista respecto al acceso a la vivienda
La percepción de que el problema inmobiliario no hará sino agravarse también aparece reflejada en el estudio. Solo un 18,8 % cree que dentro de diez años será más fácil acceder a una vivienda, mientras que más de siete de cada diez opinan justamente lo contrario.
El turismo también es identificado como un factor que presiona el mercado residencial. El 64,4 % considera que el alquiler turístico incrementa el precio de los alquileres residenciales y cerca del 40% cree que reduce la oferta de vivienda disponible para los residentes.
La inmigración divide, pero existe un amplio consenso sobre la necesidad de priorizar a los autóctonos
Otro de los bloques más interesantes del informe es el dedicado a inmigración. Aunque existe un respaldo muy amplio para que los inmigrantes regularizados accedan a servicios básicos como la sanidad y la educación, el apoyo disminuye claramente cuando se trata de ayudas sociales, vivienda protegida o derecho al voto para inmigrantes en situación irregular.
Especialmente significativo resulta que un 52,5 % de los encuestados esté de acuerdo con lo que viene definiéndose como "prioridad nacional", el hecho de que los ciudadanos autóctonos deberían tener prioridad en el acceso a ayudas públicas, vivienda o asistencia sanitaria para evitar el colapso de los servicios públicos, frente a un 40,7 % que discrepa de esa afirmación.
Los conflictos internacionales son el mayor miedo global
Cuando se pregunta por los problemas mundiales que generan mayor inquietud, los conflictos internacionales ocupan claramente el primer lugar. El 45 % señala las guerras como su principal preocupación global, seguidas por la inflación (36,4 %), el avance de las ideas consideradas antidemocráticas (33,1 %) y la inseguridad ciudadana (32,8 %). Resulta llamativo que la inteligencia artificial apenas sea citada por un 8,8 %, muy por detrás de otras amenazas.
En materia territorial, el estudio refleja una posición bastante estable. El 35,5 % prefiere mantener el actual nivel de autonomía, mientras que el 31,5 % apuesta por ampliarlo. Solo el 16,2 % manifiesta que preferiría una Euskadi independiente. En conjunto, quienes desean más descentralización superan ampliamente a quienes reclaman una recentralización.
División sobre la política lingüística
Los resultados muestran asimismo una sociedad dividida respecto a la expansión del euskera. Aunque existe una mayoría favorable a avanzar progresivamente hacia la igualdad entre euskera y castellano, casi la mitad de los encuestados (47,6 %) considera que ya existen demasiadas exigencias relacionadas con el euskera para acceder al empleo público, frente a un 18,9 % que cree que habría que reforzarlas.
El último estudio de la Universidad de Deusto refleja una fotografía social llena de contrastes: la vivienda se consolida como el principal problema de los ciudadanos, aumenta la preocupación por la inmigración y la inseguridad, una mayoría reclama priorizar a los autóctonos en el acceso a los servicios públicos y, en política internacional, Israel y Estados Unidos aparecen como los países percibidos de forma más negativa para los intereses vascos.
El nuevo DeustoBarómetro Social, elaborado por la Universidad de Deusto, ofrece una radiografía especialmente reveladora y sorprendente del estado de opinión de la sociedad vasca. El estudio, realizado durante la primera quincena de junio, muestra una ciudadanía preocupada por la vivienda, el coste de la vida y la sanidad, pero también profundamente condicionada por la incertidumbre internacional, los cambios geopolíticos y el debate identitario.
Uno de los resultados más llamativos del informe aparece precisamente en el apartado dedicado a la geopolítica. Al preguntar por los países considerados aliados y enemigos de Euskadi, Israel y Estados Unidos encabezan la clasificación de países percibidos como más hostiles, un dato especialmente significativo, teniendo en cuenta que ambos compiten con países como China, Corea del Norte o Irán.
La vivienda, el gran problema de Euskadi
En el ámbito interno, el diagnóstico resulta todavía más contundente.
Casi la mitad de los encuestados (49,5 %) considera que la vivienda constituye el principal problema de Euskadi, muy por delante del resto de preocupaciones. Le siguen la sanidad (37,5 %) y la subida de precios (37,3 %), configurando un panorama donde las cuestiones económicas dominan claramente la agenda ciudadana.
La delincuencia e inseguridad ciudadana aparece ya como el cuarto gran problema (21,6 %), mientras que la inmigración ocupa la quinta posición (18 %), situándose por delante de cuestiones tradicionalmente muy presentes en el debate político vasco, como la corrupción, el paro o la relación con el resto de España.
Una sociedad pesimista respecto al acceso a la vivienda
La percepción de que el problema inmobiliario no hará sino agravarse también aparece reflejada en el estudio. Solo un 18,8 % cree que dentro de diez años será más fácil acceder a una vivienda, mientras que más de siete de cada diez opinan justamente lo contrario.
El turismo también es identificado como un factor que presiona el mercado residencial. El 64,4 % considera que el alquiler turístico incrementa el precio de los alquileres residenciales y cerca del 40% cree que reduce la oferta de vivienda disponible para los residentes.
La inmigración divide, pero existe un amplio consenso sobre la necesidad de priorizar a los autóctonos
Otro de los bloques más interesantes del informe es el dedicado a inmigración. Aunque existe un respaldo muy amplio para que los inmigrantes regularizados accedan a servicios básicos como la sanidad y la educación, el apoyo disminuye claramente cuando se trata de ayudas sociales, vivienda protegida o derecho al voto para inmigrantes en situación irregular.
Especialmente significativo resulta que un 52,5 % de los encuestados esté de acuerdo con lo que viene definiéndose como "prioridad nacional", el hecho de que los ciudadanos autóctonos deberían tener prioridad en el acceso a ayudas públicas, vivienda o asistencia sanitaria para evitar el colapso de los servicios públicos, frente a un 40,7 % que discrepa de esa afirmación.
Los conflictos internacionales son el mayor miedo global
Cuando se pregunta por los problemas mundiales que generan mayor inquietud, los conflictos internacionales ocupan claramente el primer lugar. El 45 % señala las guerras como su principal preocupación global, seguidas por la inflación (36,4 %), el avance de las ideas consideradas antidemocráticas (33,1 %) y la inseguridad ciudadana (32,8 %). Resulta llamativo que la inteligencia artificial apenas sea citada por un 8,8 %, muy por detrás de otras amenazas.
En materia territorial, el estudio refleja una posición bastante estable. El 35,5 % prefiere mantener el actual nivel de autonomía, mientras que el 31,5 % apuesta por ampliarlo. Solo el 16,2 % manifiesta que preferiría una Euskadi independiente. En conjunto, quienes desean más descentralización superan ampliamente a quienes reclaman una recentralización.
División sobre la política lingüística
Los resultados muestran asimismo una sociedad dividida respecto a la expansión del euskera. Aunque existe una mayoría favorable a avanzar progresivamente hacia la igualdad entre euskera y castellano, casi la mitad de los encuestados (47,6 %) considera que ya existen demasiadas exigencias relacionadas con el euskera para acceder al empleo público, frente a un 18,9 % que cree que habría que reforzarlas.









