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Análisis

Argentina concentra cerca de un millón de solicitudes de nacionalidad española por la "Ley de Nietos" y lidera el cambio del censo exterior que pretende el Gobierno de Pedro Sánchez

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La denominada "Ley de Nietos", incorporada a la Ley de Memoria Democrática aprobada en 2022, está transformando el mapa de la ciudadanía española en el exterior. Miles de descendientes de emigrantes españoles han solicitado recuperar la nacionalidad de sus antepasados, un proceso que ha provocado un crecimiento sin precedentes del censo de españoles residentes fuera del país y que, a medio plazo, podría tener consecuencias políticas y electorales.

 

Aunque el Gobierno no ha publicado un desglose oficial completo por países, los datos difundidos por el Ministerio de Asuntos Exteriores, el Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior (CGCEE) y la red consular permiten identificar con claridad dónde se concentra la mayor parte de las solicitudes. El liderazgo corresponde de forma abrumadora a Argentina, seguida a gran distancia por México, Brasil, Cuba, Chile y Venezuela.

 

Argentina, el gran epicentro

 

[Img #30782]Ningún país se acerca al volumen de solicitudes registrado en Argentina. Diversas informaciones basadas en datos oficiales sitúan en torno al millón las solicitudes o peticiones de cita acumuladas desde la entrada en vigor de la norma. Esa cifra convierte a Argentina en el principal beneficiario de la llamada "Ley de Nietos" y supone aproximadamente el 40 % de todas las solicitudes tramitadas en el mundo.

 

Los consulados españoles de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Rosario y Bahía Blanca trabajan desde hace meses con una presión extraordinaria, gestionando cientos de expedientes diarios y acumulando importantes retrasos debido al elevado número de peticiones.

 

Brasil y Chile, muy por detrás

 

Tras Argentina aparece Brasil, donde se estima que se han registrado entre 95.000 y 100.000 solicitudes, concentradas principalmente en São Paulo, Río de Janeiro, Porto Alegre y otras ciudades con una importante presencia histórica de emigrantes españoles.

 

Chile ocupa el siguiente lugar dentro de Sudamérica, con alrededor de 44.000 o 45.000 solicitudes, seguido de Venezuela, donde las estimaciones sitúan la cifra en torno a 21.000 o 22.000 expedientes.

 

En otros países sudamericanos, como Uruguay, Colombia, Perú, Ecuador, Paraguay o Bolivia, también se han presentado miles de solicitudes, aunque el Ministerio de Asuntos Exteriores no ha hecho públicos datos oficiales desglosados que permitan cuantificar con precisión el alcance del proceso en cada uno de ellos.

 

Un nuevo mapa de la ciudadanía española

 

La incorporación de estos millones de nuevos ciudadanos supone uno de los mayores cambios demográficos experimentados por la comunidad española en el exterior en las últimas décadas. Centenares de miles de descendientes de emigrantes que abandonaron España durante el siglo XX están recuperando ahora la nacionalidad española y pasando a formar parte del Registro Civil Consular, del Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero (PERE) y, cuando cumplen los requisitos legales, del Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA).

 

Este crecimiento del censo exterior alimenta desde hace meses un intenso debate político sobre las posibles consecuencias electorales de la medida. Sin embargo, los especialistas advierten de que el número de nuevos ciudadanos, por sí solo, no permite anticipar cómo votarán ni qué partidos podrían resultar beneficiados.

 

La clave no está en América, sino en España

 

El verdadero efecto electoral de la ampliación del censo no depende tanto del país donde residen los nuevos ciudadanos como de la provincia española a la que quedan adscritos para ejercer su derecho de voto.

 

Los españoles residentes en el extranjero no votan por el país donde viven, sino que sus sufragios se asignan a la provincia española correspondiente, generalmente la del municipio de origen de su ascendiente o la que determine la normativa registral aplicable.

 

Este aspecto resulta especialmente relevante porque el sistema electoral español reparte los escaños por provincias mediante el método D'Hondt. En determinadas circunscripciones, un diputado puede decidirse por apenas unos cientos o unos pocos miles de votos. Si un número significativo de nuevos electores queda adscrito a esas provincias, el incremento del voto exterior podría llegar a alterar el reparto de escaños.

 

Sin evidencia sobre el sentido del voto

 

A pesar de la controversia política, no existen todavía datos que permitan afirmar qué comportamiento electoral tendrán los nuevos ciudadanos nacionalizados al amparo de la Ley de Memoria Democrática.

 

Por ello, aunque la ampliación del censo constituye un cambio objetivo y cuantificable, el eventual impacto político de la denominada "Ley de Nietos" continúa siendo, por el momento, una cuestión abierta. El volumen definitivo de expedientes aprobados, la participación electoral de esos nuevos ciudadanos y su distribución entre las distintas provincias españolas serán los factores que determinen si esta transformación demográfica acaba teniendo una traducción efectiva en futuros procesos electorales.

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