La nazistada vasca y la ministra marciana
Con motivo del campeonato del mundo de fútbol y de la actitud abiertamente hostil del nacionalismo vasco a las actuaciones de la selección española de fútbol y no digamos ya a la consecución por esta del triunfo final, de los trofeos a los jugadores más destacados (incluido el mejor guardameta, Unai Simón el del Athletic) y, por supuesto, del trofeo de campeona del mundo, hemos visto la aparición de la nazistada vasca en todas las provincias y en distintas ciudades del País Vasco que se han saldado con un balance oficial de 4 personas detenidas, 7 investigadas penalmente y al menos 23 identificadas.
El Gobierno Vasco ha calificado estas conductas como intolerables e incompatibles con la convivencia civilizada, pero quien ha dicho esto es el mismo gobierno encabezado por un señor apellidado Pradales Gil, cuyos antepasados proceden la mayoría de la comarca de la Ribera del Duero burgalesa, como está suficientemente documentado en esta serie de “El balle del ziruelo”, así como también de Valladolid y de Cantabria, ha dicho que él no pensaba, como lendacari, recibir a ninguno de los integrantes vascos de la selección española de fútbol, ni mucho menos agasajarles o vitorearles. Que si por él fuera lo que habría es una selección vasca de fútbol que se moriría de asko disputando partidos absurdos con la selección de Palestina y la de las Islas Feroe.
Un Gobierno Vasco encabezado por un señor apellidado Pradales Gil que dice que no va a recibir a los representantes vascos de la selección española está legitimando las campañas de agresión y de coacción y extorsión contra los aficionados españoles en el País Vasco. Lo mismo que el Alcalde de Bilbao, el señor Aburto, negándose explícitamente a poner una pantalla gigante en Bilbao, la única capital vasca que se ha negado, para ver la final del campeonato del mundo. Y luego quieren traer aquí el Mundial en 2030. Otro político que ha legitimado que en Bilbao se hayan producido altercados contra los aficionados vascos que animan a la selección española de fútbol y se alegran de sus victorias.
Lo “gracioso” del caso es que en la final del campeonato del mundo de fútbol Palestina iba con España, porque tenemos un presidente del Gobierno que es el único del mundo mundial, al menos de Europa, que ha apoyado abiertamente a Palestina, mientras que Argentina iba con Israel, la Argentina a la que han apoyado todos los nacionalistas periféricos españoles deseando que le ganara a España.
Pero como les ha salido el tiro por la culata, resulta que la nazistada vasca la ha emprendido con los aficionados vascos que animaban a la selección española, haciéndoles la vida imposible y recordando no tan viejos sucesos que hemos padecido aquí en forma de agresiones, persecuciones, boicots, embestidas, acosos, hostigamientos y atropellos de todo tipo.
Los principales actos de agresión y boicot se distribuyeron de la siguiente manera por provincias:
En Álava (Vitoria):
- Hubo un ataque masivo con gas pimienta: Un grupo de aproximadamente 30 encapuchados propinó una paliza y atacó con gas pimienta a dos jóvenes en la zona de la Catedral Vieja por vestir la camiseta de la selección española.
- La Policía Local identificó a los autores de otra agresión física en las calles contra un ciudadano que portaba prendas de la selección.
- Hubo 3 detenidos en la plaza Simón Bolívar por enfrentamientos y agresiones directas a aficionados, sumado a otra detención por atentado contra un agente de la Ertzaintza que intentaba auxiliar a una víctima.
En Vizcaya:
- Intento de sabotaje en Bilbao: Grupos de radicales abertzales intentaron derribar e inutilizar la pantalla gigante instalada por el Partido Popular en el parque de Doña Casilda. Lanzaron vallas y botellas a las familias asistentes y arrancaron parte del cableado, logrando detener la emisión temporalmente. La intervención policial se saldó con 20 personas identificadas, una de ellas investigada por amenazas con arma blanca.
- Embestida con vehículo en Bérriz: Un hombre de 40 años fue investigado por embestir intencionadamente con su vehículo el coche de dos jóvenes que festejaban el título. Posteriormente, les arrancó la bandera de España y agredió físicamente a uno de ellos provocándole lesiones en la muñeca.
En Guipúzcoa:
- En San Sebastián hubo coacciones en la Parte Vieja: En la zona de Portaletas se produjo 1 detención y se abrió investigación a otras 6 personas por amedrentar, insultar y coaccionar de madrugada a un grupo de aficionados que portaban camisetas de la selección española.
- Quema de símbolos en Éibar: Coincidiendo con manifestaciones convocadas por la organización juvenil Ernai, radicales encapuchados encendieron bengalas y quemaron públicamente una bandera española en la plaza Unzaga, además de realizar pintadas intimidatorias contra el equipo nacional.
Ante este panorama realmente desolador, la nazistada vasca dio muestras de lo que realmente está ocurriendo aquí. Es imposible sacar una bandera de España o cualquier otro símbolo alusivo a la nación a la que sentimentalmente se sienten unidos y pertenecientes una buena parte de la ciudadanía vasca.
Si esto no es una nazistada que venga Dios y lo vea. No vivimos en un Estado democrático por lo que respecta a la región vasca. Vivimos en un Estado en el que el nacionalismo campa a su libre albedrío, prohibiendo que nadie saque una bandera española y en cambio atufándonos las calles y los escenarios públicos de icurriñas, que los no nacionalistas hemos aceptado pero que, en cambio, no vemos la misma actitud en el nacionalismo y ni que decir tiene en la nazistada que es la expresión más evidente y eficaz de ese nacionalismo.
Y mientras todo esto ocurría en el País Vasco, la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, nada menos, la valenciana Diana Morant, en relación a los pactos entre PP y Vox en las comunidades autónomas donde han conseguido formar gobierno tras las últimas elecciones y con el concepto de “prioridad nacional” de Vox como excusa, dijo lo siguiente:
“Esta España que algunos intentan rescatar, la España racista... puede acabar en lo que fue el gobierno de Hitler. Fue una dictadura, pero nació como una democracia. Y yo creo que Alberto Núñez Feijóo se equivoca, pero está dibujando un camino que se parece cada vez más a esos gobiernos criminales como el de Hitler”.
Estas declaraciones las hizo en el programa “Mañaneros” de Televisión Española, el mismo donde José Luis Rodríguez Zapatero hizo sus últimas declaraciones en una entrevista a todas luces pactada y hasta con las preguntas, me atrevo a decir, elaboradas por el propio entrevistado. Y donde no dijo nada que no supiéramos ni aclaró nada de lo que no dudáramos, en relación con su participación en el rescate de Plus Ultra y con su posesión de 1,3 millones de euros en joyas.
Este programa de “Mañaneros” bien podría llamarse “Cantamañaneros” digo yo.
La susodicha ministra de Ciencia, Innovación y Universidades no se ha disculpado por sus marcianas declaraciones, que bien podrían haberse aplicado a la actitud de la nazistada vasca. Pero es curioso, conviven en España una nazistada vasca y una ministra diciendo que el partido de la oposición actúa como Hitler y aquí no pasa nada. Dejamos constancia de ambos hechos porque forman parte de nuestra particular historia de la infamia.
Con motivo del campeonato del mundo de fútbol y de la actitud abiertamente hostil del nacionalismo vasco a las actuaciones de la selección española de fútbol y no digamos ya a la consecución por esta del triunfo final, de los trofeos a los jugadores más destacados (incluido el mejor guardameta, Unai Simón el del Athletic) y, por supuesto, del trofeo de campeona del mundo, hemos visto la aparición de la nazistada vasca en todas las provincias y en distintas ciudades del País Vasco que se han saldado con un balance oficial de 4 personas detenidas, 7 investigadas penalmente y al menos 23 identificadas.
El Gobierno Vasco ha calificado estas conductas como intolerables e incompatibles con la convivencia civilizada, pero quien ha dicho esto es el mismo gobierno encabezado por un señor apellidado Pradales Gil, cuyos antepasados proceden la mayoría de la comarca de la Ribera del Duero burgalesa, como está suficientemente documentado en esta serie de “El balle del ziruelo”, así como también de Valladolid y de Cantabria, ha dicho que él no pensaba, como lendacari, recibir a ninguno de los integrantes vascos de la selección española de fútbol, ni mucho menos agasajarles o vitorearles. Que si por él fuera lo que habría es una selección vasca de fútbol que se moriría de asko disputando partidos absurdos con la selección de Palestina y la de las Islas Feroe.
Un Gobierno Vasco encabezado por un señor apellidado Pradales Gil que dice que no va a recibir a los representantes vascos de la selección española está legitimando las campañas de agresión y de coacción y extorsión contra los aficionados españoles en el País Vasco. Lo mismo que el Alcalde de Bilbao, el señor Aburto, negándose explícitamente a poner una pantalla gigante en Bilbao, la única capital vasca que se ha negado, para ver la final del campeonato del mundo. Y luego quieren traer aquí el Mundial en 2030. Otro político que ha legitimado que en Bilbao se hayan producido altercados contra los aficionados vascos que animan a la selección española de fútbol y se alegran de sus victorias.
Lo “gracioso” del caso es que en la final del campeonato del mundo de fútbol Palestina iba con España, porque tenemos un presidente del Gobierno que es el único del mundo mundial, al menos de Europa, que ha apoyado abiertamente a Palestina, mientras que Argentina iba con Israel, la Argentina a la que han apoyado todos los nacionalistas periféricos españoles deseando que le ganara a España.
Pero como les ha salido el tiro por la culata, resulta que la nazistada vasca la ha emprendido con los aficionados vascos que animaban a la selección española, haciéndoles la vida imposible y recordando no tan viejos sucesos que hemos padecido aquí en forma de agresiones, persecuciones, boicots, embestidas, acosos, hostigamientos y atropellos de todo tipo.
Los principales actos de agresión y boicot se distribuyeron de la siguiente manera por provincias:
En Álava (Vitoria):
- Hubo un ataque masivo con gas pimienta: Un grupo de aproximadamente 30 encapuchados propinó una paliza y atacó con gas pimienta a dos jóvenes en la zona de la Catedral Vieja por vestir la camiseta de la selección española.
- La Policía Local identificó a los autores de otra agresión física en las calles contra un ciudadano que portaba prendas de la selección.
- Hubo 3 detenidos en la plaza Simón Bolívar por enfrentamientos y agresiones directas a aficionados, sumado a otra detención por atentado contra un agente de la Ertzaintza que intentaba auxiliar a una víctima.
En Vizcaya:
- Intento de sabotaje en Bilbao: Grupos de radicales abertzales intentaron derribar e inutilizar la pantalla gigante instalada por el Partido Popular en el parque de Doña Casilda. Lanzaron vallas y botellas a las familias asistentes y arrancaron parte del cableado, logrando detener la emisión temporalmente. La intervención policial se saldó con 20 personas identificadas, una de ellas investigada por amenazas con arma blanca.
- Embestida con vehículo en Bérriz: Un hombre de 40 años fue investigado por embestir intencionadamente con su vehículo el coche de dos jóvenes que festejaban el título. Posteriormente, les arrancó la bandera de España y agredió físicamente a uno de ellos provocándole lesiones en la muñeca.
En Guipúzcoa:
- En San Sebastián hubo coacciones en la Parte Vieja: En la zona de Portaletas se produjo 1 detención y se abrió investigación a otras 6 personas por amedrentar, insultar y coaccionar de madrugada a un grupo de aficionados que portaban camisetas de la selección española.
- Quema de símbolos en Éibar: Coincidiendo con manifestaciones convocadas por la organización juvenil Ernai, radicales encapuchados encendieron bengalas y quemaron públicamente una bandera española en la plaza Unzaga, además de realizar pintadas intimidatorias contra el equipo nacional.
Ante este panorama realmente desolador, la nazistada vasca dio muestras de lo que realmente está ocurriendo aquí. Es imposible sacar una bandera de España o cualquier otro símbolo alusivo a la nación a la que sentimentalmente se sienten unidos y pertenecientes una buena parte de la ciudadanía vasca.
Si esto no es una nazistada que venga Dios y lo vea. No vivimos en un Estado democrático por lo que respecta a la región vasca. Vivimos en un Estado en el que el nacionalismo campa a su libre albedrío, prohibiendo que nadie saque una bandera española y en cambio atufándonos las calles y los escenarios públicos de icurriñas, que los no nacionalistas hemos aceptado pero que, en cambio, no vemos la misma actitud en el nacionalismo y ni que decir tiene en la nazistada que es la expresión más evidente y eficaz de ese nacionalismo.
Y mientras todo esto ocurría en el País Vasco, la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, nada menos, la valenciana Diana Morant, en relación a los pactos entre PP y Vox en las comunidades autónomas donde han conseguido formar gobierno tras las últimas elecciones y con el concepto de “prioridad nacional” de Vox como excusa, dijo lo siguiente:
“Esta España que algunos intentan rescatar, la España racista... puede acabar en lo que fue el gobierno de Hitler. Fue una dictadura, pero nació como una democracia. Y yo creo que Alberto Núñez Feijóo se equivoca, pero está dibujando un camino que se parece cada vez más a esos gobiernos criminales como el de Hitler”.
Estas declaraciones las hizo en el programa “Mañaneros” de Televisión Española, el mismo donde José Luis Rodríguez Zapatero hizo sus últimas declaraciones en una entrevista a todas luces pactada y hasta con las preguntas, me atrevo a decir, elaboradas por el propio entrevistado. Y donde no dijo nada que no supiéramos ni aclaró nada de lo que no dudáramos, en relación con su participación en el rescate de Plus Ultra y con su posesión de 1,3 millones de euros en joyas.
Este programa de “Mañaneros” bien podría llamarse “Cantamañaneros” digo yo.
La susodicha ministra de Ciencia, Innovación y Universidades no se ha disculpado por sus marcianas declaraciones, que bien podrían haberse aplicado a la actitud de la nazistada vasca. Pero es curioso, conviven en España una nazistada vasca y una ministra diciendo que el partido de la oposición actúa como Hitler y aquí no pasa nada. Dejamos constancia de ambos hechos porque forman parte de nuestra particular historia de la infamia.


















