Ciberterrorismo
Detenido en Guipúzcoa un miembro muy activo de la red terrorista 764 en España, una organización especializada en la captación y explotación de menores a través de internet
![[Img #30941]](https://latribunadelpaisvasco.com/upload/images/08_2026/7094_screenshot-2026-08-02-at-12-09-35-26_0582-detenido-un-miembro-muy-activo-de-la-red-764-en-espana-una-organizacion-extremista-especializada-en-la-captacion-y-explotacion-de-menores-a-traves-de-internet-ertzaintza-segurta.png)
La Guardia Civil, Ertzaintza y los Mossos d’Esquadra, en una operación conjunta y coordinada, han detenido en Guipúzcoa a un menor de edad, de 17 años y nacionalidad española, considerado el principal referente en España de la organización extremista 764, una red transnacional que opera principalmente a través de internet y que busca captar e influir sobre menores y jóvenes vulnerables.
La organización, declarada como "terrorista", ha sido investigada en varios países por su vinculación con delitos como la sextorsión, el acoso organizado, la distribución de material de explotación sexual infantil, la inducción a las autolesiones, la difusión de contenidos de violencia extrema, el maltrato animal y campañas de amenazas y hostigamiento contra instituciones, entidades sociales y personas.
Al detenido se le atribuye el presunto envío de numerosas amenazas dirigidas contra centros educativos, ayuntamientos, bibliotecas, asociaciones sociales, organismos públicos y diversas personas entre enero y abril de 2026. En ellas anunciaba tiroteos, ataques armados y otras acciones violentas que nunca llegaron a producirse, aunque generaron una importante alarma social y obligaron al despliegue de dispositivos extraordinarios de seguridad.
En todas las amenazas hacía referencia a su supuesta pertenencia a la organización 764 y, en algunas de ellas, manifestaba que retransmitiría en directo, a través de una plataforma online, los asesinatos que pretendía cometer para que fueran presenciados por otros integrantes del grupo. Entre los hechos investigados destacan también las amenazas dirigidas contra un conocido centro de ocio y contra diversas personas.
La investigación también permitió descubrir la utilización de técnicas de swatting, doxing y suplantación de identidad, prácticas habituales en comunidades extremistas de internet. El objetivo era señalar falsamente a terceras personas inocentes para provocar intervenciones policiales, generar situaciones de riesgo y desviar la atención de los investigadores. Como consecuencia de estas acciones, al menos dos personas, una en el País Vasco y otra en Cataluña, fueron víctimas de campañas de hostigamiento vinculadas a los hechos investigados.
Las pesquisas revelaron además que el detenido mantenía contactos y participaba en espacios digitales donde se promovían dinámicas de manipulación psicológica sobre menores y jóvenes vulnerables. En estos entornos se fomentaban conductas de humillación extrema, autolesiones y sometimiento a la voluntad de los captadores. Entre las prácticas detectadas figuran actos de autolesión en los que las víctimas eran presuntamente inducidas a grabarse realizando cortes en los brazos, llegando incluso a escribir nombres o alias relacionados con los captadores sobre la piel. También se localizaron referencias a conductas degradantes consistentes en obligar a determinadas víctimas a exhibir mensajes escritos con sangre o heces, así como a realizar actos humillantes para posteriormente difundir las imágenes dentro de la comunidad virtual como mecanismo de control y sometimiento.
La identificación del presunto responsable ha sido el resultado de una investigación desarrollada durante meses de manera conjunta por los servicios de información de la Guardia Civil y los Mossos d’Esquadra, el Servicio de Investigación Criminal Territorial de Gipuzkoa (SICTG) y Secciones Centrales SECIC de la Ertzaintza.
Tras las correspondientes autorizaciones judiciales, el pasado 16 de julio se practicaron entradas y registros en dos inmuebles de Guipúzcoa vinculados al investigado. Durante la intervención se incautaron numerosos dispositivos electrónicos, soportes de almacenamiento digital y diversa documentación de interés para la investigación, relacionada con la actividad delictiva atribuida al detenido y con la organización 764. El detenido, tras pasar a disposición judicial, cumple una medida preventiva de internamiento en un centro especializado.
La red 764 surgió en Estados Unidos y toma su nombre de los tres primeros dígitos del código postal de Stephenville (Texas), localidad donde nació su fundador. Con el paso de los años evolucionó desde una comunidad virtual marginal hasta convertirse en una estructura de alcance internacional con presencia en diversos países. Sus integrantes utilizan plataformas de mensajería instantánea, redes sociales y espacios frecuentados por menores para localizar y captar potenciales víctimas. A nivel internacional, 764 está considerada una de las comunidades más peligrosas surgidas en internet en los últimos años. Diversos organismos de seguridad mantienen abiertas investigaciones sobre sus actividades y Canadá la ha declarado entidad terrorista.
Los investigadores recuerdan que organizaciones como 764 buscan activamente a menores y jóvenes vulnerables en redes sociales, aplicaciones de mensajería y plataformas de videojuegos. La captación suele comenzar mediante aparentes relaciones de amistad, grupos de afinidad o comunidades de juego, evolucionando posteriormente hacia situaciones de manipulación, chantaje, extorsión y aislamiento.
Por ello, se señala desde las organizaciones policiales, resulta fundamental que familias, educadores y menores mantengan una actitud preventiva ante cualquier contacto sospechoso en internet, especialmente cuando existan peticiones de fotografías privadas, conversaciones secretas, propuestas de autolesión o exigencias para participar en retos degradantes. La detección temprana y la comunicación inmediata con familiares, centros educativos o fuerzas de seguridad continúan siendo la principal herramienta para prevenir que jóvenes y adolescentes sean captados por este tipo de organizaciones criminales.
![[Img #30941]](https://latribunadelpaisvasco.com/upload/images/08_2026/7094_screenshot-2026-08-02-at-12-09-35-26_0582-detenido-un-miembro-muy-activo-de-la-red-764-en-espana-una-organizacion-extremista-especializada-en-la-captacion-y-explotacion-de-menores-a-traves-de-internet-ertzaintza-segurta.png)
La Guardia Civil, Ertzaintza y los Mossos d’Esquadra, en una operación conjunta y coordinada, han detenido en Guipúzcoa a un menor de edad, de 17 años y nacionalidad española, considerado el principal referente en España de la organización extremista 764, una red transnacional que opera principalmente a través de internet y que busca captar e influir sobre menores y jóvenes vulnerables.
La organización, declarada como "terrorista", ha sido investigada en varios países por su vinculación con delitos como la sextorsión, el acoso organizado, la distribución de material de explotación sexual infantil, la inducción a las autolesiones, la difusión de contenidos de violencia extrema, el maltrato animal y campañas de amenazas y hostigamiento contra instituciones, entidades sociales y personas.
Al detenido se le atribuye el presunto envío de numerosas amenazas dirigidas contra centros educativos, ayuntamientos, bibliotecas, asociaciones sociales, organismos públicos y diversas personas entre enero y abril de 2026. En ellas anunciaba tiroteos, ataques armados y otras acciones violentas que nunca llegaron a producirse, aunque generaron una importante alarma social y obligaron al despliegue de dispositivos extraordinarios de seguridad.
En todas las amenazas hacía referencia a su supuesta pertenencia a la organización 764 y, en algunas de ellas, manifestaba que retransmitiría en directo, a través de una plataforma online, los asesinatos que pretendía cometer para que fueran presenciados por otros integrantes del grupo. Entre los hechos investigados destacan también las amenazas dirigidas contra un conocido centro de ocio y contra diversas personas.
La investigación también permitió descubrir la utilización de técnicas de swatting, doxing y suplantación de identidad, prácticas habituales en comunidades extremistas de internet. El objetivo era señalar falsamente a terceras personas inocentes para provocar intervenciones policiales, generar situaciones de riesgo y desviar la atención de los investigadores. Como consecuencia de estas acciones, al menos dos personas, una en el País Vasco y otra en Cataluña, fueron víctimas de campañas de hostigamiento vinculadas a los hechos investigados.
Las pesquisas revelaron además que el detenido mantenía contactos y participaba en espacios digitales donde se promovían dinámicas de manipulación psicológica sobre menores y jóvenes vulnerables. En estos entornos se fomentaban conductas de humillación extrema, autolesiones y sometimiento a la voluntad de los captadores. Entre las prácticas detectadas figuran actos de autolesión en los que las víctimas eran presuntamente inducidas a grabarse realizando cortes en los brazos, llegando incluso a escribir nombres o alias relacionados con los captadores sobre la piel. También se localizaron referencias a conductas degradantes consistentes en obligar a determinadas víctimas a exhibir mensajes escritos con sangre o heces, así como a realizar actos humillantes para posteriormente difundir las imágenes dentro de la comunidad virtual como mecanismo de control y sometimiento.
La identificación del presunto responsable ha sido el resultado de una investigación desarrollada durante meses de manera conjunta por los servicios de información de la Guardia Civil y los Mossos d’Esquadra, el Servicio de Investigación Criminal Territorial de Gipuzkoa (SICTG) y Secciones Centrales SECIC de la Ertzaintza.
Tras las correspondientes autorizaciones judiciales, el pasado 16 de julio se practicaron entradas y registros en dos inmuebles de Guipúzcoa vinculados al investigado. Durante la intervención se incautaron numerosos dispositivos electrónicos, soportes de almacenamiento digital y diversa documentación de interés para la investigación, relacionada con la actividad delictiva atribuida al detenido y con la organización 764. El detenido, tras pasar a disposición judicial, cumple una medida preventiva de internamiento en un centro especializado.
La red 764 surgió en Estados Unidos y toma su nombre de los tres primeros dígitos del código postal de Stephenville (Texas), localidad donde nació su fundador. Con el paso de los años evolucionó desde una comunidad virtual marginal hasta convertirse en una estructura de alcance internacional con presencia en diversos países. Sus integrantes utilizan plataformas de mensajería instantánea, redes sociales y espacios frecuentados por menores para localizar y captar potenciales víctimas. A nivel internacional, 764 está considerada una de las comunidades más peligrosas surgidas en internet en los últimos años. Diversos organismos de seguridad mantienen abiertas investigaciones sobre sus actividades y Canadá la ha declarado entidad terrorista.
Los investigadores recuerdan que organizaciones como 764 buscan activamente a menores y jóvenes vulnerables en redes sociales, aplicaciones de mensajería y plataformas de videojuegos. La captación suele comenzar mediante aparentes relaciones de amistad, grupos de afinidad o comunidades de juego, evolucionando posteriormente hacia situaciones de manipulación, chantaje, extorsión y aislamiento.
Por ello, se señala desde las organizaciones policiales, resulta fundamental que familias, educadores y menores mantengan una actitud preventiva ante cualquier contacto sospechoso en internet, especialmente cuando existan peticiones de fotografías privadas, conversaciones secretas, propuestas de autolesión o exigencias para participar en retos degradantes. La detección temprana y la comunicación inmediata con familiares, centros educativos o fuerzas de seguridad continúan siendo la principal herramienta para prevenir que jóvenes y adolescentes sean captados por este tipo de organizaciones criminales.





















