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Para el próximo 15 de agosto

Las redes marroquíes convocan una nueva entrada masiva de inmigrantes ilegales en Ceuta

Grupos de Facebook y WhatsApp con decenas de miles de participantes difunden mensajes para concentrarse en Fnideq y tratar de alcanzar territorio español. Los servicios de seguridad analizan una movilización aparentemente descentralizada, pero cuya capacidad real todavía resulta difícil de determinar

 

[Img #30955]Las fuerzas de seguridad españolas vigilan la difusión en redes sociales de nuevos llamamientos para organizar otra entrada masiva de inmigrantes ilegales en Ceuta el próximo 15 de agosto, apenas dos semanas después de la avalancha que desbordó la frontera y los servicios de acogida de la ciudad autónoma.

 

La convocatoria circula desde finales de julio en grupos de Facebook, WhatsApp, Instagram, TikTok y Telegram relacionados con la inmigración irregular desde Marruecos hacia Ceuta y Melilla. Los mensajes invitan a jóvenes marroquíes y ciudadanos de otros países africanos a trasladarse hasta Fnideq —la localidad marroquí de Castillejos, situada junto a la frontera del Tarajal— para intentar entrar en territorio español.

 

Algunas fuentes que han accedido directamente a varios de estos grupos han confirmado que la fecha del 15 de agosto aparece reiteradamente en las conversaciones. En uno de los canales de WhatsApp, creado después de la última avalancha, se difundió el mensaje «Hermanos, 15/8/2026», acompañado de instrucciones y comentarios sobre la posibilidad de repetir la entrada.

 

Uno de los administradores del grupo habría reconocido que el objetivo era preparar un nuevo intento para esa jornada o incluso organizar una movilización de mayores dimensiones. Entre las expresiones documentadas figuran frases como «Nos vemos allí el día 15», «Estad a la hora», «Nuestra última oportunidad» o «Quien quiera entrar, bienvenido».

 

Algunos participantes aseguran que viajarán desde ciudades alejadas del norte de Marruecos, como Marrakech, Casablanca, Rabat o Fez, para reunirse en la zona fronteriza. Otros preguntan por los horarios de autobuses, la presencia de la policía marroquí, el estado de la frontera, las condiciones del mar o los puntos en los que resultaría más fácil superar los dispositivos de vigilancia.

 

Las conversaciones no muestran, sin embargo, una posición uniforme. Junto a quienes animan a participar aparecen usuarios que desaconsejan acudir el 15 de agosto por considerar que las autoridades españolas y marroquíes estarán preparadas. Algunos proponen adelantar el intento, retrasarlo varios días o evitar una fecha conocida públicamente por las fuerzas de seguridad.

 

Esta circunstancia dificulta determinar si existe una convocatoria cerrada y operativa o si se trata de una fecha utilizada como elemento propagandístico para mantener activa la movilización. La existencia de los mensajes está acreditada, pero por el momento no se ha demostrado que haya detrás de ellos una estructura jerárquica, una organización única o una dirección política o estatal.

 

Las investigaciones realizadas en fuentes abiertas han identificado numerosos grupos dedicados a facilitar información sobre las rutas hacia Ceuta y Melilla. Cinco de las comunidades examinadas en Facebook sumarían cerca de 400.000 miembros, aunque no todos ellos participan activamente ni pueden considerarse potenciales candidatos a intentar el cruce.

 

Uno de estos grupos, presentado como un espacio para personas interesadas en emigrar desde Marruecos hacia Ceuta, contaría con alrededor de 23.000 integrantes y habría incorporado a más de 6.000 nuevos usuarios durante los días posteriores a la avalancha de finales de julio.

 

Facebook, Instagram y TikTok funcionan principalmente como instrumentos de propaganda, captación y difusión de vídeos. Telegram se utiliza para redirigir a los interesados hacia espacios menos públicos, mientras que WhatsApp parece concentrar las conversaciones más prácticas sobre transporte, puntos de reunión, movimientos policiales y condiciones de acceso a la frontera.

 

Los investigadores también han detectado el empleo de términos alternativos para referirse a la entrada ilegal, aparentemente con el propósito de dificultar el seguimiento automatizado de los mensajes. Entre las expresiones utilizadas figuran palabras como «Kriaj», «Karyaj», «la reja», «los vientos», «la próxima llamada» o referencias indirectas a la «Puerta de Ceuta».

 

La empresa española Golden Owl, especializada en inteligencia de fuentes abiertas y localizada en Alicante, ha rastreado alrededor de 25 grupos de Facebook y distintas redes de WhatsApp vinculadas a la convocatoria. Sus analistas consideran que la movilización no habría surgido únicamente como reacción a la entrada de finales de julio, ya que la fecha del 15 de agosto se manejaba con anterioridad como una segunda convocatoria.

 

Según esta investigación, la difusión habría comenzado en un núcleo reducido de cuentas y posteriormente se habría extendido de manera horizontal por numerosos grupos. Esta estructura descentralizada dificulta identificar a los promotores iniciales y permite que una convocatoria continúe circulando incluso cuando algunas cuentas son cerradas o sus administradores eliminan determinados mensajes.

 

Otro análisis independiente, elaborado sobre publicaciones difundidas entre el 8 de julio y el 3 de agosto, localizó al menos 16 grupos de WhatsApp y cerca de 1.800 perfiles relacionados con las conversaciones sobre Ceuta. La primera referencia expresa a la fecha «15/8» habría aparecido en Facebook el 28 de julio, antes de que se conociera la verdadera dimensión de la última avalancha.

 

El informe sostiene que la convocatoria permanecía en fase de reclutamiento durante los primeros días de agosto. No obstante, sus autores advierten de que resulta imposible saber cuántos miembros de los grupos tienen intención real de desplazarse hasta Fnideq y cuántos se limitan a compartir vídeos, comentar los acontecimientos o difundir información falsa.

 

La mayoría de los mensajes sitúa el posible punto de partida en Fnideq, la población marroquí más próxima al paso fronterizo del Tarajal. La localidad ya desempeñó un papel central en anteriores crisis migratorias, al convertirse en lugar de reunión de miles de jóvenes que aguardaban una oportunidad para alcanzar Ceuta por tierra o por mar.

 

En los grupos se comparten imágenes de los accesos a la frontera, mapas de la costa, vídeos de los últimos cruces y grabaciones de los despliegues de las fuerzas marroquíes. También circulan testimonios sobre supuestas aperturas de pasos, retirada de controles o momentos en los que la vigilancia sería menor.

 

Buena parte de estas informaciones no puede verificarse y algunas son manifiestamente falsas. La difusión de rumores sobre una frontera abierta o sobre una presunta imposibilidad legal de devolver a los inmigrantes podría servir, sin embargo, para movilizar a personas que interpretan esos mensajes como una oportunidad excepcional para entrar en España.

 

Las redes también reproducen imágenes de quienes consiguieron alcanzar Ceuta durante la última avalancha, presentándolos como ejemplo de que el cruce es posible. La exhibición de vídeos desde territorio español genera un efecto de llamada que puede tener más influencia que las convocatorias formales.

 

La Guardia Civil, la Policía Nacional y los servicios de información conocen la existencia de los carteles y mensajes relacionados con el 15 de agosto. Las autoridades mantienen bajo seguimiento los grupos abiertos y analizan la evolución de las conversaciones, así como los posibles desplazamientos hacia el norte de Marruecos.

 

Fuentes de seguridad consideran que la difusión pública de una fecha concreta reduce las posibilidades de que el intento tenga éxito, dado que permite reforzar con antelación el perímetro fronterizo y coordinar las medidas preventivas con las autoridades marroquíes.

 

Sin embargo, el carácter cambiante de las convocatorias obliga a contemplar la posibilidad de que los promotores intenten adelantar la movilización, fraccionarla en varios grupos o trasladarla a puntos menos vigilados de la costa. Algunos mensajes recomiendan precisamente no acudir el día 15 y buscar otras jornadas en las que el dispositivo policial resulte menos intenso.

 

El Gobierno de Ceuta ha trasladado la información a los organismos competentes y sigue con preocupación la evolución de los llamamientos. La ciudad todavía afronta las consecuencias de la última entrada masiva, que provocó el colapso de los recursos de acogida, una extraordinaria presión sobre los cuerpos policiales y graves problemas para identificar y atender a quienes alcanzaron territorio español.

 

La magnitud de aquella avalancha ha convertido cualquier nueva convocatoria en un asunto de seguridad nacional. El riesgo no depende únicamente del número de personas que respondan al llamamiento, sino también de la posibilidad de que se produzcan concentraciones repentinas, intentos simultáneos por tierra y mar o situaciones de peligro para los propios inmigrantes y para los agentes desplegados.

 

Las investigaciones realizadas hasta ahora no han aportado pruebas concluyentes de que Marruecos, Argelia u otro Estado estén dirigiendo la convocatoria. Algunos perfiles aparecen administrados desde terceros países y se han detectado cuentas que reproducen contenidos favorables a intereses argelinos, pero esas conexiones son circunstanciales y no permiten atribuir la operación a un servicio de inteligencia extranjero.

 

Tampoco se ha acreditado la existencia de una organización criminal única que controle los grupos. El modelo observado se asemeja más a una movilización digital descentralizada, en la que distintos administradores, intermediarios, traficantes, creadores de contenido y usuarios anónimos reproducen los mismos mensajes sin necesidad de mantener una coordinación permanente.

 

Esta falta de jerarquía no significa que el fenómeno sea espontáneo. La preparación de carteles, la repetición de determinadas consignas, la apertura de grupos específicos y el intercambio de información operativa revelan un cierto nivel de organización. La cuestión pendiente es establecer quién inició la convocatoria, qué intereses persigue y hasta qué punto sus impulsores tienen capacidad para trasladar la agitación virtual a la frontera.

 

Por el momento, la conclusión más prudente es que los llamamientos para el 15 de agosto son reales, que han alcanzado una difusión significativa y que están siendo examinados por las autoridades. No existe, sin embargo, certeza sobre el número de personas dispuestas a participar ni sobre si el intento se producirá finalmente en esa fecha.

 

La experiencia de finales de julio obliga a no minusvalorar unas señales que, inicialmente, también parecían desordenadas y difíciles de cuantificar. La frontera de Ceuta vuelve así a estar pendiente de unas redes sociales capaces de transformar rumores, vídeos y mensajes anónimos en desplazamientos de miles de personas hacia las puertas de España.

 

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