No fueron víctimas
Parece que ahora como un aspecto más de la oficial mentira histórica hay una campaña continua sobre la “maldad” de la dictadura para con las mujeres – ni siquiera esperan a que estén muertas los que vivieron en aquella época y que todavía pueden dar testimonio de como se tergiversan los hechos. Solo quiero desmentir brevemente alguna de las múltiples falacias de las feministas de hoy, desatadas con el victimismo de la mujer, según ellas, en los tiempos oscuros. Tiempos terminados supuestamente gracias a ellas: las liberadoras. Hablo de la década de los 60 y 70; naturalmente la década de los 40 y los 50 fueron muy duras para todos los españoles, hombres y mujeres, después de una guerra civil y del bloqueo de los ganadores de la segunda guerra mundial. Sí, las mujeres no tenían autonomía económica, pero los hombres no es que manejasen mucho dinero. Dinero que, en empleos humildes, recibían en sobres y entregaban a la mujer para las necesidades mensuales de la familia por lo general, quedándose ellos con algo para tabaco o el café. Durante los años cincuenta la mayoría de la gente no tenía cuenta bancaria, pero las mujeres, por lo general, eran las administradoras del dinero familiar; siempre habría casos en que el marido le escatimase el dinero, claro. Mucho dependía –como sigue sucediendo ahora– del carácter mas o menos enérgico de cada uno.
Se premiaba el esfuerzo tanto en niñas como en niños. Nunca oí que ninguna niña se sintiese discriminada ni por profesores ni por examinadores. Tampoco que se sintiese víctima en los exámenes libres que se hacían en las capitales de provincia. Muchas y muchos hicieron magisterio que era lo más asequible económicamente para los niños de pueblo, y las menos fueron a la universidad, sobre todo por excesivos gastos económicos; también en el caso de los chicos.
Nunca oí que al presentarse a oposiciones se sintiesen discriminadas. No se necesitaron liberadoras, solo el amor de unos padres, tradicionales, pero no machistas, para facilitar a sus hijas el estudiar una carrera si la veían con amor al estudio. Esto complementado además con las becas que concedía el Ministerio de Educación, ya que el trasladarse a vivir a las ciudades donde hubiese universidad era caro. E incluso con becas-salario en los años 60, que se concedían por igual a hombres y mujeres, siempre que tuviesen méritos y hubiesen demostrado su aprovechamiento en los estudios.
Naturalmente los procesos sociales llevan tiempo. Pero en 1976, recién acabado el régimen franquista, el porcentaje de alumnas matriculadas en el bachillerato –muchas de las cuales probablemente irían a la universidad– superó oficialmente por primera vez al de alumnos. Esto es paridad ¿no? Un éxito sin feministas. Traemos otro ejemplo, un dato ya comentado anteriormente que habla por si solo, el 51% de quienes estudiaban matemáticas a finales de los 70 eran mujeres mientras que en la actualidad es del 33%. Mujeres que habían estudiado bachillerato durante la dictadura. Pero ¿qué han conseguido las liberadoras? ¡Que la mujer retroceda!
Parece que ahora como un aspecto más de la oficial mentira histórica hay una campaña continua sobre la “maldad” de la dictadura para con las mujeres – ni siquiera esperan a que estén muertas los que vivieron en aquella época y que todavía pueden dar testimonio de como se tergiversan los hechos. Solo quiero desmentir brevemente alguna de las múltiples falacias de las feministas de hoy, desatadas con el victimismo de la mujer, según ellas, en los tiempos oscuros. Tiempos terminados supuestamente gracias a ellas: las liberadoras. Hablo de la década de los 60 y 70; naturalmente la década de los 40 y los 50 fueron muy duras para todos los españoles, hombres y mujeres, después de una guerra civil y del bloqueo de los ganadores de la segunda guerra mundial. Sí, las mujeres no tenían autonomía económica, pero los hombres no es que manejasen mucho dinero. Dinero que, en empleos humildes, recibían en sobres y entregaban a la mujer para las necesidades mensuales de la familia por lo general, quedándose ellos con algo para tabaco o el café. Durante los años cincuenta la mayoría de la gente no tenía cuenta bancaria, pero las mujeres, por lo general, eran las administradoras del dinero familiar; siempre habría casos en que el marido le escatimase el dinero, claro. Mucho dependía –como sigue sucediendo ahora– del carácter mas o menos enérgico de cada uno.
Se premiaba el esfuerzo tanto en niñas como en niños. Nunca oí que ninguna niña se sintiese discriminada ni por profesores ni por examinadores. Tampoco que se sintiese víctima en los exámenes libres que se hacían en las capitales de provincia. Muchas y muchos hicieron magisterio que era lo más asequible económicamente para los niños de pueblo, y las menos fueron a la universidad, sobre todo por excesivos gastos económicos; también en el caso de los chicos.
Nunca oí que al presentarse a oposiciones se sintiesen discriminadas. No se necesitaron liberadoras, solo el amor de unos padres, tradicionales, pero no machistas, para facilitar a sus hijas el estudiar una carrera si la veían con amor al estudio. Esto complementado además con las becas que concedía el Ministerio de Educación, ya que el trasladarse a vivir a las ciudades donde hubiese universidad era caro. E incluso con becas-salario en los años 60, que se concedían por igual a hombres y mujeres, siempre que tuviesen méritos y hubiesen demostrado su aprovechamiento en los estudios.
Naturalmente los procesos sociales llevan tiempo. Pero en 1976, recién acabado el régimen franquista, el porcentaje de alumnas matriculadas en el bachillerato –muchas de las cuales probablemente irían a la universidad– superó oficialmente por primera vez al de alumnos. Esto es paridad ¿no? Un éxito sin feministas. Traemos otro ejemplo, un dato ya comentado anteriormente que habla por si solo, el 51% de quienes estudiaban matemáticas a finales de los 70 eran mujeres mientras que en la actualidad es del 33%. Mujeres que habían estudiado bachillerato durante la dictadura. Pero ¿qué han conseguido las liberadoras? ¡Que la mujer retroceda!


















