Uno de ellos había sido detenido ya veinte veces
Cinco magrebíes detenidos por robo con violencia en diferentes lugares del País Vasco
Los arrestados son de procedencia magrebí y varios acumulan numerosos antecedentes policiales: uno de ellos había sido detenido ya veinte veces desde 2024
![[Img #30996]](https://latribunadelpaisvasco.com/upload/images/08_2026/283_888888888888.jpg)
Cinco personas han sido detenidas por la Ertzaintza en tres actuaciones desarrolladas durante las últimas horas en Baracaldo, Rentería y Andoain, relacionadas con diferentes delitos contra el patrimonio que incluyen robos con violencia, tirones de cadenas a personas de avanzada edad y la sustracción de un vehículo. Los cinco arrestados son hombres de procedencia magrebí, según consta expresamente en las informaciones difundidas por el Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco, y algunos de ellos cuentan con un extenso historial de detenciones e investigaciones anteriores.
El caso más grave por la violencia empleada y por el perfil de las víctimas se ha producido en Rentería, donde la Ertzaintza ha detenido a un joven de 22 años al que atribuye cuatro robos con violencia cometidos durante los últimos 25 días. Tres de las víctimas tenían más de 70 años. El procedimiento utilizado era prácticamente idéntico en todos los casos: el presunto autor abordaba a sus víctimas en plena calle, les arrancaba de un fuerte tirón las cadenas o collares que llevaban al cuello y escapaba inmediatamente después. Los asaltos investigados tuvieron lugar los días 20 y 27 de julio y 10 y 11 de agosto.
Las víctimas fueron tres hombres de 72, 77 y 83 años y una mujer de 64. En uno de los atracos, la situación adquirió especial gravedad cuando un testigo intentó retener al sospechoso y éste, según la investigación policial, le amenazó con un arma blanca. Las pesquisas desarrolladas por agentes de la Ertzaintza de Rentería permitieron relacionar los cuatro asaltos con la misma persona y localizar al sospechoso durante la mañana del viernes.
El historial policial del detenido resulta especialmente significativo. Según ha informado la propia Ertzaintza, se trata de un joven de procedencia magrebí que había sido detenido ya en veinte ocasiones desde 2024, es decir, durante un periodo de poco más de dos años. Tras su última detención fue puesto a disposición de la autoridad judicial, que decretó su ingreso en prisión.
Prácticamente al mismo tiempo, otro episodio se desarrollaba en Baracaldo (Vizcaya). A las cinco de la tarde del viernes, una persona solicitó la presencia de la Ertzaintza en el barrio de Cruces después de que un individuo le hubiera robado la bandolera mediante un empujón. En el interior llevaba un teléfono móvil y una cartera con 250 euros. La víctima facilitó a los agentes la descripción del sospechoso y aseguró, además, que lo conocía porque ya había sufrido anteriormente otros dos robos presuntamente perpetrados por el mismo individuo.
Poco después, los agentes localizaron en las inmediaciones a un hombre que coincidía con la descripción aportada. Entre sus pertenencias encontraron tres teléfonos móviles de procedencia inicialmente desconocida, uno de los cuales pertenecía a la persona que acababa de denunciar el robo. El sospechoso, de 34 años y origen magrebí, fue detenido acusado de un delito de robo con violencia.
Las pesquisas posteriores permitieron descubrir que otro de los teléfonos intervenidos había sido sustraído ese mismo día en una habitación del Hospital Universitario de Cruces, por lo que el arrestado pasó también a figurar como investigado por este segundo hecho. Tampoco se trataba de una persona desconocida para la Policía vasca: acumulaba tres detenciones anteriores y otras nueve investigaciones por hechos de naturaleza similar, según los datos oficiales difundidos por la Ertzaintza.
El tercer episodio comenzó en Andoain, donde al mediodía del jueves fue sustraído un automóvil. Aproximadamente una hora después, una patrulla de la Unidad Territorial de Tráfico de Gipuzkoa localizó el vehículo cuando circulaba de manera errática por la AP-636 a su paso por Zumarraga. Los agentes iniciaron un seguimiento y, con la colaboración de varias patrullas de la comisaría de Oria, lograron finalmente interceptarlo a la altura de Beasain.
Dentro del coche viajaban tres hombres de 25, 27 y 30 años, todos ellos de procedencia magrebí, que fueron arrestados por un presunto delito de hurto de uso de vehículo. La intervención policial reveló además que el hombre que conducía el automóvil carecía de permiso de conducir y dio positivo tanto en alcohol como en drogas, circunstancias por las que se le abrieron las correspondientes diligencias.
También en este caso algunos de los detenidos acumulaban antecedentes policiales. El joven de 25 años, según el Departamento de Seguridad, había sido arrestado anteriormente en trece ocasiones por la Ertzaintza, mientras que el conductor, de 30 años, contaba con otras tres detenciones previas. Los tres quedaron a disposición judicial una vez concluidas las diligencias policiales.
Las tres operaciones, aunque independientes entre sí y sin que exista indicio alguno de conexión entre sus protagonistas, dibujan en apenas unas horas un balance de cinco detenidos, cuatro robos violentos atribuidos a un mismo sospechoso en Rentería, un nuevo robo con violencia y otro hurto investigado en Baracaldo y un vehículo sustraído en Andoain. A ello se añade un dato que aparece reiteradamente en las propias notas policiales: cuatro de los cinco arrestados sobre los que la Ertzaintza ofrece información de antecedentes habían pasado ya anteriormente por dependencias policiales, algunos de ellos en numerosas ocasiones. Según el Gobierno Vasco (PNV-PSE) y la extrema-izquierda de Bildu y Podemos, en el Páis Vasco no hay ningún problema con la inmigración.
Los arrestados son de procedencia magrebí y varios acumulan numerosos antecedentes policiales: uno de ellos había sido detenido ya veinte veces desde 2024
![[Img #30996]](https://latribunadelpaisvasco.com/upload/images/08_2026/283_888888888888.jpg)
Cinco personas han sido detenidas por la Ertzaintza en tres actuaciones desarrolladas durante las últimas horas en Baracaldo, Rentería y Andoain, relacionadas con diferentes delitos contra el patrimonio que incluyen robos con violencia, tirones de cadenas a personas de avanzada edad y la sustracción de un vehículo. Los cinco arrestados son hombres de procedencia magrebí, según consta expresamente en las informaciones difundidas por el Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco, y algunos de ellos cuentan con un extenso historial de detenciones e investigaciones anteriores.
El caso más grave por la violencia empleada y por el perfil de las víctimas se ha producido en Rentería, donde la Ertzaintza ha detenido a un joven de 22 años al que atribuye cuatro robos con violencia cometidos durante los últimos 25 días. Tres de las víctimas tenían más de 70 años. El procedimiento utilizado era prácticamente idéntico en todos los casos: el presunto autor abordaba a sus víctimas en plena calle, les arrancaba de un fuerte tirón las cadenas o collares que llevaban al cuello y escapaba inmediatamente después. Los asaltos investigados tuvieron lugar los días 20 y 27 de julio y 10 y 11 de agosto.
Las víctimas fueron tres hombres de 72, 77 y 83 años y una mujer de 64. En uno de los atracos, la situación adquirió especial gravedad cuando un testigo intentó retener al sospechoso y éste, según la investigación policial, le amenazó con un arma blanca. Las pesquisas desarrolladas por agentes de la Ertzaintza de Rentería permitieron relacionar los cuatro asaltos con la misma persona y localizar al sospechoso durante la mañana del viernes.
El historial policial del detenido resulta especialmente significativo. Según ha informado la propia Ertzaintza, se trata de un joven de procedencia magrebí que había sido detenido ya en veinte ocasiones desde 2024, es decir, durante un periodo de poco más de dos años. Tras su última detención fue puesto a disposición de la autoridad judicial, que decretó su ingreso en prisión.
Prácticamente al mismo tiempo, otro episodio se desarrollaba en Baracaldo (Vizcaya). A las cinco de la tarde del viernes, una persona solicitó la presencia de la Ertzaintza en el barrio de Cruces después de que un individuo le hubiera robado la bandolera mediante un empujón. En el interior llevaba un teléfono móvil y una cartera con 250 euros. La víctima facilitó a los agentes la descripción del sospechoso y aseguró, además, que lo conocía porque ya había sufrido anteriormente otros dos robos presuntamente perpetrados por el mismo individuo.
Poco después, los agentes localizaron en las inmediaciones a un hombre que coincidía con la descripción aportada. Entre sus pertenencias encontraron tres teléfonos móviles de procedencia inicialmente desconocida, uno de los cuales pertenecía a la persona que acababa de denunciar el robo. El sospechoso, de 34 años y origen magrebí, fue detenido acusado de un delito de robo con violencia.
Las pesquisas posteriores permitieron descubrir que otro de los teléfonos intervenidos había sido sustraído ese mismo día en una habitación del Hospital Universitario de Cruces, por lo que el arrestado pasó también a figurar como investigado por este segundo hecho. Tampoco se trataba de una persona desconocida para la Policía vasca: acumulaba tres detenciones anteriores y otras nueve investigaciones por hechos de naturaleza similar, según los datos oficiales difundidos por la Ertzaintza.
El tercer episodio comenzó en Andoain, donde al mediodía del jueves fue sustraído un automóvil. Aproximadamente una hora después, una patrulla de la Unidad Territorial de Tráfico de Gipuzkoa localizó el vehículo cuando circulaba de manera errática por la AP-636 a su paso por Zumarraga. Los agentes iniciaron un seguimiento y, con la colaboración de varias patrullas de la comisaría de Oria, lograron finalmente interceptarlo a la altura de Beasain.
Dentro del coche viajaban tres hombres de 25, 27 y 30 años, todos ellos de procedencia magrebí, que fueron arrestados por un presunto delito de hurto de uso de vehículo. La intervención policial reveló además que el hombre que conducía el automóvil carecía de permiso de conducir y dio positivo tanto en alcohol como en drogas, circunstancias por las que se le abrieron las correspondientes diligencias.
También en este caso algunos de los detenidos acumulaban antecedentes policiales. El joven de 25 años, según el Departamento de Seguridad, había sido arrestado anteriormente en trece ocasiones por la Ertzaintza, mientras que el conductor, de 30 años, contaba con otras tres detenciones previas. Los tres quedaron a disposición judicial una vez concluidas las diligencias policiales.
Las tres operaciones, aunque independientes entre sí y sin que exista indicio alguno de conexión entre sus protagonistas, dibujan en apenas unas horas un balance de cinco detenidos, cuatro robos violentos atribuidos a un mismo sospechoso en Rentería, un nuevo robo con violencia y otro hurto investigado en Baracaldo y un vehículo sustraído en Andoain. A ello se añade un dato que aparece reiteradamente en las propias notas policiales: cuatro de los cinco arrestados sobre los que la Ertzaintza ofrece información de antecedentes habían pasado ya anteriormente por dependencias policiales, algunos de ellos en numerosas ocasiones. Según el Gobierno Vasco (PNV-PSE) y la extrema-izquierda de Bildu y Podemos, en el Páis Vasco no hay ningún problema con la inmigración.









