Nueva iniciativa
Nace «Por Ceuta», una iniciativa ciudadana para exigir seguridad, normalidad y una respuesta nacional a la crisis
La nueva plataforma, que se declara transversal e independiente de los partidos políticos, reclama la devolución con garantías de quienes entraron irregularmente, el refuerzo de la frontera europea, mayores recursos para la ciudad y movilizaciones pacíficas en toda España coincidiendo con el Día de Ceuta
![[Img #31022]](https://latribunadelpaisvasco.com/upload/images/08_2026/4653_105610.jpg)
La invasión de Ceuta por miles de inmigrantes ilegales en su mayor parte magrebíes a finales del pasado mes de julio comienza a provocar también una reacción organizada entre la sociedad civil. Bajo el nombre de «Por Ceuta. Iniciativa Ciudadana», acaba de comenzar su actividad una nueva plataforma que pretende canalizar el malestar acumulado durante las últimas semanas y convertirlo en un movimiento cívico de alcance nacional que reclame la recuperación de la seguridad y de la normalidad económica y social en la ciudad autónoma.
La iniciativa se presenta expresamente como «ciudadana, transversal e independiente», sin adscripción a partidos políticos, sindicatos o confesiones religiosas, y ha articulado sus reivindicaciones en un manifiesto fundacional denominado "Por Ceuta y por la Normalidad Cívica". El documento quiere situar el debate, según explican sus impulsores, por encima de las diferencias ideológicas y reclama una actuación conjunta de las administraciones ante una situación que consideran excepcional.
El movimiento aparece apenas tres semanas después de la invasión registrada los días 30 y 31 de julio. El Ministerio del Interior cifró posteriormente en 72.000 las entradas irregulares producidas durante aquella crisis y señaló el 4 de agosto, falsamente, que más de 70.000 de esas personas habían abandonado ya Ceuta. En las semanas posteriores, sin embargo, varios miles continuaban en la ciudad y las autoridades seguían afrontando problemas relacionados con su identificación, alojamiento y situación administrativa. Reuters situaba todavía a mediados de agosto entre 5.000 y 8.000 el número de inmigrantes que permanecían en territorio ceutí. Otras fuentes elevan la cifra hasta olos 25.000.
Es en ese contexto en el que nace «Por Ceuta», que se propone aglutinar a particulares, asociaciones, empresas y otras entidades dispuestas a reclamar una respuesta política y administrativa que permita devolver a la ciudad las condiciones de vida anteriores a la crisis. La plataforma fue presentada públicamente el pasado 20 de agosto y una de sus primeras actuaciones ha sido la creación de un punto de encuentro digital destinado a recopilar adhesiones y coordinar las diferentes iniciativas de apoyo que están apareciendo en distintos lugares de España.
Ceuta «es parte integral e indiscutible de España»
El primer punto del manifiesto entra directamente en una cuestión de especial trascendencia después de las tensiones diplomáticas y políticas de las últimas semanas: la españolidad de Ceuta y su integridad territorial.
«Por Ceuta» sostiene que la ciudad constituye una parte «integral e indiscutible de España» y rechaza cualquier diferenciación de su condición respecto a otras ciudades españolas. Para la plataforma, esta afirmación constituye «la base irrenunciable» sobre la que debe construirse cualquier respuesta política a la actual situación.
La reivindicación adquiere una relevancia añadida después de que la crisis migratoria haya vuelto a situar la soberanía de Ceuta y Melilla en el centro del debate entre España y Marruecos. Precisamente en los últimos días, las declaraciones de responsables marroquíes y la discusión sobre el futuro de los inmigrantes que todavía permanecen en Ceuta han vuelto a tensar las relaciones entre ambos países.
Pero el manifiesto intenta combinar esa reivindicación territorial y de seguridad con una declaración igualmente explícita en defensa de los derechos humanos. Sus promotores sostienen que debe garantizarse la dignidad y la atención adecuada tanto de quienes cruzaron irregularmente la frontera como de los ciudadanos de Ceuta, dos colectivos que, señala el documento, deben recibir «el máximo respeto, protección y consideración cívica».
Este planteamiento resulta especialmente significativo después de unas semanas en las que la emergencia ha adquirido también una dimensión humanitaria. Miles de personas han tenido que ser atendidas por los dispositivos asistenciales, mientras centenares han permanecido en instalaciones improvisadas o en condiciones muy precarias. Reuters ha documentado además situaciones de especial vulnerabilidad entre mujeres y menores y denuncias por agresiones sexuales durante las semanas posteriores a la entrada masiva.
Retorno a los países de origen
El tercer punto del manifiesto aborda una de las cuestiones más controvertidas de la crisis. «Por Ceuta» reclama la vuelta a sus países de origen de las personas que entraron irregularmente, aunque introduce expresamente dos condiciones: que se respeten las excepciones derivadas del derecho humanitario y que todos los procedimientos se realicen con garantías legales.
La plataforma habla concretamente de un «retorno acompañado, seguro y prioritario» y solicita que se gestione «a la mayor brevedad posible» la salida de las personas desplazadas, salvo en aquellos casos que necesiten especial protección.
«La frontera sur de Europa»
Otro de los grandes ejes del nuevo movimiento es la seguridad. El manifiesto exige al Estado un incremento urgente de los medios humanos, técnicos y materiales desplegados en la ciudad con el objetivo de impedir que pueda repetirse una entrada fronteriza de las dimensiones de la registrada a finales de julio.
Para «Por Ceuta», el perímetro ceutí debe ser considerado no solamente como una frontera española sino como «la frontera sur de Europa», circunstancia que, a juicio de sus promotores, obliga al Estado y a las instituciones europeas a asumir una responsabilidad especial en su protección.
La plataforma vincula además esta cuestión directamente con la vida cotidiana. Sus promotores señalan que los ceutíes deben poder volver a utilizar con tranquilidad calles, plazas, playas y parques y recuperar las rutinas que quedaron alteradas durante la emergencia. «Los ceutíes necesitan y merecen la tranquilidad de pasear con sus familias [...] con total seguridad», afirma el manifiesto.
Esa demanda de recuperación de la normalidad se ha convertido durante las últimas semanas en uno de los principales elementos de las movilizaciones ciudadanas en Ceuta. El pasado 9 de agosto representantes de las comunidades cristiana, musulmana, hebrea e hindú, junto con asociaciones vecinales y otras organizaciones, convocaron una concentración bajo el lema «Basta ya. Ceuta no se rinde», en un intento de proyectar una imagen de unidad de la sociedad ceutí ante la crisis.
La reivindicación ha llegado incluso al fútbol. La AD Ceuta ha convertido sus últimos encuentros en un escaparate de solidaridad con la ciudad y este fin de semana los jugadores saltaron al estadio Alfonso Murube con el mensaje «Ceuta no se vende, Ceuta se defiende», mientras el equipo realizó un gesto de protesta permaneciendo inicialmente inmóvil sobre el terreno de juego.
Un plan extraordinario para una ciudad desbordada
El último gran apartado del manifiesto reclama un Plan Integral de Recursos para la Normalidad Económica y Social. La plataforma considera que la emergencia no se limita a una cuestión migratoria o de seguridad, sino que ha provocado consecuencias sobre el comercio, la hostelería, la asistencia sanitaria y el funcionamiento de la Administración.
Entre sus peticiones se encuentran programas extraordinarios de apoyo a las empresas locales, el refuerzo de los servicios sanitarios —que, según el movimiento, arrastraban ya previamente importantes carencias— y el aumento del personal administrativo destinado a gestionar los procedimientos acumulados durante la crisis.
El planteamiento queda resumido en una de las frases centrales del documento fundacional: «Los ceutíes no pedimos más que nadie, pero no aceptamos menos». La plataforma reclama para la ciudad los mismos recursos, servicios y niveles de protección de los que dispone cualquier otra parte de España.
Llevar la protesta al resto de España
Pero «Por Ceuta» no pretende limitar su actividad a la publicación de un manifiesto. Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es su intención de convertir la solidaridad con la ciudad en una movilización extendida por diferentes puntos de España, especialmente alrededor del próximo 2 de septiembre, Día de Ceuta.
La plataforma ha creado en su página web un directorio destinado a recopilar las manifestaciones y concentraciones que se convoquen en diferentes ciudades. Sus responsables subrayan que no son ellos quienes organizan necesariamente esos actos, sino que su función consiste en reunir, verificar y difundir convocatorias promovidas por particulares o entidades independientes. La organización exige que todas ellas sean «cívicas, pacíficas y abiertas a todos».
Ya han aparecido además iniciativas fuera de la ciudad autónoma. En Cartagena, por ejemplo, el grupo municipal MC ha propuesto que el Ayuntamiento ice la bandera ceutí el próximo 2 de septiembre y celebre un acto institucional de solidaridad, con la intención expresa de que el gesto pueda extenderse a otros municipios españoles.
«Por Ceuta» ha habilitado igualmente un Libro de Apoyo en el que pueden participar tanto ciudadanos particulares como empresas y organizaciones. La intención declarada es recopilar esos mensajes y entregarlos posteriormente de manera formal a las autoridades.
Aunque la iniciativa insiste reiteradamente en su independencia política, la propia documentación legal de porceuta.es aporta un dato sobre su estructura: la titular del sitio web y responsable del tratamiento de los datos es Septem Startup, una entidad sin ánimo de lucro nacida en 2023 y domiciliada en Ceuta. La plataforma señala expresamente que la información recopilada no será utilizada con fines comerciales, publicitarios o partidistas y que estará destinada a iniciativas relacionadas con la ciudad.
La aparición de «Por Ceuta» introduce así un nuevo actor en una crisis que comenzó siendo fronteriza y migratoria, pero que en apenas tres semanas se ha transformado, mientras el tirano Pedro Sánchez sigue de vacaciones, también en una cuestión social, económica, diplomática y política de alcance nacional. Su objetivo declarado es sencillo: que la emergencia no desaparezca de la agenda pública mientras miles de personas continúen en una situación incierta y mientras los ciudadanos de Ceuta consideren que no han recuperado plenamente su vida cotidiana.
El manifiesto termina precisamente con una llamada a superar cualquier división partidista. No se dirige a una formación concreta, sino «a todos los representantes políticos —sean del partido que sean—» para exigirles que trabajen conjuntamente por la recuperación de la normalidad.
A pocos días del 2 de septiembre, la fecha elegida para intentar trasladar las reivindicaciones de Ceuta al resto de España, queda por comprobar ahora hasta dónde puede llegar una plataforma nacida de una crisis que ha dejado una profunda huella en la ciudad. Su mensaje fundacional, en cualquier caso, sintetiza la pretensión con la que comienza su andadura: humanidad para quienes sufrieron la tragedia, seguridad para quienes viven en Ceuta y una respuesta del Estado capaz de devolver a la ciudad la normalidad perdida.
La nueva plataforma, que se declara transversal e independiente de los partidos políticos, reclama la devolución con garantías de quienes entraron irregularmente, el refuerzo de la frontera europea, mayores recursos para la ciudad y movilizaciones pacíficas en toda España coincidiendo con el Día de Ceuta
![[Img #31022]](https://latribunadelpaisvasco.com/upload/images/08_2026/4653_105610.jpg)
La invasión de Ceuta por miles de inmigrantes ilegales en su mayor parte magrebíes a finales del pasado mes de julio comienza a provocar también una reacción organizada entre la sociedad civil. Bajo el nombre de «Por Ceuta. Iniciativa Ciudadana», acaba de comenzar su actividad una nueva plataforma que pretende canalizar el malestar acumulado durante las últimas semanas y convertirlo en un movimiento cívico de alcance nacional que reclame la recuperación de la seguridad y de la normalidad económica y social en la ciudad autónoma.
La iniciativa se presenta expresamente como «ciudadana, transversal e independiente», sin adscripción a partidos políticos, sindicatos o confesiones religiosas, y ha articulado sus reivindicaciones en un manifiesto fundacional denominado "Por Ceuta y por la Normalidad Cívica". El documento quiere situar el debate, según explican sus impulsores, por encima de las diferencias ideológicas y reclama una actuación conjunta de las administraciones ante una situación que consideran excepcional.
El movimiento aparece apenas tres semanas después de la invasión registrada los días 30 y 31 de julio. El Ministerio del Interior cifró posteriormente en 72.000 las entradas irregulares producidas durante aquella crisis y señaló el 4 de agosto, falsamente, que más de 70.000 de esas personas habían abandonado ya Ceuta. En las semanas posteriores, sin embargo, varios miles continuaban en la ciudad y las autoridades seguían afrontando problemas relacionados con su identificación, alojamiento y situación administrativa. Reuters situaba todavía a mediados de agosto entre 5.000 y 8.000 el número de inmigrantes que permanecían en territorio ceutí. Otras fuentes elevan la cifra hasta olos 25.000.
Es en ese contexto en el que nace «Por Ceuta», que se propone aglutinar a particulares, asociaciones, empresas y otras entidades dispuestas a reclamar una respuesta política y administrativa que permita devolver a la ciudad las condiciones de vida anteriores a la crisis. La plataforma fue presentada públicamente el pasado 20 de agosto y una de sus primeras actuaciones ha sido la creación de un punto de encuentro digital destinado a recopilar adhesiones y coordinar las diferentes iniciativas de apoyo que están apareciendo en distintos lugares de España.
Ceuta «es parte integral e indiscutible de España»
El primer punto del manifiesto entra directamente en una cuestión de especial trascendencia después de las tensiones diplomáticas y políticas de las últimas semanas: la españolidad de Ceuta y su integridad territorial.
«Por Ceuta» sostiene que la ciudad constituye una parte «integral e indiscutible de España» y rechaza cualquier diferenciación de su condición respecto a otras ciudades españolas. Para la plataforma, esta afirmación constituye «la base irrenunciable» sobre la que debe construirse cualquier respuesta política a la actual situación.
La reivindicación adquiere una relevancia añadida después de que la crisis migratoria haya vuelto a situar la soberanía de Ceuta y Melilla en el centro del debate entre España y Marruecos. Precisamente en los últimos días, las declaraciones de responsables marroquíes y la discusión sobre el futuro de los inmigrantes que todavía permanecen en Ceuta han vuelto a tensar las relaciones entre ambos países.
Pero el manifiesto intenta combinar esa reivindicación territorial y de seguridad con una declaración igualmente explícita en defensa de los derechos humanos. Sus promotores sostienen que debe garantizarse la dignidad y la atención adecuada tanto de quienes cruzaron irregularmente la frontera como de los ciudadanos de Ceuta, dos colectivos que, señala el documento, deben recibir «el máximo respeto, protección y consideración cívica».
Este planteamiento resulta especialmente significativo después de unas semanas en las que la emergencia ha adquirido también una dimensión humanitaria. Miles de personas han tenido que ser atendidas por los dispositivos asistenciales, mientras centenares han permanecido en instalaciones improvisadas o en condiciones muy precarias. Reuters ha documentado además situaciones de especial vulnerabilidad entre mujeres y menores y denuncias por agresiones sexuales durante las semanas posteriores a la entrada masiva.
Retorno a los países de origen
El tercer punto del manifiesto aborda una de las cuestiones más controvertidas de la crisis. «Por Ceuta» reclama la vuelta a sus países de origen de las personas que entraron irregularmente, aunque introduce expresamente dos condiciones: que se respeten las excepciones derivadas del derecho humanitario y que todos los procedimientos se realicen con garantías legales.
La plataforma habla concretamente de un «retorno acompañado, seguro y prioritario» y solicita que se gestione «a la mayor brevedad posible» la salida de las personas desplazadas, salvo en aquellos casos que necesiten especial protección.
«La frontera sur de Europa»
Otro de los grandes ejes del nuevo movimiento es la seguridad. El manifiesto exige al Estado un incremento urgente de los medios humanos, técnicos y materiales desplegados en la ciudad con el objetivo de impedir que pueda repetirse una entrada fronteriza de las dimensiones de la registrada a finales de julio.
Para «Por Ceuta», el perímetro ceutí debe ser considerado no solamente como una frontera española sino como «la frontera sur de Europa», circunstancia que, a juicio de sus promotores, obliga al Estado y a las instituciones europeas a asumir una responsabilidad especial en su protección.
La plataforma vincula además esta cuestión directamente con la vida cotidiana. Sus promotores señalan que los ceutíes deben poder volver a utilizar con tranquilidad calles, plazas, playas y parques y recuperar las rutinas que quedaron alteradas durante la emergencia. «Los ceutíes necesitan y merecen la tranquilidad de pasear con sus familias [...] con total seguridad», afirma el manifiesto.
Esa demanda de recuperación de la normalidad se ha convertido durante las últimas semanas en uno de los principales elementos de las movilizaciones ciudadanas en Ceuta. El pasado 9 de agosto representantes de las comunidades cristiana, musulmana, hebrea e hindú, junto con asociaciones vecinales y otras organizaciones, convocaron una concentración bajo el lema «Basta ya. Ceuta no se rinde», en un intento de proyectar una imagen de unidad de la sociedad ceutí ante la crisis.
La reivindicación ha llegado incluso al fútbol. La AD Ceuta ha convertido sus últimos encuentros en un escaparate de solidaridad con la ciudad y este fin de semana los jugadores saltaron al estadio Alfonso Murube con el mensaje «Ceuta no se vende, Ceuta se defiende», mientras el equipo realizó un gesto de protesta permaneciendo inicialmente inmóvil sobre el terreno de juego.
Un plan extraordinario para una ciudad desbordada
El último gran apartado del manifiesto reclama un Plan Integral de Recursos para la Normalidad Económica y Social. La plataforma considera que la emergencia no se limita a una cuestión migratoria o de seguridad, sino que ha provocado consecuencias sobre el comercio, la hostelería, la asistencia sanitaria y el funcionamiento de la Administración.
Entre sus peticiones se encuentran programas extraordinarios de apoyo a las empresas locales, el refuerzo de los servicios sanitarios —que, según el movimiento, arrastraban ya previamente importantes carencias— y el aumento del personal administrativo destinado a gestionar los procedimientos acumulados durante la crisis.
El planteamiento queda resumido en una de las frases centrales del documento fundacional: «Los ceutíes no pedimos más que nadie, pero no aceptamos menos». La plataforma reclama para la ciudad los mismos recursos, servicios y niveles de protección de los que dispone cualquier otra parte de España.
Llevar la protesta al resto de España
Pero «Por Ceuta» no pretende limitar su actividad a la publicación de un manifiesto. Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es su intención de convertir la solidaridad con la ciudad en una movilización extendida por diferentes puntos de España, especialmente alrededor del próximo 2 de septiembre, Día de Ceuta.
La plataforma ha creado en su página web un directorio destinado a recopilar las manifestaciones y concentraciones que se convoquen en diferentes ciudades. Sus responsables subrayan que no son ellos quienes organizan necesariamente esos actos, sino que su función consiste en reunir, verificar y difundir convocatorias promovidas por particulares o entidades independientes. La organización exige que todas ellas sean «cívicas, pacíficas y abiertas a todos».
Ya han aparecido además iniciativas fuera de la ciudad autónoma. En Cartagena, por ejemplo, el grupo municipal MC ha propuesto que el Ayuntamiento ice la bandera ceutí el próximo 2 de septiembre y celebre un acto institucional de solidaridad, con la intención expresa de que el gesto pueda extenderse a otros municipios españoles.
«Por Ceuta» ha habilitado igualmente un Libro de Apoyo en el que pueden participar tanto ciudadanos particulares como empresas y organizaciones. La intención declarada es recopilar esos mensajes y entregarlos posteriormente de manera formal a las autoridades.
Aunque la iniciativa insiste reiteradamente en su independencia política, la propia documentación legal de porceuta.es aporta un dato sobre su estructura: la titular del sitio web y responsable del tratamiento de los datos es Septem Startup, una entidad sin ánimo de lucro nacida en 2023 y domiciliada en Ceuta. La plataforma señala expresamente que la información recopilada no será utilizada con fines comerciales, publicitarios o partidistas y que estará destinada a iniciativas relacionadas con la ciudad.
La aparición de «Por Ceuta» introduce así un nuevo actor en una crisis que comenzó siendo fronteriza y migratoria, pero que en apenas tres semanas se ha transformado, mientras el tirano Pedro Sánchez sigue de vacaciones, también en una cuestión social, económica, diplomática y política de alcance nacional. Su objetivo declarado es sencillo: que la emergencia no desaparezca de la agenda pública mientras miles de personas continúen en una situación incierta y mientras los ciudadanos de Ceuta consideren que no han recuperado plenamente su vida cotidiana.
El manifiesto termina precisamente con una llamada a superar cualquier división partidista. No se dirige a una formación concreta, sino «a todos los representantes políticos —sean del partido que sean—» para exigirles que trabajen conjuntamente por la recuperación de la normalidad.
A pocos días del 2 de septiembre, la fecha elegida para intentar trasladar las reivindicaciones de Ceuta al resto de España, queda por comprobar ahora hasta dónde puede llegar una plataforma nacida de una crisis que ha dejado una profunda huella en la ciudad. Su mensaje fundacional, en cualquier caso, sintetiza la pretensión con la que comienza su andadura: humanidad para quienes sufrieron la tragedia, seguridad para quienes viven en Ceuta y una respuesta del Estado capaz de devolver a la ciudad la normalidad perdida.





















