Viernes, 28 de Agosto de 2026

Actualizada Jueves, 27 de Agosto de 2026 a las 17:01:54 horas

Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

Jueves, 27 de Agosto de 2026 Tiempo de lectura:

Emboscada al amanecer en Ceuta: doce inmigrantes invasores detenidos tras apedrear, perseguir y herir a cuatro militares

Un grupo de entre treinta y cuarenta personas rodeó en Benzú un vehículo del Ejército, hirió a cuatro regulares y obligó a sus ocupantes a escapar a pie mientras continuaban lanzándoles piedras. La Policía Nacional y la Guardia Civil mantienen abierta la investigación para identificar al resto de los participantes

 

[Img #31055]

 

Eran aproximadamente las cinco y media de la madrugada cuando una patrulla militar se dirigía hacia uno de los puntos de vigilancia establecidos en la zona de Benzú, en el extremo noroccidental de Ceuta. Los integrantes de la cuarta compañía del Grupo de Regulares viajaban en un vehículo sin blindaje, aparentemente dispuestos a relevar o reforzar a los efectivos encargados de controlar uno de los territorios más sensibles de la ciudad autónoma. Entonces, según la reconstrucción realizada por fuentes policiales, varias decenas de inmigrantes salieron desde distintos puntos, rodearon el automóvil y comenzaron a lanzar contra él piedras de grandes dimensiones.

 

Lo ocurrido después no fue un simple altercado ni una reacción espontánea ante una actuación policial. Las propias fuentes encargadas de investigar los hechos hablan de una especie de emboscada. El vehículo quedó sometido a una lluvia de piedras que rompió su seguridad, causó daños de consideración y obligó a los cuatro militares que viajaban en su interior a abandonarlo. Permanecer dentro del automóvil, que no estaba preparado para resistir un ataque de aquellas características, podía convertirlos en blancos inmóviles. Salir, sin embargo, tampoco puso fin a la agresión.

 

Mientras una parte del grupo permanecía junto al vehículo y continuaba apedreándolo, otros individuos persiguieron a los militares cuando estos trataban de alejarse a pie en dirección a Calamocarro. Durante la huida siguieron lanzándoles piedras, algunas de las cuales alcanzaron a los soldados y les causaron golpes, contusiones y lesiones en distintas partes del cuerpo. Los cuatro consiguieron finalmente pedir auxilio a través del teléfono de emergencias 112, lo que permitió movilizar a la Policía Nacional y a la Guardia Civil.

 

La llegada de las fuerzas de seguridad provocó la dispersión de los presuntos atacantes. Algunos escaparon hacia las inmediaciones de Benzú; otros buscaron refugio entre la playa, las elevaciones del terreno y las denominadas colleras, los pasos y barrancos que atraviesan una zona de complicada vigilancia. Varios de los perseguidos llegaron incluso a lanzarse al mar con la intención de evitar su detención, circunstancia que obligó a intervenir al Servicio Marítimo de la Guardia Civil.

 

El dispositivo policial desarrollado después del ataque permitió detener a doce personas de nacionalidad marroquí por su presunta participación en los hechos. Las diligencias continúan abiertas, por lo que no se descartan nuevas identificaciones ni arrestos. El grupo que rodeó el vehículo habría estado formado, de acuerdo con las primeras estimaciones, por entre treinta y cuarenta individuos, una cifra muy superior al número de detenidos hasta el momento.

 

Los cuatro miembros del Ejército fueron atendidos por las lesiones sufridas durante la agresión. Las informaciones disponibles señalan que presentaban dolores en los brazos y en la espalda, además de diversos traumatismos provocados por los impactos. Aunque inicialmente algunos medios ofrecieron cifras distintas sobre el número de heridos y arrestados, la información actualizada de la Delegación del Gobierno y de la Jefatura Superior de Policía sitúa el balance en cuatro militares lesionados y doce detenidos. El vehículo militar sufrió también numerosos desperfectos.

 

Los soldados atacados pertenecen al Grupo de Regulares de Ceuta número 54, una de las unidades más emblemáticas del Ejército español y profundamente vinculada a la historia de la ciudad. Durante la actual crisis fronteriza, sus efectivos participan en labores de vigilancia en Benzú y en el monte García Aldave, un territorio abrupto desde el que se domina buena parte del perímetro fronterizo y de la costa norte ceutí.

 

La misión de los militares consistía en desplazarse hasta el puesto desde el que debían realizar su patrulla. No se encontraban participando en una operación policial ni efectuando detenciones. El ataque se produjo, según los testimonios recopilados, durante el trayecto hacia el punto de vigilancia y en un momento en que los efectivos carecían del apoyo inmediato de otras unidades.

 

Un compañero de los agredidos, que no se encontraba de servicio durante aquella madrugada, explicó a RTVE que los atacantes comenzaron a salir de la playa y del monte antes de arrojar las piedras. Su testimonio coincide con la descripción policial de una acción realizada desde distintos puntos y dirigida contra el vehículo antes de que sus ocupantes pudieran alcanzar el lugar asignado. Corresponderá ahora a la investigación determinar si existió una organización previa, qué grado de coordinación mantuvieron los participantes y si el objetivo era específicamente la patrulla militar.

 

La Asociación Unificada de Guardias Civiles trasladó públicamente su reconocimiento a los soldados por su actuación en una situación que calificó de «extrema dificultad». La organización destacó que los militares fueron atacados con piedras de gran tamaño y tuvieron que abandonar el automóvil para proteger sus vidas. También la Asociación de Tropa y Marinería Española expresó su «más firme repulsa» por la agresión sufrida por los componentes de la patrulla.

 

El ataque de Benzú no constituye un episodio aislado dentro de la situación que atraviesa Ceuta. Se produjo al término de una jornada marcada por las protestas ciudadanas, el despliegue de unidades antidisturbios y diversos enfrentamientos en las playas donde permanecen asentados grupos de inmigrantes.

 

Durante la tarde anterior, miles de ceutíes volvieron a concentrarse ante la Delegación del Gobierno para exigir medidas frente a la crisis migratoria y reclamar la dimisión de los responsables políticos. La protesta reflejó el creciente malestar de una parte de la población después de casi un mes de presión sobre los servicios públicos, presencia de asentamientos improvisados y sucesivos incidentes de seguridad.

 

Tras la concentración, varios centenares de personas se dirigieron hacia las playas del Trampolín y Benítez, donde se encontraban numerosos inmigrantes. De acuerdo con las fuentes policiales citadas por varios medios, los agentes tuvieron que intervenir para impedir enfrentamientos directos. En algunos puntos fueron arrojadas al mar mantas, colchones y otras pertenencias de los inmigrantes, mientras las unidades desplegadas empleaban salvas, botes de humo y cordones policiales para separar a los grupos.

 

Fue después de esa noche de disturbios cuando se produjo la agresión contra los regulares. Aunque ambos episodios forman parte del mismo escenario de tensión, no existen por el momento datos que permitan establecer una relación operativa entre los altercados de las playas y el ataque sufrido por la patrulla militar. Lo que sí muestran es el grado de deterioro alcanzado por la convivencia y la rapidez con la que cualquier incidente puede desencadenar nuevos episodios de violencia.

 

Benzú es uno de los lugares más complejos del perímetro ceutí. La combinación de costa, elevaciones montañosas, caminos estrechos y zonas de vegetación dificulta la vigilancia y proporciona numerosos lugares en los que ocultarse. En las últimas semanas, el área ha adquirido una importancia especial tanto por los movimientos de inmigrantes como por la actividad de las redes que intentan trasladarlos clandestinamente hasta la península.

 

La Policía Nacional anunció recientemente la desarticulación de organizaciones que cobraban miles de euros por sacar de Ceuta a inmigrantes llegados durante la crisis. Las investigaciones revelaron que algunas travesías se efectuaban de noche, en embarcaciones precarias y sin las mínimas condiciones de seguridad. El pasado 13 de agosto, además, fue localizada una lancha rápida en la costa de Benzú dentro de una operación vinculada a estas redes.

 

Este contexto explica el refuerzo de la presencia militar y policial en la zona, pero también revela los límites de un despliegue obligado a vigilar simultáneamente la frontera terrestre, las playas, los montes, los asentamientos improvisados y las posibles rutas marítimas de salida. El ataque contra los regulares introduce ahora un nuevo factor: la posibilidad de que los efectivos encargados de la vigilancia se conviertan directamente en objetivo de grupos numerosos.

 

La investigación deberá aclarar si la agresión fue preparada, si respondió a la intención de alejar a la patrulla de algún punto concreto o si se trató de una acción colectiva surgida en medio de la tensión de la madrugada. También deberá establecer la participación individual de cada detenido, una cuestión indispensable para determinar las responsabilidades penales. Hasta que esas diligencias concluyan, el término «emboscada» debe entenderse como la descripción empleada por las fuentes policiales y no como una calificación judicial definitiva.

 

La imagen que deja el episodio es, en cualquier caso, especialmente grave: cuatro soldados abandonando un vehículo militar dañado, escapando a pie bajo una lluvia de piedras y pidiendo auxilio mientras sus perseguidores se dispersaban entre el monte y el mar. Ceuta amaneció con doce detenidos, cuatro regulares heridos y una certeza difícil de ocultar: la crisis migratoria ha dejado de limitarse a un problema de acogida y gestión administrativa para convertirse también en una crisis de seguridad, orden público y autoridad del Estado.

Portada

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.