Han disminuido la oferta en un 38%
Los Gobiernos de Pedro Sánchez han aumentado un 74% el precio de la vivienda
El balance de idealista sitúa el precio del alquiler un 45,2% por encima del nivel de junio de 2018. En las capitales vascas, la oferta anunciada de pisos en arrendamiento cae un 75,9% en San Sebastián, un 71,6% en Bilbao y un 40,6% en Vitoria
![[Img #31271]](https://latribunadelpaisvasco.com/upload/images/10_2026/3175_anncapictures-planning-3536757_1280.jpg)
España afronta las elecciones generales del próximo 29 de noviembre con un mercado residencial marcado por el encarecimiento de la vivienda y la reducción de la oferta disponible. Según el balance publicado por idealista/news, firmado por David Marrero y actualizado el 6 de octubre, el precio anunciado de la vivienda usada ha aumentado un 74,4% desde junio de 2018, mientras que el del alquiler ha crecido un 45,2%. En paralelo, la oferta de inmuebles anunciados en el portal se ha reducido alrededor de un 38% tanto en venta como en arrendamiento, entre el segundo trimestre de 2018 y el mismo periodo de 2026.
La combinación de precios elevados, menos anuncios disponibles y una mayor presión sobre cada vivienda dibuja un escenario de acceso más difícil para quienes buscan comprar o alquilar. El balance abarca los algo más de ocho años transcurridos desde la llegada de Pedro Sánchez a la presidencia del Gobierno y sitúa la vivienda en el centro del debate electoral, después del rechazo parlamentario de los dos decretos impulsados por el Ejecutivo y del anuncio de adelanto de los comicios.
El alquiler cerró septiembre en una media nacional de 15,1 euros por metro cuadrado al mes, un 5,6% más que un año antes. Aunque el índice registra una bajada trimestral del 0,4%, permanece cerca del máximo alcanzado en julio, cuando se situó en 15,3 euros. En junio de 2018, la referencia era de 10,4 euros por metro cuadrado. Como ejemplo aritmético, aplicar esas medias a un piso de 80 metros cuadrados supone pasar de 832 a 1.208 euros mensuales: 376 euros más cada mes. El cálculo ilustra la magnitud del incremento, sin representar el precio de una vivienda concreta.
Las diferencias territoriales son pronunciadas. Alicante encabeza el aumento del alquiler entre las ciudades incluidas en la tabla, con un 101,4%, seguida de Valencia, con un 94%. Málaga registra un encarecimiento del 73,7%; Palma, del 64,7%; A Coruña, del 60,6%; y Murcia, del 59,7%. Madrid alcanza los 23,4 euros por metro cuadrado al mes, tras subir un 51,9%, mientras Barcelona se sitúa en 20,1 euros, con un incremento del 22,6%.
El caso de las capitales vascas muestra que una subida inferior a la media española puede coexistir con una contracción muy intensa de la oferta. En San Sebastián, el alquiler anunciado pasa de 14,5 a 18,4 euros por metro cuadrado al mes, un 26,9% más. Bilbao sube de 11,9 a 15,7 euros, un 31,9%, y Vitoria, de 9,1 a 12,3 euros, un 35,2%. Las tres ciudades parten de situaciones distintas, pero comparten una reducción de los inmuebles disponibles en el portal.
Entre el segundo trimestre de 2018 y el de 2026, la oferta anunciada de alquiler cae un 75,9% en San Sebastián y un 71,6% en Bilbao. Vitoria pierde un 40,6%. En términos de proporción, el volumen de anuncios de San Sebastián queda aproximadamente en una cuarta parte del registrado ocho años antes, y el de Bilbao, por debajo de un tercio. Barcelona presenta una contracción todavía mayor, del 84%, la más intensa de las ciudades recogidas en el análisis.
El retroceso también alcanza a Lérida y Tarragona, ambas con un 64,9%; A Coruña, con un 54%; Pamplona, con un 52,6%; y Gerona, con un 50%. Fuera de ese grupo, Valencia pierde un 44,4% de la oferta, Madrid un 44,2% y Sevilla un 42,7%. Málaga registra una reducción mucho menor, del 7,5%, pese a su fuerte subida de precios. Estos contrastes muestran que las trayectorias del encarecimiento y de la oferta no son idénticas en todos los mercados.
Sobre esa disponibilidad más limitada recae una presión creciente. Según idealista/data, la demanda relativa de alquiler aumenta un 423% en España, lo que supone multiplicarse por 5,23. El indicador mide los contactos o solicitudes de información por anuncio: permite aproximar la competencia sobre las viviendas ofertadas, pero no representa un recuento de personas distintas que necesitan alojamiento. También puede aumentar cuando disminuye el número de anuncios entre los que se distribuyen los contactos.
En Bilbao, este indicador crece un 680%; en Vitoria, un 590%; y en San Sebastián, un 401%. Los aumentos más elevados de la tabla aparecen en Lérida, con un 2.831%, y Tarragona, con un 1.910%, mientras Barcelona registra un 889% y Zaragoza un 974%. La comparación muestra una concentración mucho mayor de solicitudes sobre cada anuncio disponible, aunque por sí sola no permite separar cuánto corresponde al crecimiento de los interesados y cuánto a la reducción de la oferta.
La compraventa presenta otro frente de encarecimiento. El precio anunciado de la vivienda usada alcanza en septiembre los 2.930 euros por metro cuadrado, frente a los 1.680 de junio de 2018. La subida acumulada es del 74,4%, y el incremento interanual, del 11,8%. Según el artículo de idealista/news, el índice encadena 21 meses con aumentos anuales de dos dígitos y permanece apenas tres euros por debajo del máximo de julio, situado en 2.933 euros por metro cuadrado.
Valencia registra un aumento del 102,5% desde junio de 2018, Málaga del 99,7%, Palma del 96% y Alicante del 94,4%. Madrid sube un 79,4%, hasta los 6.458 euros por metro cuadrado. San Sebastián supera esa referencia y alcanza los 6.726 euros, el nivel más alto entre las ciudades de la tabla, después de encarecerse un 58,4%. Bilbao se sitúa en 4.180 euros, un 41,5% más, y Vitoria en 3.085 euros, con una subida del 50,6%.
La oferta anunciada de vivienda usada en venta se reduce un 38,4% en el conjunto nacional. Las capitales vascas presentan descensos mayores: Bilbao pierde un 67,9%; Vitoria, un 66%; y San Sebastián, un 51,6%. A Coruña registra una caída del 71,8%, mientras Zaragoza retrocede un 60,2% y Valencia un 58,6%. Madrid, en cambio, pierde un 15,7%, y Barcelona un 26%. La presión de la demanda relativa de compra aumenta un 314% en España; en Bilbao sube un 421%, en Vitoria un 550% y en San Sebastián un 256%.
El balance de idealista/news incorpora una valoración crítica de la política de vivienda del Gobierno. Su autor sostiene que las restricciones aplicadas al alquiler y la inseguridad jurídica han contribuido a que algunos propietarios retiren sus inmuebles del mercado habitual o los destinen a arrendamientos de temporada. El artículo vincula esa evolución con las medidas adoptadas durante la pandemia, las limitaciones posteriores a las actualizaciones de rentas y la Ley de Vivienda de 2023.
La vivienda llega así a la campaña electoral con dos obstáculos simultáneos: el coste de acceso y la disponibilidad de inmuebles. En las capitales vascas, los datos muestran que el problema no se limita al encarecimiento. También se ha reducido considerablemente la oferta anunciada sobre la que pueden elegir quienes buscan un hogar. El balance de idealista sitúa esa combinación de precios próximos a máximos y menor disponibilidad entre los principales asuntos que acompañarán a los ciudadanos a las urnas.
El balance de idealista sitúa el precio del alquiler un 45,2% por encima del nivel de junio de 2018. En las capitales vascas, la oferta anunciada de pisos en arrendamiento cae un 75,9% en San Sebastián, un 71,6% en Bilbao y un 40,6% en Vitoria
![[Img #31271]](https://latribunadelpaisvasco.com/upload/images/10_2026/3175_anncapictures-planning-3536757_1280.jpg)
España afronta las elecciones generales del próximo 29 de noviembre con un mercado residencial marcado por el encarecimiento de la vivienda y la reducción de la oferta disponible. Según el balance publicado por idealista/news, firmado por David Marrero y actualizado el 6 de octubre, el precio anunciado de la vivienda usada ha aumentado un 74,4% desde junio de 2018, mientras que el del alquiler ha crecido un 45,2%. En paralelo, la oferta de inmuebles anunciados en el portal se ha reducido alrededor de un 38% tanto en venta como en arrendamiento, entre el segundo trimestre de 2018 y el mismo periodo de 2026.
La combinación de precios elevados, menos anuncios disponibles y una mayor presión sobre cada vivienda dibuja un escenario de acceso más difícil para quienes buscan comprar o alquilar. El balance abarca los algo más de ocho años transcurridos desde la llegada de Pedro Sánchez a la presidencia del Gobierno y sitúa la vivienda en el centro del debate electoral, después del rechazo parlamentario de los dos decretos impulsados por el Ejecutivo y del anuncio de adelanto de los comicios.
El alquiler cerró septiembre en una media nacional de 15,1 euros por metro cuadrado al mes, un 5,6% más que un año antes. Aunque el índice registra una bajada trimestral del 0,4%, permanece cerca del máximo alcanzado en julio, cuando se situó en 15,3 euros. En junio de 2018, la referencia era de 10,4 euros por metro cuadrado. Como ejemplo aritmético, aplicar esas medias a un piso de 80 metros cuadrados supone pasar de 832 a 1.208 euros mensuales: 376 euros más cada mes. El cálculo ilustra la magnitud del incremento, sin representar el precio de una vivienda concreta.
Las diferencias territoriales son pronunciadas. Alicante encabeza el aumento del alquiler entre las ciudades incluidas en la tabla, con un 101,4%, seguida de Valencia, con un 94%. Málaga registra un encarecimiento del 73,7%; Palma, del 64,7%; A Coruña, del 60,6%; y Murcia, del 59,7%. Madrid alcanza los 23,4 euros por metro cuadrado al mes, tras subir un 51,9%, mientras Barcelona se sitúa en 20,1 euros, con un incremento del 22,6%.
El caso de las capitales vascas muestra que una subida inferior a la media española puede coexistir con una contracción muy intensa de la oferta. En San Sebastián, el alquiler anunciado pasa de 14,5 a 18,4 euros por metro cuadrado al mes, un 26,9% más. Bilbao sube de 11,9 a 15,7 euros, un 31,9%, y Vitoria, de 9,1 a 12,3 euros, un 35,2%. Las tres ciudades parten de situaciones distintas, pero comparten una reducción de los inmuebles disponibles en el portal.
Entre el segundo trimestre de 2018 y el de 2026, la oferta anunciada de alquiler cae un 75,9% en San Sebastián y un 71,6% en Bilbao. Vitoria pierde un 40,6%. En términos de proporción, el volumen de anuncios de San Sebastián queda aproximadamente en una cuarta parte del registrado ocho años antes, y el de Bilbao, por debajo de un tercio. Barcelona presenta una contracción todavía mayor, del 84%, la más intensa de las ciudades recogidas en el análisis.
El retroceso también alcanza a Lérida y Tarragona, ambas con un 64,9%; A Coruña, con un 54%; Pamplona, con un 52,6%; y Gerona, con un 50%. Fuera de ese grupo, Valencia pierde un 44,4% de la oferta, Madrid un 44,2% y Sevilla un 42,7%. Málaga registra una reducción mucho menor, del 7,5%, pese a su fuerte subida de precios. Estos contrastes muestran que las trayectorias del encarecimiento y de la oferta no son idénticas en todos los mercados.
Sobre esa disponibilidad más limitada recae una presión creciente. Según idealista/data, la demanda relativa de alquiler aumenta un 423% en España, lo que supone multiplicarse por 5,23. El indicador mide los contactos o solicitudes de información por anuncio: permite aproximar la competencia sobre las viviendas ofertadas, pero no representa un recuento de personas distintas que necesitan alojamiento. También puede aumentar cuando disminuye el número de anuncios entre los que se distribuyen los contactos.
En Bilbao, este indicador crece un 680%; en Vitoria, un 590%; y en San Sebastián, un 401%. Los aumentos más elevados de la tabla aparecen en Lérida, con un 2.831%, y Tarragona, con un 1.910%, mientras Barcelona registra un 889% y Zaragoza un 974%. La comparación muestra una concentración mucho mayor de solicitudes sobre cada anuncio disponible, aunque por sí sola no permite separar cuánto corresponde al crecimiento de los interesados y cuánto a la reducción de la oferta.
La compraventa presenta otro frente de encarecimiento. El precio anunciado de la vivienda usada alcanza en septiembre los 2.930 euros por metro cuadrado, frente a los 1.680 de junio de 2018. La subida acumulada es del 74,4%, y el incremento interanual, del 11,8%. Según el artículo de idealista/news, el índice encadena 21 meses con aumentos anuales de dos dígitos y permanece apenas tres euros por debajo del máximo de julio, situado en 2.933 euros por metro cuadrado.
Valencia registra un aumento del 102,5% desde junio de 2018, Málaga del 99,7%, Palma del 96% y Alicante del 94,4%. Madrid sube un 79,4%, hasta los 6.458 euros por metro cuadrado. San Sebastián supera esa referencia y alcanza los 6.726 euros, el nivel más alto entre las ciudades de la tabla, después de encarecerse un 58,4%. Bilbao se sitúa en 4.180 euros, un 41,5% más, y Vitoria en 3.085 euros, con una subida del 50,6%.
La oferta anunciada de vivienda usada en venta se reduce un 38,4% en el conjunto nacional. Las capitales vascas presentan descensos mayores: Bilbao pierde un 67,9%; Vitoria, un 66%; y San Sebastián, un 51,6%. A Coruña registra una caída del 71,8%, mientras Zaragoza retrocede un 60,2% y Valencia un 58,6%. Madrid, en cambio, pierde un 15,7%, y Barcelona un 26%. La presión de la demanda relativa de compra aumenta un 314% en España; en Bilbao sube un 421%, en Vitoria un 550% y en San Sebastián un 256%.
El balance de idealista/news incorpora una valoración crítica de la política de vivienda del Gobierno. Su autor sostiene que las restricciones aplicadas al alquiler y la inseguridad jurídica han contribuido a que algunos propietarios retiren sus inmuebles del mercado habitual o los destinen a arrendamientos de temporada. El artículo vincula esa evolución con las medidas adoptadas durante la pandemia, las limitaciones posteriores a las actualizaciones de rentas y la Ley de Vivienda de 2023.
La vivienda llega así a la campaña electoral con dos obstáculos simultáneos: el coste de acceso y la disponibilidad de inmuebles. En las capitales vascas, los datos muestran que el problema no se limita al encarecimiento. También se ha reducido considerablemente la oferta anunciada sobre la que pueden elegir quienes buscan un hogar. El balance de idealista sitúa esa combinación de precios próximos a máximos y menor disponibilidad entre los principales asuntos que acompañarán a los ciudadanos a las urnas.


















