San Sebastián
La Sala Kubo de Kutxa dedica una amplia exposición al ex miembro de ETA y polémico pintor navarro Xabier Morrás
La exposición, prevista del 23 de octubre al 24 de enero, presenta la obra de un artista cuya trayectoria cultural convive con un pasado político y judicial ligado a la banda terrorista ETA: estuvo en prisión preventiva y Herri Batasuna lo incluyó en sus listas electorales de 1979
![[Img #31304]](https://latribunadelpaisvasco.com/upload/images/10_2026/6291_screenshot-2026-10-13-at-16-53-10-roundcube-webmail-entrada.png)
Kutxa Fundazioa dedicará la Sala Kubo del Kursaal a la obra de Xabier Morrás, pintor navarro que fue detenido e ingresó en prisión en enero de 1978 en una investigación relacionada con la banda ETA. La muestra, comisariada por Jesús Mari Lazkano, podrá visitarse del 23 de octubre de 2026 al 24 de enero de 2027. La decisión sitúa en uno de los principales espacios expositivos de San Sebastián a un artista de trayectoria extremadamente polémica y ligada a la banda terrorista ETA y a la autodenominada izquier abertzale.
A finales de los años setenta, la policíalo consideró a Morrás como integrante de un comando de información de ETA militar. La prensa informó de que fue enviado a prisión por orden judicial y de que, según versiones policiales, él y otras dos personas pertenecían a esa estructura. En 1980, el fiscal pidió para Morrás tres años de cárcel. Estos antecedentes acreditan que fue detenido, encarcelado y procesado bajo sospecha de colaboración o pertenencia a ETA.
Su relación con la izquierda abertzale va más allá de las acusaciones policiales de los años setenta. Herri Batasuna lo incluyó en su candidatura al Congreso por Navarra en 1979, cuando estaba en prisión preventiva. Una sentencia posterior del Tribunal Supremo, dictada en el caso de las herriko tabernas, lo menciona entre los miembros de ETA encarcelados que HB incorporó a sus listas. El pintor está casado con Miren Aranoa, que fue parlamentaria de EH Bildu, y en una entrevista vinculó su pintura a la reconstrucción de «nuestra patria».
La exposición de Kubo propone recorrer su trabajo mediante reconstrucciones de instalaciones de los años setenta y una selección de obras vinculadas a sus series Londres y Navarra, además del montaje Nueva York, de 1973. Kutxa Fundazioa destaca el uso de fotografía, collage, serigrafía y materiales diversos, así como el interés del artista por los paisajes que desaparecen, la pérdida de identidad y el desarraigo. La ficha de la muestra anuncia entrada gratuita y horario de martes a domingo, de 12.00 a 14.00 y de 16.00 a 20.00.
Morrás nació en Pamplona en 1943, estudió en Londres y Nueva York con becas de la Diputación Foral y de la Fundación Juan March, dirigió la Sala de Cultura de la Caja de Ahorros de Navarra y fue profesor de Bellas Artes en la Universidad del País Vasco. Su obra, de carácter autobiográfico y crítico, se ha ocupado de la ciudad, la guerra y la transformación del paisaje rural. Esos méritos conforman la vertiente artística de una trayectoria que la presentación de la exposición puede poner en primer plano; su pasado relacionado con ETA y su candidatura por HB forman parte, a su vez, de la biografía pública del autor.
No será la primera vez que una obra suya queda envuelta en una controversia política. En 2016, el mural sobre Amaiur en el que aparecía el filoetarra Joseba Asiron generó críticas por la presencia del entonces alcalde entre los personajes representados. Asiron explicó que Morrás lo había incluido antes de que accediera a la alcaldía y que el cuadro, propiedad del pintor, se había cedido. Los 50.000 euros citados en aquella polémica correspondían al coste de la exposición municipal, no a un pago por el mural.
Al año siguiente, Morrás fue designado para lanzar el cohete de las fiestas de Gorraiz. La decisión provocó críticas por sus antecedentes relacionados con ETA y por la suspensión de la votación vecinal que se había anunciado. El artista renunció y el cohete lo lanzó finalmente la asociación de vecinos.
La exposición donoistiarra recuperará también Cristo amordazado, la instalación que Morrás presentó para los Encuentros de Pamplona de 1972 y que fue retirada a petición del comisario Santiago Amón. La obra representaba el rostro de Cristo con la boca tapada y estaba acompañada por otros elementos, entre ellos dos siluetas serigrafiadas de policías. Más de cinco décadas después, su reconstrucción cerrará un recorrido expositivo que vuelve a situar al artista en el centro de la programación cultural donostiarra.
La exposición, prevista del 23 de octubre al 24 de enero, presenta la obra de un artista cuya trayectoria cultural convive con un pasado político y judicial ligado a la banda terrorista ETA: estuvo en prisión preventiva y Herri Batasuna lo incluyó en sus listas electorales de 1979
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Kutxa Fundazioa dedicará la Sala Kubo del Kursaal a la obra de Xabier Morrás, pintor navarro que fue detenido e ingresó en prisión en enero de 1978 en una investigación relacionada con la banda ETA. La muestra, comisariada por Jesús Mari Lazkano, podrá visitarse del 23 de octubre de 2026 al 24 de enero de 2027. La decisión sitúa en uno de los principales espacios expositivos de San Sebastián a un artista de trayectoria extremadamente polémica y ligada a la banda terrorista ETA y a la autodenominada izquier abertzale.
A finales de los años setenta, la policíalo consideró a Morrás como integrante de un comando de información de ETA militar. La prensa informó de que fue enviado a prisión por orden judicial y de que, según versiones policiales, él y otras dos personas pertenecían a esa estructura. En 1980, el fiscal pidió para Morrás tres años de cárcel. Estos antecedentes acreditan que fue detenido, encarcelado y procesado bajo sospecha de colaboración o pertenencia a ETA.
Su relación con la izquierda abertzale va más allá de las acusaciones policiales de los años setenta. Herri Batasuna lo incluyó en su candidatura al Congreso por Navarra en 1979, cuando estaba en prisión preventiva. Una sentencia posterior del Tribunal Supremo, dictada en el caso de las herriko tabernas, lo menciona entre los miembros de ETA encarcelados que HB incorporó a sus listas. El pintor está casado con Miren Aranoa, que fue parlamentaria de EH Bildu, y en una entrevista vinculó su pintura a la reconstrucción de «nuestra patria».
La exposición de Kubo propone recorrer su trabajo mediante reconstrucciones de instalaciones de los años setenta y una selección de obras vinculadas a sus series Londres y Navarra, además del montaje Nueva York, de 1973. Kutxa Fundazioa destaca el uso de fotografía, collage, serigrafía y materiales diversos, así como el interés del artista por los paisajes que desaparecen, la pérdida de identidad y el desarraigo. La ficha de la muestra anuncia entrada gratuita y horario de martes a domingo, de 12.00 a 14.00 y de 16.00 a 20.00.
Morrás nació en Pamplona en 1943, estudió en Londres y Nueva York con becas de la Diputación Foral y de la Fundación Juan March, dirigió la Sala de Cultura de la Caja de Ahorros de Navarra y fue profesor de Bellas Artes en la Universidad del País Vasco. Su obra, de carácter autobiográfico y crítico, se ha ocupado de la ciudad, la guerra y la transformación del paisaje rural. Esos méritos conforman la vertiente artística de una trayectoria que la presentación de la exposición puede poner en primer plano; su pasado relacionado con ETA y su candidatura por HB forman parte, a su vez, de la biografía pública del autor.
No será la primera vez que una obra suya queda envuelta en una controversia política. En 2016, el mural sobre Amaiur en el que aparecía el filoetarra Joseba Asiron generó críticas por la presencia del entonces alcalde entre los personajes representados. Asiron explicó que Morrás lo había incluido antes de que accediera a la alcaldía y que el cuadro, propiedad del pintor, se había cedido. Los 50.000 euros citados en aquella polémica correspondían al coste de la exposición municipal, no a un pago por el mural.
Al año siguiente, Morrás fue designado para lanzar el cohete de las fiestas de Gorraiz. La decisión provocó críticas por sus antecedentes relacionados con ETA y por la suspensión de la votación vecinal que se había anunciado. El artista renunció y el cohete lo lanzó finalmente la asociación de vecinos.
La exposición donoistiarra recuperará también Cristo amordazado, la instalación que Morrás presentó para los Encuentros de Pamplona de 1972 y que fue retirada a petición del comisario Santiago Amón. La obra representaba el rostro de Cristo con la boca tapada y estaba acompañada por otros elementos, entre ellos dos siluetas serigrafiadas de policías. Más de cinco décadas después, su reconstrucción cerrará un recorrido expositivo que vuelve a situar al artista en el centro de la programación cultural donostiarra.





















