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Elena García
Lunes, 26 de Octubre de 2026 Tiempo de lectura:

Informe PISA o cómo resolver problemas con "más de lo mismo" (II)

Nos hemos referido ya a diversos factores que propician el déficit en lectura y en comprensión lectora (que no es lo mismo, porque se puede leer y no entender lo que se está leyendo): mala didáctica en la enseñanza y otros factores ideológicos y sociales. Pero nos falta un factor muy importante: se trata de la pobreza de vocabulario que manejan los niños, adolescentes o jóvenes.

 

Resulta más cómodo para los niños ver dibujos animados donde la atracción está más en el dibujo que en las palabras. Así que pendientes de las imágenes el vocabulario se reduce. Y esto viene de décadas atrás, no de las nuevas tecnologías. Las pantallas pueden ser buenas o malas, según se utilicen. Por otra parte, los niños pasan más tiempo con los compañeros en el colegio –con un vocabulario igualmente reducido– que con los padres. Estos cuando llegan del trabajo tienen que ocuparse con asuntos de la casa. La madre ya no está ahí para hablar con el niño o aclararle el significado de las palabras nuevas. Las madres, además de vocabulario, transmitían dichos y refranes, sabiduría popular que ya entrañaba muchos consejos.

 

La pobreza de vocabulario se hace más palpable en la ESO y Bachillerato donde al alumno le resultan cada vez más incomprensibles los textos que lee. “Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo”, que decía un filósofo. Y así nos encontramos con la paradoja de que a pesar de que las pantallas o la IA parecen ampliar nuestro mundo en realidad no es así. La IA puede ser un instrumento valioso, pero ¿qué pasa cuando la mitad de las palabras que te dice no las entiendes? Vuelta a preguntar, y así hasta que uno se cansa.

 

Por otra parte, tenemos la enseñanza bilingüe a edades tempranas que interfiere con la consolidación de la lectura en nuestra lengua. Café para todos. No para los alumnos aventajados que tienen las condiciones para ello. Pero claro esto no sería igualitario.

 

Así que los sesudos pedagogos, expertos en tecnologías de la educación y la comunicación, especialistas en educación y desigualdad social, profesores de departamentos de Didáctica y Organización Escolar, y demás titulados en pomposas actividades didácticas y psicológicas, han empezado a explicarnos los porqués de estos fracasos. Todos “porqués” ideológicos. Porque, lo cierto, es que representan la ideología oficial.

 

Así, dice un “experto pedagogo”, “no es que la escuela inclusiva sea un obstáculo, sino un reto”. ¿Hasta cuando va a durar el reto o el experimento? ¿hasta que todos los niños salgan del sistema escolar convertidos en semianalfabetos? Y continúa “se corresponde con sociedades democráticas e integradoras”, “proponer lo contrario sería ir contra un modelo democrático y participativo de sociedad y de escuela”. Y nos preguntamos ¿qué es eso de un modelo democrático? –ya nos hemos encontrado con la palabra mágica que sirve para justificar cualquier cosa– ¿un modelo en que se toman las decisiones por mayoría? ¿Y quienes toman esas decisiones? ¿Los que han ido a aprender toman decisiones sobre lo que hay que aprender y cómo? La formación y la autoridad del profesor están demás. Extrapolar la “democracia” política, que cada vez mas es un espejismo, a la democracia en los centros no tiene sentido.

 

La conclusión de esta –parece ser enseñanza “democrática” o estupidez democrática ideologizada– sería que:

 

Hay que decir NO a la memoria, hay que comprender y razonar sobre y en el vacío.    

 

No hay que excluir a nadie de la clase, haga lo que haga e interrumpa lo que interrumpa; podría sufrir su autoestima.

 

Hay que dar el mismo nivel para todos; igualando por abajo, claro está.

 

No hay que ser demasiado estricto con las calificaciones.

 

No hay que ser demasiado severo con el alumno para que no se frustre.

 

Y así, pasito a pasito, los que estamos siendo excluidos frente a China, Rusia y otros países asiáticos con altos niveles educativos somos los occidentales con nuestra tierna y sentimental educación. Naturalmente esto tendrá consecuencias. Ya las está teniendo. 

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