La basura extremaizquierdista y proetarra quema Bilbao: ertzainas acusan al Gobierno Vasco (PNV-PSE) de impedir la intervención de los agentes
El Sindicato Profesional de la Ertzaintza (Si.P.E.) exige explicaciones inmediatas, una investigación formal y la depuración de las responsabilidades que correspondan por las decisiones adoptadas durante el dispositivo policial desplegado esta tarde en Bilbao, en el que se han registrado graves disturbios, incendios de contenedores, barricadas y daños materiales.
Según este sindicato policial, "los hechos conocidos plantean interrogantes de enorme gravedad sobre la planificación, la dirección y la ejecución del operativo policial. Si.P.E. considera inaceptable que, mientras se producían incidentes de esta naturaleza, se hubiera reducido anticipadamente el dispositivo y se hubieran impartido instrucciones de no intervenir a agentes que presenciaban los acontecimientos".
"Según la información recibida y contrastada por nuestra organización, los refuerzos policiales cuyo servicio estaba previsto hasta las 21:00 horas fueron enviados a sus domicilios a las 18:00 horas, tres horas antes de la finalización inicialmente establecida. Una decisión que exige una explicación inmediata: quién la adoptó, con qué información contaba y qué valoración de riesgos la justificó".
"Pero la situación resulta todavía más preocupante ante las informaciones de que agentes de la Ertzaintza presentes durante los incendios y las alteraciones del orden público recibieron órdenes de no intervenir mientras continuaban produciéndose los incidentes. Asimismo, la intervención policial frente a los disturbios se produjo aproximadamente una hora después de su inicio".
"¿Quién ordenó retirar los refuerzos tres horas antes de lo previsto? ¿Quién dio instrucciones de no intervenir mientras ardían contenedores y se producían graves alteraciones del orden público? ¿Por qué se tardó aproximadamente una hora en intervenir?", se preguntan los ertzainas, al mismo tiempo que señalan que "éstas no son preguntas secundarias ni pueden despacharse con explicaciones genéricas. Son cuestiones esenciales que afectan a la seguridad de los propios ertzainas, de los ciudadanos y de los bienes públicos y privados, y que deben ser aclaradas por quienes tenían la responsabilidad de planificar y dirigir el dispositivo".
El sindicato Si.P.E. recuerda que "respeta plenamente el derecho fundamental de manifestación pacífica. Precisamente por ello, distingue con absoluta claridad entre el ejercicio legítimo de ese derecho y los incendios, las agresiones, las barricadas y la destrucción de bienes públicos y privados, comportamientos que condenamos de manera rotunda. Sin embargo, queremos dejar un mensaje inequívoco: los ertzainas que cumplen las órdenes recibidas no pueden convertirse en los responsables de las decisiones adoptadas por quienes dirigen los dispositivos policiales".
"No se puede exigir a los agentes que garanticen la seguridad ciudadana y, al mismo tiempo, dejarlos expuestos a situaciones de riesgo sin explicar las decisiones que condicionan su capacidad de actuación. Tampoco se puede permitir que las consecuencias operativas recaigan sobre los profesionales que están en la calle mientras permanecen sin aclarar las instrucciones dictadas desde los niveles de mando".
El Sindicato Profesional de la Ertzaintza (Si.P.E.) exige explicaciones inmediatas, una investigación formal y la depuración de las responsabilidades que correspondan por las decisiones adoptadas durante el dispositivo policial desplegado esta tarde en Bilbao, en el que se han registrado graves disturbios, incendios de contenedores, barricadas y daños materiales.
Según este sindicato policial, "los hechos conocidos plantean interrogantes de enorme gravedad sobre la planificación, la dirección y la ejecución del operativo policial. Si.P.E. considera inaceptable que, mientras se producían incidentes de esta naturaleza, se hubiera reducido anticipadamente el dispositivo y se hubieran impartido instrucciones de no intervenir a agentes que presenciaban los acontecimientos".
"Según la información recibida y contrastada por nuestra organización, los refuerzos policiales cuyo servicio estaba previsto hasta las 21:00 horas fueron enviados a sus domicilios a las 18:00 horas, tres horas antes de la finalización inicialmente establecida. Una decisión que exige una explicación inmediata: quién la adoptó, con qué información contaba y qué valoración de riesgos la justificó".
"Pero la situación resulta todavía más preocupante ante las informaciones de que agentes de la Ertzaintza presentes durante los incendios y las alteraciones del orden público recibieron órdenes de no intervenir mientras continuaban produciéndose los incidentes. Asimismo, la intervención policial frente a los disturbios se produjo aproximadamente una hora después de su inicio".
"¿Quién ordenó retirar los refuerzos tres horas antes de lo previsto? ¿Quién dio instrucciones de no intervenir mientras ardían contenedores y se producían graves alteraciones del orden público? ¿Por qué se tardó aproximadamente una hora en intervenir?", se preguntan los ertzainas, al mismo tiempo que señalan que "éstas no son preguntas secundarias ni pueden despacharse con explicaciones genéricas. Son cuestiones esenciales que afectan a la seguridad de los propios ertzainas, de los ciudadanos y de los bienes públicos y privados, y que deben ser aclaradas por quienes tenían la responsabilidad de planificar y dirigir el dispositivo".
El sindicato Si.P.E. recuerda que "respeta plenamente el derecho fundamental de manifestación pacífica. Precisamente por ello, distingue con absoluta claridad entre el ejercicio legítimo de ese derecho y los incendios, las agresiones, las barricadas y la destrucción de bienes públicos y privados, comportamientos que condenamos de manera rotunda. Sin embargo, queremos dejar un mensaje inequívoco: los ertzainas que cumplen las órdenes recibidas no pueden convertirse en los responsables de las decisiones adoptadas por quienes dirigen los dispositivos policiales".
"No se puede exigir a los agentes que garanticen la seguridad ciudadana y, al mismo tiempo, dejarlos expuestos a situaciones de riesgo sin explicar las decisiones que condicionan su capacidad de actuación. Tampoco se puede permitir que las consecuencias operativas recaigan sobre los profesionales que están en la calle mientras permanecen sin aclarar las instrucciones dictadas desde los niveles de mando".









