Según el borrador de su programa
Control de la inmigración masiva, vivienda pública, salario mínimo de 1.500 euros y salida de la OTAN: así será el nuevo partido vasco independentista y de extrema izquierda
El borrador del programa del nuevo partido defiende los derechos laborales de los inmigrantes y el asilo para quienes huyan de guerras o persecución política, pero plantea reformar las leyes de extranjería y de menores no acompañados y buscar "la salida de Euskal Herria" de personas detenidas por varios delitos
La política migratoria figura entre los principales ejes del programa provisional de un nuevo partido independentista que prepara su constitución en el País Vasco. La formación, que todavía no ha anunciado su nombre, sostiene que los trabajadores inmigrantes y los jóvenes vascos son perjudicados por un modelo que califica de «masivo y descontrolado» y propone vincular la obtención de un permiso de residencia a un contrato de trabajo «digno».
El documento programático al que ha tenido acceso La Tribuna del País Vasco, fechado en octubre de 2026 y presentado como un borrador abierto a aportaciones, combina ese planteamiento restrictivo con una defensa expresa de los derechos civiles y laborales de los inmigrantes. También reconoce el derecho de asilo y la condición de refugiado para quienes huyan de guerras o sufran persecución política, y plantea políticas de inclusión que faciliten su incorporación al mercado laboral.
La nueva formación, impulsada por Joseba Iturria, experiodista de Egin y Gara, dos medios de referencia de la izquierda proetarra, atribuye el aumento de la presión sobre la vivienda y la competencia por los puestos de trabajo a la llegada de más personas foráneas, mientras denuncia que el modelo beneficia a empresas interesadas en importar mano de obra barata. Según el texto, los inmigrantes también son víctimas de ese sistema, que, a juicio de sus autores, contribuye a que suban los alquileres sin que mejoren los salarios.
El programa defiende modificar las leyes de extranjería y de menores no acompañados para que, salvo en situaciones de guerra o persecución política, las instituciones vascas no asuman responsabilidades que corresponderían a los países de origen. Sostiene que los menores deberían permanecer con sus familias y afirma que ese cambio evitaría que acabasen en manos de mafias que ponen en riesgo sus vidas durante el viaje a Europa.
El borrador del programa de la nueva formación también se opone a que las personas migrantes reciban ayudas públicas «sin intención de entrar en el mercado laboral». En uno de sus pasajes más contundentes, atribuye a la presencia de jóvenes inmigrantes sin trabajo en las calles una mayor proporción de delitos como hurtos, robos con violencia, agresiones y violaciones. El documento responsabiliza de esas situaciones a la migración «descontrolada» y no a los migrantes en su conjunto. Además, propone reclamar medios judiciales para que las personas detenidas por varios delitos contra ciudadanos vascos puedan salir de "Euskal Herria" y evitar, según sus autores, "la impunidad y la reincidencia".
Como alternativa al modelo migratorio actual, el partido plantea un sistema de formación de estudiantes de países en desarrollo mediante becas para que cursen estudios universitarios o formación profesional técnica. La propuesta menciona especialidades como Medicina, Ingeniería y Agronomía y plantea que los becados puedan ejercer posteriormente en sus países de origen, en lugar de ser captados como mano de obra barata en Europa. El texto lo compara con modelos cubanos o soviéticos.
La inmigración es uno de los doce apartados de un programa extremaizquierdista que se define como defensor de "la soberanía de Euskal Herria" y de una economía mixta, con mayor presencia pública en sectores estratégicos. Entre sus propuestas figuran la creación de empresas públicas de vivienda, un salario mínimo de 1.500 euros brutos en catorce pagas para los territorios vascos, la jubilación a los 65 años y la salida de la OTAN.
La formación asegura que está completando los trámites legales para anunciar su nombre, su página web y sus redes sociales. El documento plantea concurrir en 2027 a las tres Juntas Generales, al Parlamento de Navarra y a las cuatro capitales, además de presentarse en los municipios donde consiga una base suficiente. Una asamblea prevista para el 9 de enero debería aprobar los estatutos y el programa electoral definitivo.
El borrador del programa del nuevo partido defiende los derechos laborales de los inmigrantes y el asilo para quienes huyan de guerras o persecución política, pero plantea reformar las leyes de extranjería y de menores no acompañados y buscar "la salida de Euskal Herria" de personas detenidas por varios delitos
La política migratoria figura entre los principales ejes del programa provisional de un nuevo partido independentista que prepara su constitución en el País Vasco. La formación, que todavía no ha anunciado su nombre, sostiene que los trabajadores inmigrantes y los jóvenes vascos son perjudicados por un modelo que califica de «masivo y descontrolado» y propone vincular la obtención de un permiso de residencia a un contrato de trabajo «digno».
El documento programático al que ha tenido acceso La Tribuna del País Vasco, fechado en octubre de 2026 y presentado como un borrador abierto a aportaciones, combina ese planteamiento restrictivo con una defensa expresa de los derechos civiles y laborales de los inmigrantes. También reconoce el derecho de asilo y la condición de refugiado para quienes huyan de guerras o sufran persecución política, y plantea políticas de inclusión que faciliten su incorporación al mercado laboral.
La nueva formación, impulsada por Joseba Iturria, experiodista de Egin y Gara, dos medios de referencia de la izquierda proetarra, atribuye el aumento de la presión sobre la vivienda y la competencia por los puestos de trabajo a la llegada de más personas foráneas, mientras denuncia que el modelo beneficia a empresas interesadas en importar mano de obra barata. Según el texto, los inmigrantes también son víctimas de ese sistema, que, a juicio de sus autores, contribuye a que suban los alquileres sin que mejoren los salarios.
El programa defiende modificar las leyes de extranjería y de menores no acompañados para que, salvo en situaciones de guerra o persecución política, las instituciones vascas no asuman responsabilidades que corresponderían a los países de origen. Sostiene que los menores deberían permanecer con sus familias y afirma que ese cambio evitaría que acabasen en manos de mafias que ponen en riesgo sus vidas durante el viaje a Europa.
El borrador del programa de la nueva formación también se opone a que las personas migrantes reciban ayudas públicas «sin intención de entrar en el mercado laboral». En uno de sus pasajes más contundentes, atribuye a la presencia de jóvenes inmigrantes sin trabajo en las calles una mayor proporción de delitos como hurtos, robos con violencia, agresiones y violaciones. El documento responsabiliza de esas situaciones a la migración «descontrolada» y no a los migrantes en su conjunto. Además, propone reclamar medios judiciales para que las personas detenidas por varios delitos contra ciudadanos vascos puedan salir de "Euskal Herria" y evitar, según sus autores, "la impunidad y la reincidencia".
Como alternativa al modelo migratorio actual, el partido plantea un sistema de formación de estudiantes de países en desarrollo mediante becas para que cursen estudios universitarios o formación profesional técnica. La propuesta menciona especialidades como Medicina, Ingeniería y Agronomía y plantea que los becados puedan ejercer posteriormente en sus países de origen, en lugar de ser captados como mano de obra barata en Europa. El texto lo compara con modelos cubanos o soviéticos.
La inmigración es uno de los doce apartados de un programa extremaizquierdista que se define como defensor de "la soberanía de Euskal Herria" y de una economía mixta, con mayor presencia pública en sectores estratégicos. Entre sus propuestas figuran la creación de empresas públicas de vivienda, un salario mínimo de 1.500 euros brutos en catorce pagas para los territorios vascos, la jubilación a los 65 años y la salida de la OTAN.
La formación asegura que está completando los trámites legales para anunciar su nombre, su página web y sus redes sociales. El documento plantea concurrir en 2027 a las tres Juntas Generales, al Parlamento de Navarra y a las cuatro capitales, además de presentarse en los municipios donde consiga una base suficiente. Una asamblea prevista para el 9 de enero debería aprobar los estatutos y el programa electoral definitivo.










