Decenas de afectados,
Nuevos casos de vacunas caducadas revelan graves fallos en los registros de Osakidetza
La crisis de las vacunas caducadas revela nuevos casos y un fallo general en su sistema de registro
![[Img #29719]](https://latribunadelpaisvasco.com/upload/images/01_2026/3619_vac.jpg)
La crisis por la administración de vacunas caducadas en el País Vasco ha dejado al descubierto fallos estructurales en el sistema de registro de Osakidetza, que el propio Departamento de Salud ya había detectado hace casi un año. En marzo del pasado ejercicio, los responsables sanitarios constataron que la aplicación informática utilizada para registrar las vacunaciones "no es fiable", al presentar errores en las fechas de caducidad de los lotes administrados.
Este problema ha salido nuevamente a la luz tras la detección de tres nuevos casos de uso de sueros no válidos en diferentes organizaciones sanitarias integradas (OSI), lo que eleva a al menos 79 los potenciales afectados, además de los casos ya conocidos esta semana.
El consejero de Salud del Gobierno Vasco (PNV-PSE), Alberto Martínez, compareció por tercera vez en dos días acompañado de la directora general de Osakidetza, Lore Bilbao, y reconoció la existencia de un "hueco de seguridad que hay que mejorar". Martínez rebajó finalmente a menos de 30 el número de bebés que deberán ser revacunados con la dosis hexavalente caducada, frente a los 103 casos que se habían comunicado inicialmente.
Según explicó, esta discrepancia se debe a errores en el registro informático, que asignaba de forma automática la fecha de caducidad correspondiente a la primera dosis cuando se trataba de vacunas con pautas de varias administraciones. De este modo, en los refuerzos posteriores aparecían fechas incorrectas que hacían parecer caducados algunos pinchazos que, en realidad, no lo estaban.
Hasta marzo, el sistema mostraba por defecto la información memorizada en la primera dosis. Tras detectar el problema, el Departamento de Salud introdujo cambios que obligan a registrar manualmente cada administración. Pese a ello, los responsables sanitarios admitieron que la cartilla física de vacunación sigue siendo el método más fiable, ya que recoge la fecha real del pinchazo y el número de lote con su caducidad.
El cotejo de estas cartillas ha permitido reducir el número de bebés que deberán ser revacunados, después de que el Gobierno Vasco informara inicialmente de 253 afectados por dosis caducadas administradas entre noviembre y enero.
No obstante, Salud ha confirmado la existencia de otras incidencias adicionales. Una de ellas afecta a una vacuna hexavalente administrada en noviembre en la OSI Basurto; otra, a una vacuna tetravalente con 49 posibles afectados, conocida a raíz del aviso de una madre; y una tercera, relacionada con la vacuna triple vírica, con 29 casos potenciales, comunicada por una unidad de Farmacia.
Ante la gravedad de los hechos, el Departamento de Salud ha constituido un Comité de Investigación y Trazabilidad de Vacunas, encargado de analizar todo el proceso, desde la adquisición de los lotes hasta su administración, identificar las causas de los errores y proponer medidas correctoras.
El consejero apuntó además a un posible factor adicional de confusión: la coexistencia en los envases de abreviaturas distintas para indicar la caducidad —“CAD” en castellano y “EXP” en inglés—, un aspecto que también será evaluado por el comité.
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La crisis por la administración de vacunas caducadas en el País Vasco ha dejado al descubierto fallos estructurales en el sistema de registro de Osakidetza, que el propio Departamento de Salud ya había detectado hace casi un año. En marzo del pasado ejercicio, los responsables sanitarios constataron que la aplicación informática utilizada para registrar las vacunaciones "no es fiable", al presentar errores en las fechas de caducidad de los lotes administrados.
Este problema ha salido nuevamente a la luz tras la detección de tres nuevos casos de uso de sueros no válidos en diferentes organizaciones sanitarias integradas (OSI), lo que eleva a al menos 79 los potenciales afectados, además de los casos ya conocidos esta semana.
El consejero de Salud del Gobierno Vasco (PNV-PSE), Alberto Martínez, compareció por tercera vez en dos días acompañado de la directora general de Osakidetza, Lore Bilbao, y reconoció la existencia de un "hueco de seguridad que hay que mejorar". Martínez rebajó finalmente a menos de 30 el número de bebés que deberán ser revacunados con la dosis hexavalente caducada, frente a los 103 casos que se habían comunicado inicialmente.
Según explicó, esta discrepancia se debe a errores en el registro informático, que asignaba de forma automática la fecha de caducidad correspondiente a la primera dosis cuando se trataba de vacunas con pautas de varias administraciones. De este modo, en los refuerzos posteriores aparecían fechas incorrectas que hacían parecer caducados algunos pinchazos que, en realidad, no lo estaban.
Hasta marzo, el sistema mostraba por defecto la información memorizada en la primera dosis. Tras detectar el problema, el Departamento de Salud introdujo cambios que obligan a registrar manualmente cada administración. Pese a ello, los responsables sanitarios admitieron que la cartilla física de vacunación sigue siendo el método más fiable, ya que recoge la fecha real del pinchazo y el número de lote con su caducidad.
El cotejo de estas cartillas ha permitido reducir el número de bebés que deberán ser revacunados, después de que el Gobierno Vasco informara inicialmente de 253 afectados por dosis caducadas administradas entre noviembre y enero.
No obstante, Salud ha confirmado la existencia de otras incidencias adicionales. Una de ellas afecta a una vacuna hexavalente administrada en noviembre en la OSI Basurto; otra, a una vacuna tetravalente con 49 posibles afectados, conocida a raíz del aviso de una madre; y una tercera, relacionada con la vacuna triple vírica, con 29 casos potenciales, comunicada por una unidad de Farmacia.
Ante la gravedad de los hechos, el Departamento de Salud ha constituido un Comité de Investigación y Trazabilidad de Vacunas, encargado de analizar todo el proceso, desde la adquisición de los lotes hasta su administración, identificar las causas de los errores y proponer medidas correctoras.
El consejero apuntó además a un posible factor adicional de confusión: la coexistencia en los envases de abreviaturas distintas para indicar la caducidad —“CAD” en castellano y “EXP” en inglés—, un aspecto que también será evaluado por el comité.










