Según el Daily Mail
El Gobierno de EE.UU. prepara un anuncio histórico sobre los ovnis: fuentes cercanas al presidente Donald Trump anticipan una revelación sin precedentes
![[Img #29732]](https://latribunadelpaisvasco.com/upload/images/02_2026/3804_ovni-cb.jpg)
Diversas fuentes próximas al entorno de Donald Trump aseguran que el presidente estadounidense tendría listo un discurso de gran impacto en el que se harían públicos datos sobre fenómenos ovni que, según estas informaciones, habrían permanecido ocultos durante décadas. El anuncio, de confirmarse, supondría uno de los momentos más trascendentales en la historia reciente del debate sobre los fenómenos aéreos no identificados.
De acuerdo con declaraciones del cineasta y ufólogo británico Mark Christopher Lee, el presidente estaría dispuesto a comunicar oficialmente información que, según afirma, confirmaría la existencia de incidentes vinculados a tecnología no humana. Lee sostiene haber recibido esta información de un asesor vinculado a la administración estadounidense, quien le habría transmitido que Trump cuenta con el visto bueno de otros líderes internacionales para llevar a cabo el anuncio.
Según lo adelantado, el discurso incluiría la presentación de pruebas acumuladas durante décadas, materiales recuperados y testimonios de personal militar considerados creíbles, que apuntarían a que ciertos incidentes registrados no podrían explicarse mediante tecnologías conocidas desarrolladas por seres humanos.
En declaraciones al diario británico Daily Mail, Lee asegura que Trump mencionará varios episodios ampliamente conocidos en la historia moderna del fenómeno ovni, entre ellos el incidente del objeto denominado “Tic Tac” detectado por el USS Nimitz en 2004, los casos conocidos como GoFast y Gimbal registrados por el USS Roosevelt en 2015 y el histórico episodio de Roswell ocurrido en 1947. Según Lee, el presidente podría llegar incluso a afirmar que análisis forenses realizados sobre vehículos recuperados y restos biológicos no humanos habrían confirmado un origen extraterrestre, lo que constituiría el primer reconocimiento oficial de este tipo realizado por un jefe de Estado.
Inicialmente, el discurso habría sido programado para pronunciarse durante la próxima Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre. Sin embargo, de acuerdo con Lee, la fecha habría sido adelantada para hacerla coincidir con el aniversario del caso Roswell, el 8 de julio. Según él, recientes avances en materia de inteligencia habrían acelerado la decisión. Lee también apunta que el propio carácter de Trump podría provocar incluso un adelanto adicional del anuncio, ante la posibilidad de que otras potencias, como Rusia o China, se anticipasen con revelaciones similares.
Aunque Trump ha mostrado públicamente cierta apertura hacia una mayor transparencia en este asunto, su postura personal ha sido descrita en ocasiones como escéptica o prudente. En una entrevista concedida el año pasado al youtuber y luchador Logan Paul, afirmó: «¿Soy creyente en los ovnis? No sé si podría decir que lo soy. Pero he hablado con personas serias que aseguran haber visto cosas muy extrañas volando por ahí».
Lee asegura que su fuente sería un empresario que asesora a miembros de la Administración Trump y que habría participado en la revisión de documentación clasificada relacionada con estos fenómenos en preparación para una eventual divulgación pública. Según esta versión, Trump explicaría que los anteriores gobiernos mantuvieron el secreto por motivos de seguridad nacional, incertidumbre tecnológica y temor a la reacción social. Asimismo, subrayaría que la situación geopolítica actual y la presión bipartidista en el Congreso permitirían ahora una divulgación controlada y responsable.
Los casos que podrían abordarse durante el discurso de Trump han sido objeto de atención pública y de investigaciones oficiales durante años, y algunos de ellos han llegado incluso a audiencias del Congreso estadounidense mediante testigos que declararon bajo juramento. Entre ellos destaca el testimonio del piloto naval David Fravor, quien en noviembre de 2004 participaba en ejercicios frente a la costa de San Diego cuando fue enviado a investigar un objeto detectado por radar. Fravor describió un artefacto blanco, de aproximadamente doce metros, sin alas ni ventanas y con forma similar a un caramelo Tic Tac, que parecía desplazarse sobre un área del océano cuya superficie mostraba signos de alteración, como si algo de gran tamaño se encontrara sumergido.
Durante su declaración ante el Congreso en 2023, Fravor aseguró que el objeto reaccionaba a sus maniobras aéreas y que posteriormente desapareció a una velocidad extraordinaria, reapareciendo segundos después en un punto previamente establecido por la Marina y conocido solo por personal autorizado.
Por otro lado, en 2015, tripulaciones del USS Roosevelt registraron mediante sensores y cámaras infrarrojas dos encuentros con objetos de comportamiento inusual, denominados GoFast y Gimbal. Las grabaciones, posteriormente difundidas por el Pentágono, mostraban movimientos y maniobras que parecían exceder las capacidades tecnológicas conocidas.
El ex piloto Ryan Graves, que también compareció ante el Congreso norteamericano junto a Fravor, afirmó que estos objetos suponían riesgos reales para la seguridad aérea y que eran avistados con frecuencia por distintas tripulaciones, permaneciendo a veces inmóviles frente a fuertes corrientes de aire o desplazándose a velocidades extremas sin explicación clara.
Sin embargo, el director de la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios del Departamento de Defensa, Jon Kosloski, declaró en una audiencia del Comité de las Fuerzas Armadas en 2024 que algunos de estos registros podrían explicarse como ilusiones ópticas producidas por el fenómeno conocido como paralaje. Aun así, su oficina no pudo identificar con precisión el origen de los objetos registrados.
De acuerdo con Lee, el eventual anuncio presidencial incluiría medidas para acelerar la desclasificación de documentos relacionados, impulsar nuevos estudios científicos mediante equipos interinstitucionales y reforzar la cooperación internacional en este campo con países aliados.
En paralelo, el mayor retirado David Grusch, actualmente asesor del grupo de trabajo del Congreso sobre fenómenos aéreos no identificados, afirmó recientemente que Trump habría recibido informes detallados sobre la recuperación de naves accidentadas y restos biológicos no humanos, así como información relativa al origen y posibles intenciones de estas entidades. Grusch llegó a afirmar que el presidente podría convertirse en una figura histórica si decidiera hacer pública toda la información acumulada por Estados Unidos.
Hasta la fecha, tanto la Casa Blanca como las Fuerzas Armadas y la NASA han sostenido oficialmente que no existen pruebas concluyentes de contacto con civilizaciones extraterrestres ni de recuperación de tecnología no humana. Tampoco se han presentado públicamente evidencias físicas verificables que respalden los testimonios de quienes afirman haber observado o interactuado con entidades de origen desconocido. Sin embargo, Grusch aseguró haber tenido acceso a documentación, informes y material gráfico que, según él, demostrarían la existencia de restos biológicos no humanos recuperados por el gobierno estadounidense.
El denunciante también habría indicado ante miembros del Congreso que durante su primer mandato Trump fue informado sobre la posible existencia de distintas especies extraterrestres y sobre supuestas interacciones con seres humanos. La Casa Blanca, por su parte, ha evitado pronunciarse oficialmente sobre estas afirmaciones.
![[Img #29732]](https://latribunadelpaisvasco.com/upload/images/02_2026/3804_ovni-cb.jpg)
Diversas fuentes próximas al entorno de Donald Trump aseguran que el presidente estadounidense tendría listo un discurso de gran impacto en el que se harían públicos datos sobre fenómenos ovni que, según estas informaciones, habrían permanecido ocultos durante décadas. El anuncio, de confirmarse, supondría uno de los momentos más trascendentales en la historia reciente del debate sobre los fenómenos aéreos no identificados.
De acuerdo con declaraciones del cineasta y ufólogo británico Mark Christopher Lee, el presidente estaría dispuesto a comunicar oficialmente información que, según afirma, confirmaría la existencia de incidentes vinculados a tecnología no humana. Lee sostiene haber recibido esta información de un asesor vinculado a la administración estadounidense, quien le habría transmitido que Trump cuenta con el visto bueno de otros líderes internacionales para llevar a cabo el anuncio.
Según lo adelantado, el discurso incluiría la presentación de pruebas acumuladas durante décadas, materiales recuperados y testimonios de personal militar considerados creíbles, que apuntarían a que ciertos incidentes registrados no podrían explicarse mediante tecnologías conocidas desarrolladas por seres humanos.
En declaraciones al diario británico Daily Mail, Lee asegura que Trump mencionará varios episodios ampliamente conocidos en la historia moderna del fenómeno ovni, entre ellos el incidente del objeto denominado “Tic Tac” detectado por el USS Nimitz en 2004, los casos conocidos como GoFast y Gimbal registrados por el USS Roosevelt en 2015 y el histórico episodio de Roswell ocurrido en 1947. Según Lee, el presidente podría llegar incluso a afirmar que análisis forenses realizados sobre vehículos recuperados y restos biológicos no humanos habrían confirmado un origen extraterrestre, lo que constituiría el primer reconocimiento oficial de este tipo realizado por un jefe de Estado.
Inicialmente, el discurso habría sido programado para pronunciarse durante la próxima Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre. Sin embargo, de acuerdo con Lee, la fecha habría sido adelantada para hacerla coincidir con el aniversario del caso Roswell, el 8 de julio. Según él, recientes avances en materia de inteligencia habrían acelerado la decisión. Lee también apunta que el propio carácter de Trump podría provocar incluso un adelanto adicional del anuncio, ante la posibilidad de que otras potencias, como Rusia o China, se anticipasen con revelaciones similares.
Aunque Trump ha mostrado públicamente cierta apertura hacia una mayor transparencia en este asunto, su postura personal ha sido descrita en ocasiones como escéptica o prudente. En una entrevista concedida el año pasado al youtuber y luchador Logan Paul, afirmó: «¿Soy creyente en los ovnis? No sé si podría decir que lo soy. Pero he hablado con personas serias que aseguran haber visto cosas muy extrañas volando por ahí».
Lee asegura que su fuente sería un empresario que asesora a miembros de la Administración Trump y que habría participado en la revisión de documentación clasificada relacionada con estos fenómenos en preparación para una eventual divulgación pública. Según esta versión, Trump explicaría que los anteriores gobiernos mantuvieron el secreto por motivos de seguridad nacional, incertidumbre tecnológica y temor a la reacción social. Asimismo, subrayaría que la situación geopolítica actual y la presión bipartidista en el Congreso permitirían ahora una divulgación controlada y responsable.
Los casos que podrían abordarse durante el discurso de Trump han sido objeto de atención pública y de investigaciones oficiales durante años, y algunos de ellos han llegado incluso a audiencias del Congreso estadounidense mediante testigos que declararon bajo juramento. Entre ellos destaca el testimonio del piloto naval David Fravor, quien en noviembre de 2004 participaba en ejercicios frente a la costa de San Diego cuando fue enviado a investigar un objeto detectado por radar. Fravor describió un artefacto blanco, de aproximadamente doce metros, sin alas ni ventanas y con forma similar a un caramelo Tic Tac, que parecía desplazarse sobre un área del océano cuya superficie mostraba signos de alteración, como si algo de gran tamaño se encontrara sumergido.
Durante su declaración ante el Congreso en 2023, Fravor aseguró que el objeto reaccionaba a sus maniobras aéreas y que posteriormente desapareció a una velocidad extraordinaria, reapareciendo segundos después en un punto previamente establecido por la Marina y conocido solo por personal autorizado.
Por otro lado, en 2015, tripulaciones del USS Roosevelt registraron mediante sensores y cámaras infrarrojas dos encuentros con objetos de comportamiento inusual, denominados GoFast y Gimbal. Las grabaciones, posteriormente difundidas por el Pentágono, mostraban movimientos y maniobras que parecían exceder las capacidades tecnológicas conocidas.
El ex piloto Ryan Graves, que también compareció ante el Congreso norteamericano junto a Fravor, afirmó que estos objetos suponían riesgos reales para la seguridad aérea y que eran avistados con frecuencia por distintas tripulaciones, permaneciendo a veces inmóviles frente a fuertes corrientes de aire o desplazándose a velocidades extremas sin explicación clara.
Sin embargo, el director de la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios del Departamento de Defensa, Jon Kosloski, declaró en una audiencia del Comité de las Fuerzas Armadas en 2024 que algunos de estos registros podrían explicarse como ilusiones ópticas producidas por el fenómeno conocido como paralaje. Aun así, su oficina no pudo identificar con precisión el origen de los objetos registrados.
De acuerdo con Lee, el eventual anuncio presidencial incluiría medidas para acelerar la desclasificación de documentos relacionados, impulsar nuevos estudios científicos mediante equipos interinstitucionales y reforzar la cooperación internacional en este campo con países aliados.
En paralelo, el mayor retirado David Grusch, actualmente asesor del grupo de trabajo del Congreso sobre fenómenos aéreos no identificados, afirmó recientemente que Trump habría recibido informes detallados sobre la recuperación de naves accidentadas y restos biológicos no humanos, así como información relativa al origen y posibles intenciones de estas entidades. Grusch llegó a afirmar que el presidente podría convertirse en una figura histórica si decidiera hacer pública toda la información acumulada por Estados Unidos.
Hasta la fecha, tanto la Casa Blanca como las Fuerzas Armadas y la NASA han sostenido oficialmente que no existen pruebas concluyentes de contacto con civilizaciones extraterrestres ni de recuperación de tecnología no humana. Tampoco se han presentado públicamente evidencias físicas verificables que respalden los testimonios de quienes afirman haber observado o interactuado con entidades de origen desconocido. Sin embargo, Grusch aseguró haber tenido acceso a documentación, informes y material gráfico que, según él, demostrarían la existencia de restos biológicos no humanos recuperados por el gobierno estadounidense.
El denunciante también habría indicado ante miembros del Congreso que durante su primer mandato Trump fue informado sobre la posible existencia de distintas especies extraterrestres y sobre supuestas interacciones con seres humanos. La Casa Blanca, por su parte, ha evitado pronunciarse oficialmente sobre estas afirmaciones.






