Geólogo firmante de la Declaración Mundial sobr el Clima
Enrique Ortega Gironés: "La situación climática actual no es inusual, extraña ni crítica"
A raíz de su conferencia sobre Cambio Climático, impartida para el Grupo Global de Inteligencia Climática (CLINTEL), el geólogo Enrique Ortega Gironés ha sido invitado a firmar la Declaración Mundial sobre el Clima: Un LLamamiento a la Integridad Científica, donde miles de científicos suscriben que no existe ninguna emergencia climática. Posteriormente, sus opiniones han sido difundidas en una entrevista publicada en la web de dicha organización, cuyo contenido, por su interés, se transcribe a continuación.
¿Cuál es su trayectoria profesional?
Licenciado en Ciencias Geológicas por la Universidad de Oviedo (España). En la primera etapa de mi carrera (1976-1981), trabajé como profesor e investigador en el Departamento de Geotectónica de dicha universidad. Posteriormente, trabajé en exploración minera en la empresa Minas de Almadén (1982-1996), donde llegué a ocupar el cargo de jefe del Departamento de Geología. Desde entonces y hasta la actualidad, he trabajado como consultor institucional especializado en el sector minero, colaborando con organizaciones internacionales como el Banco Mundial, la Agencia Internacional de Energía Atómica o el Banco Interamericano de Desarrollo en proyectos por todo el mundo.
¿Desde cuándo y por qué le interesa el cambio climático y cómo han evolucionado sus opiniones al respecto?
Desde hace décadas, desde que me di cuenta de las discrepancias que existían entre las abrumadoras y alarmantes noticias sobre el clima que aparecían en los medios de comunicación y la realidad registrada en las rocas, los sedimentos y el hielo a lo largo de la historia geológica y climática del planeta. Este interés me llevó a empezar a recopilar información publicada en revistas científicas y a escribir artículos para difundir esa información en un lenguaje sencillo y accesible para lectores no especialistas. Más tarde, en colaboración con mis colegas José Antonio Saénz de Santamaría y Stefan Uhlig, también geólogos, esta información fue publicada en el libro titulado Cambios Climáticos.
¿Es el cambio climático un tema importante en tu país? ¿Cómo lo percibes?
Sí, se trata de un problema grave y de gran envergadura, ya que la política medioambiental está basada en premisas erróneas, en las que las consideraciones ideológicas prevalecen sobre las pruebas científicas. Esta situación ha dado lugar a graves problemas —o incluso a catástrofes de gran magnitud— debido a la adopción de medidas equivocadas. Este es el caso, por ejemplo, de las inundaciones del otoño de 2024 (por supuestas razones medioambientales, no se habían construido las infraestructuras hidráulicas adecuadas y no se habían limpiado los cauces de los ríos); de los incendios forestales extremadamente graves del verano de 2025 (no se había realizado el imprescindible mantenimiento forestal, de nuevo por supuestas razones medioambientales) o del colapso de la red eléctrica debido a un exceso de energía renovable en la red. En todos estos casos, el cambio climático se ha convertido en un comodín, una excusa endeble e inaceptable para que los políticos eludan sus responsabilidades.
¿Cómo sería, en su opinión, la política climática ideal?
El principal problema de las políticas climáticas actuales —que tienen una gran influencia en las políticas medioambientales y energéticas en su conjunto— es que se basan en premisas falsas y no tienen en cuenta el comportamiento real de la naturaleza. Se presta más atención a las predicciones de modelos informáticos que son incapaces tanto de reproducir el pasado como de predecir el futuro (así lo demuestran los repetidos fracasos de sus profecías), mientras que se pasan por alto los mensajes que la naturaleza nos envía a través de su evolución, siguiendo ritmos ancestrales. Si nos fijamos en el comportamiento natural, tal y como lo demuestra la historia geológica, el clima nunca puede ser estable, y los cambios que estamos observando forman parte de la evolución natural. Y eso es lo que las políticas climáticas están ignorando. Por lo tanto, las políticas climáticas deben adaptarse a los ritmos naturales, en lugar de intentar detener o invertir procesos causados por fuerzas cósmicas que escapan a nuestro control.
¿Cuál es tu motivación para firmar la Declaración Mundial sobre el Clima de CLINTEL?
Para ayudar y apoyar a:
- Demostrar que es totalmente falso que exista un consenso científico sobre el origen antropogénico del calentamiento global, esa gran mentira con la que se está engañando a la opinión pública mundial, con la complicidad de los líderes políticos y los medios de comunicación.
- Aliviar el pánico injustificado que se está infundiendo en la población para alcanzar objetivos políticos y económicos.
¿Qué pregunta nos hemos olvidado?
En mi opinión, quizá debido a mi perspectiva profesional, sería importante prestar más atención a la historia geológica del planeta. Nuestra situación climática actual no es inusual, extraña ni crítica, ya que algo similar ya ha ocurrido cientos (probablemente miles) de veces a lo largo de la historia geológica. Hace cientos de millones de años, el contenido de CO₂ en la atmósfera era varias veces superior al actual, coincidiendo con períodos de glaciaciones muy frías, demostrando que no existe una relación causa – efecto entre el CO₂ y el calentamiento. Además, durante largos periodos, las temperaturas de la Tierra fueron mucho más altas que las actuales. De hecho, la situación climática actual representa uno de los periodos más fríos de la historia de la Tierra, con dos polos helados, algo que sólo ha ocurrido durante menos del 10 % de la historia del planeta, que comenzó hace miles de millones de años. Esta perspectiva geológica facilitaría la comprensión de la evolución climática actual y ayudaría a eliminar el dramatismo climático.
A raíz de su conferencia sobre Cambio Climático, impartida para el Grupo Global de Inteligencia Climática (CLINTEL), el geólogo Enrique Ortega Gironés ha sido invitado a firmar la Declaración Mundial sobre el Clima: Un LLamamiento a la Integridad Científica, donde miles de científicos suscriben que no existe ninguna emergencia climática. Posteriormente, sus opiniones han sido difundidas en una entrevista publicada en la web de dicha organización, cuyo contenido, por su interés, se transcribe a continuación.
¿Cuál es su trayectoria profesional?
Licenciado en Ciencias Geológicas por la Universidad de Oviedo (España). En la primera etapa de mi carrera (1976-1981), trabajé como profesor e investigador en el Departamento de Geotectónica de dicha universidad. Posteriormente, trabajé en exploración minera en la empresa Minas de Almadén (1982-1996), donde llegué a ocupar el cargo de jefe del Departamento de Geología. Desde entonces y hasta la actualidad, he trabajado como consultor institucional especializado en el sector minero, colaborando con organizaciones internacionales como el Banco Mundial, la Agencia Internacional de Energía Atómica o el Banco Interamericano de Desarrollo en proyectos por todo el mundo.
¿Desde cuándo y por qué le interesa el cambio climático y cómo han evolucionado sus opiniones al respecto?
Desde hace décadas, desde que me di cuenta de las discrepancias que existían entre las abrumadoras y alarmantes noticias sobre el clima que aparecían en los medios de comunicación y la realidad registrada en las rocas, los sedimentos y el hielo a lo largo de la historia geológica y climática del planeta. Este interés me llevó a empezar a recopilar información publicada en revistas científicas y a escribir artículos para difundir esa información en un lenguaje sencillo y accesible para lectores no especialistas. Más tarde, en colaboración con mis colegas José Antonio Saénz de Santamaría y Stefan Uhlig, también geólogos, esta información fue publicada en el libro titulado Cambios Climáticos.
¿Es el cambio climático un tema importante en tu país? ¿Cómo lo percibes?
Sí, se trata de un problema grave y de gran envergadura, ya que la política medioambiental está basada en premisas erróneas, en las que las consideraciones ideológicas prevalecen sobre las pruebas científicas. Esta situación ha dado lugar a graves problemas —o incluso a catástrofes de gran magnitud— debido a la adopción de medidas equivocadas. Este es el caso, por ejemplo, de las inundaciones del otoño de 2024 (por supuestas razones medioambientales, no se habían construido las infraestructuras hidráulicas adecuadas y no se habían limpiado los cauces de los ríos); de los incendios forestales extremadamente graves del verano de 2025 (no se había realizado el imprescindible mantenimiento forestal, de nuevo por supuestas razones medioambientales) o del colapso de la red eléctrica debido a un exceso de energía renovable en la red. En todos estos casos, el cambio climático se ha convertido en un comodín, una excusa endeble e inaceptable para que los políticos eludan sus responsabilidades.
¿Cómo sería, en su opinión, la política climática ideal?
El principal problema de las políticas climáticas actuales —que tienen una gran influencia en las políticas medioambientales y energéticas en su conjunto— es que se basan en premisas falsas y no tienen en cuenta el comportamiento real de la naturaleza. Se presta más atención a las predicciones de modelos informáticos que son incapaces tanto de reproducir el pasado como de predecir el futuro (así lo demuestran los repetidos fracasos de sus profecías), mientras que se pasan por alto los mensajes que la naturaleza nos envía a través de su evolución, siguiendo ritmos ancestrales. Si nos fijamos en el comportamiento natural, tal y como lo demuestra la historia geológica, el clima nunca puede ser estable, y los cambios que estamos observando forman parte de la evolución natural. Y eso es lo que las políticas climáticas están ignorando. Por lo tanto, las políticas climáticas deben adaptarse a los ritmos naturales, en lugar de intentar detener o invertir procesos causados por fuerzas cósmicas que escapan a nuestro control.
¿Cuál es tu motivación para firmar la Declaración Mundial sobre el Clima de CLINTEL?
Para ayudar y apoyar a:
- Demostrar que es totalmente falso que exista un consenso científico sobre el origen antropogénico del calentamiento global, esa gran mentira con la que se está engañando a la opinión pública mundial, con la complicidad de los líderes políticos y los medios de comunicación.
- Aliviar el pánico injustificado que se está infundiendo en la población para alcanzar objetivos políticos y económicos.
¿Qué pregunta nos hemos olvidado?
En mi opinión, quizá debido a mi perspectiva profesional, sería importante prestar más atención a la historia geológica del planeta. Nuestra situación climática actual no es inusual, extraña ni crítica, ya que algo similar ya ha ocurrido cientos (probablemente miles) de veces a lo largo de la historia geológica. Hace cientos de millones de años, el contenido de CO₂ en la atmósfera era varias veces superior al actual, coincidiendo con períodos de glaciaciones muy frías, demostrando que no existe una relación causa – efecto entre el CO₂ y el calentamiento. Además, durante largos periodos, las temperaturas de la Tierra fueron mucho más altas que las actuales. De hecho, la situación climática actual representa uno de los periodos más fríos de la historia de la Tierra, con dos polos helados, algo que sólo ha ocurrido durante menos del 10 % de la historia del planeta, que comenzó hace miles de millones de años. Esta perspectiva geológica facilitaría la comprensión de la evolución climática actual y ayudaría a eliminar el dramatismo climático.
















