La guerra híbrida en España se intensifica por la dependencia tecnológica europea: "Puede dejar el país paralizado"
![[Img #31163]](https://latribunadelpaisvasco.com/upload/images/09_2026/8864_screenshot-2026-09-18-at-16-51-15-drones-rusia-youtube-buscar-con-google.png)
Las últimas tensiones geopolíticas han puesto en alerta a la Unión Europea con la táctica de ‘guerra híbrida’ como una de las formas más viables para perjudicar a los 27. La digitalización de la infraestructura de los servicios esenciales como el transporte, la energía, la banca o las telecomunicaciones pone a estos sectores en la diana. Y todo ello en un momento de dependencia tecnológica total de la UE, tal y como indican expertos en seguridad IT.
“El concepto bélico ha cambiado. Ya no solo hablamos de tanques y soldados, sino de acciones en el entorno digital que pueden colapsar un país”, indica Sancho Lerena, CEO de la tecnológica española Pandora FMS y experto en gestión IT y seguridad. “Los servicios esenciales cada vez están más en el foco de los ciberataques y su caída dejaría en situación de vulnerabilidad a toda una sociedad”, subraya el especialista.
Estos sectores esenciales, en concreto su infraestructura IT, son uno de los objetivos habituales en una guerra híbrida. “Un ciberataque puede alterar el buen funcionamiento del sistema de transportes, por ejemplo. Y dejar paralizada a toda España. Lo mismo con la energía, como vimos durante el apagón, donde nadie sabía cómo actuar pese a no ser un ciberataque. Y hemos visto situaciones de colapso en el sistema bancario o en aeropuertos europeos que han generado el pánico. Eso, en caso de que se produzca dentro de una guerra híbrida, puede hacer mucho daño”, destaca Lerena.
Según el especialista, es fundamental situar la defensa de estos sectores en el centro del debate. Y, además, reclama mayor inversión a través de tecnológicas españolas y europeas que pueden desarrollar sistemas de seguridad, monitorización y gestión que den mayor tranquilidad a empresas y administraciones. “Da igual que se trate del sistema de pago de una compañía, o de la cadena de suministro de otra… Hoy en día todo depende del ecosistema digital y estamos viendo que no estamos preparados. Un ciberataque no solo puede provocar el robo de datos, sino que también puede generar un comportamiento inesperado que propicie el colapso y la caída de un sistema dejándolo inoperante”, recalca Sancho Lerena.
Este riesgo de guerra híbrida, concepto de plena actualidad tras sucesos como la crisis de Ceuta o los drones detectados en el este de Europa vinculados supuestamente a Rusia, se produce en un momento de escasa independencia tecnológica de la UE. “Hay demasiada burocracia y poca confianza en las empresas tecnológicas europeas”, critica el CEO. “Nosotros mismos hemos recibido interés de organismos como la NASA, pero en Europa seguimos teniendo muchas más dificultades para que la tecnología propia gane peso en la administración”.
Por si fuera poco, la dependencia europea de Estados Unidos en materia tecnológica convive con la amenaza ofensiva que suponen potencias como Rusia y China. Según informes de ENISA (Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad) analizados por Pandora FMS, las administraciones públicas son el sector más atacado en la Unión Europea con algo más del 38% de incidentes.
Otros informes europeos analizados por la compañía como CERT-EU Threat Landscape Report 2025 publicado este mismo año, señalan a actores vinculados a China como los que más actividad tuvieron dentro de aquellos ataques que fueron atribuibles geográficamente. Además, en este caso estaban centrados en comprometer la cadena de suministro o explotar de forma masiva las vulnerabilidades de los sistemas. Muy cerca de China se encuentran los actores vinculados a Rusia, cuya actividad se centra en ciberataques a Ucrania y a países que apoyan a Ucrania.
“Los grupos prorrusos están en aumento. Pero hay que poner el foco también en China, sobre todo porque en los últimos meses se ha hablado de un mayor acercamiento al país asiático como respuesta a las tensiones con Donald Trump. Contar con tecnología china supone darles la llave de la información europea. En Reino Unido ya han denunciado un posible espionaje de este tipo tras adquirir productos chinos”, subraya Sancho Lerena.
Como trasladan expertos del sector, como es el caso de Pandora FMS, la guerra híbrida obliga a centrar los esfuerzos en mejorar la seguridad de los sectores esenciales por el riesgo de un ataque que haga colapsar este tipo de empresas. Y, además, se pide una mayor inversión en tecnología europea para acabar con la dependencia IT y lograr una soberanía real.
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Las últimas tensiones geopolíticas han puesto en alerta a la Unión Europea con la táctica de ‘guerra híbrida’ como una de las formas más viables para perjudicar a los 27. La digitalización de la infraestructura de los servicios esenciales como el transporte, la energía, la banca o las telecomunicaciones pone a estos sectores en la diana. Y todo ello en un momento de dependencia tecnológica total de la UE, tal y como indican expertos en seguridad IT.
“El concepto bélico ha cambiado. Ya no solo hablamos de tanques y soldados, sino de acciones en el entorno digital que pueden colapsar un país”, indica Sancho Lerena, CEO de la tecnológica española Pandora FMS y experto en gestión IT y seguridad. “Los servicios esenciales cada vez están más en el foco de los ciberataques y su caída dejaría en situación de vulnerabilidad a toda una sociedad”, subraya el especialista.
Estos sectores esenciales, en concreto su infraestructura IT, son uno de los objetivos habituales en una guerra híbrida. “Un ciberataque puede alterar el buen funcionamiento del sistema de transportes, por ejemplo. Y dejar paralizada a toda España. Lo mismo con la energía, como vimos durante el apagón, donde nadie sabía cómo actuar pese a no ser un ciberataque. Y hemos visto situaciones de colapso en el sistema bancario o en aeropuertos europeos que han generado el pánico. Eso, en caso de que se produzca dentro de una guerra híbrida, puede hacer mucho daño”, destaca Lerena.
Según el especialista, es fundamental situar la defensa de estos sectores en el centro del debate. Y, además, reclama mayor inversión a través de tecnológicas españolas y europeas que pueden desarrollar sistemas de seguridad, monitorización y gestión que den mayor tranquilidad a empresas y administraciones. “Da igual que se trate del sistema de pago de una compañía, o de la cadena de suministro de otra… Hoy en día todo depende del ecosistema digital y estamos viendo que no estamos preparados. Un ciberataque no solo puede provocar el robo de datos, sino que también puede generar un comportamiento inesperado que propicie el colapso y la caída de un sistema dejándolo inoperante”, recalca Sancho Lerena.
Este riesgo de guerra híbrida, concepto de plena actualidad tras sucesos como la crisis de Ceuta o los drones detectados en el este de Europa vinculados supuestamente a Rusia, se produce en un momento de escasa independencia tecnológica de la UE. “Hay demasiada burocracia y poca confianza en las empresas tecnológicas europeas”, critica el CEO. “Nosotros mismos hemos recibido interés de organismos como la NASA, pero en Europa seguimos teniendo muchas más dificultades para que la tecnología propia gane peso en la administración”.
Por si fuera poco, la dependencia europea de Estados Unidos en materia tecnológica convive con la amenaza ofensiva que suponen potencias como Rusia y China. Según informes de ENISA (Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad) analizados por Pandora FMS, las administraciones públicas son el sector más atacado en la Unión Europea con algo más del 38% de incidentes.
Otros informes europeos analizados por la compañía como CERT-EU Threat Landscape Report 2025 publicado este mismo año, señalan a actores vinculados a China como los que más actividad tuvieron dentro de aquellos ataques que fueron atribuibles geográficamente. Además, en este caso estaban centrados en comprometer la cadena de suministro o explotar de forma masiva las vulnerabilidades de los sistemas. Muy cerca de China se encuentran los actores vinculados a Rusia, cuya actividad se centra en ciberataques a Ucrania y a países que apoyan a Ucrania.
“Los grupos prorrusos están en aumento. Pero hay que poner el foco también en China, sobre todo porque en los últimos meses se ha hablado de un mayor acercamiento al país asiático como respuesta a las tensiones con Donald Trump. Contar con tecnología china supone darles la llave de la información europea. En Reino Unido ya han denunciado un posible espionaje de este tipo tras adquirir productos chinos”, subraya Sancho Lerena.
Como trasladan expertos del sector, como es el caso de Pandora FMS, la guerra híbrida obliga a centrar los esfuerzos en mejorar la seguridad de los sectores esenciales por el riesgo de un ataque que haga colapsar este tipo de empresas. Y, además, se pide una mayor inversión en tecnología europea para acabar con la dependencia IT y lograr una soberanía real.




